En aislamiento, la conciliación es cosa de todos

La situación actual de confinamiento por la pandemia del coronavirus, nos obliga a adaptarnos a un nuevo escenario
Arcoiris en una casa italiana © UNICEF/UNI313475/Diffidenti

   "Conciliar: Conformar, hacer acordes o compatibles dos o más elementos que son o parecen contrarios."

 

En estos días, muchas familias están en casa, en una situación insólita, en la que todos podrán interactuar de manera diferente, aprenderán cosas nuevas o, en algunos casos, desaprenderán algunos de los anteriores hábitos y costumbres. El balance final puede tener elementos muy positivos, pero quizás también negativos y, en gran medida, dependerá de la capacidad de todos (pequeños y grandes) para adaptarse a la situación, apoyar a otros y conciliar nuestras diferentes responsabilidades, necesidades y expectativas.

En tiempos de aislamiento social, todos los miembros de la familia juegan un papel fundamental para poder conciliar mejor. La edad no es un problema: en la medida de nuestras capacidades, todos podemos aportar, ya sea ayudando a los demás, evitando que se sobrecarguen de tareas o dando ánimos. Todos tenemos una oportunidad única para fortalecer el vínculo familiar. Sin embargo, hacerlo mientras intentamos atender nuestras obligaciones laborales, académicas y domésticas, puede suponer un reto enorme. Se podría decir que la conciliación ya no es lo que era antes de esta crisis y necesitamos abordar aspectos nuevos o reenfocar otros que quizás antes veíamos de manera diferente, por ejemplo:

  •  Compaginar el teletrabajo y la educación a distancia o, más difícil todavía: abordar el cierre de los centros educativos en un hogar donde los adultos trabajan en servicios esenciales y no permanecen en casa gran parte del tiempo.
  •  Conciliar trabajo, estudios, tiempo libre y tareas domésticas: establecer rutinas, responsabilidades y horarios para compartir el peso del mantenimiento del hogar entre todos, incluidos los más pequeños.
  •  Llevar a cabo el seguimiento de las tareas escolares a distancia en un hogar donde no hay ordenadores, conexión a internet o una tablet o smartphone a disposición de los estudiantes.
  •  Buscar alternativas de apoyo educativo en hogares donde los adultos no pueden hacer el seguimiento de las tareas, bien por su nivel de estudios o para que los niños presentan necesidades educativas especiales.
  • Mantener las rutinas familiares cuando un miembro de la familia ha contraído el virus y se encuentra aislado dentro del domicilio, especialmente en casas muy pequeñas.
  •  El cuidado de los niños y niñas cuando sus padres o cuidadores se enferman y su protección, si es necesario que sean ingresados ​​en un hospital.

El peso de estos nuevos retos de conciliación no puede recaer sólo sobre las familias. Algunas cosas, como las tareas domésticas o el apoyo escolar, se pueden repartir entre sus miembros, pero otros suponen un nuevo esfuerzo por lo que hay que estar preparado y puede ser difícil. Las familias necesitan apoyo de las instituciones educativas, los servicios sociales o de las empresas donde trabajan los adultos.

COVID-19: Nuevos retos para la conciliación familiar

 

¿Qué apoyo podemos dar desde el centro educativo?

El papel de la escuela como agente comunitario es especialmente importante en momentos de crisis. La escuela es un entorno de enseñanza-aprendizaje, pero también es un lugar de socialización y protección de la infancia, un centro de trabajo y un vínculo entre la comunidad escolar y el municipio, los servicios sociales, las asociaciones o las empresas locales . Aprovechar este potencial que tiene la escuela para conectar a diferentes agentes clave en favor de la infancia puede ser fundamental para ayudar a las familias más vulnerables en esta situación

Algunas iniciativas que ya están teniendo lugar en muchas localidades tienen una relación directa con la protección de los derechos de la infancia. Por ejemplo:

  • Supervisión nutricional del alumnado que dependía de becas comedor.
  • Coordinación con plataformas de apoyo vecinal para la atención del alumnado más vulnerable a través de educadores sociales.
  • Contacto con los servicios sociales y la policía municipal para hacer seguimiento de la situación familiar del alumnado en riesgo de desprotección.
  • Provisión de metodologías alternativas para el alumnado falto de ordenador o conexión a Internet a fin de que no pierdan el ritmo.

Pero esta es una situación tan nueva que las mejores soluciones quizás aún están por llegar. ¿Tienes ideas para impulsar el derecho a la educación en estos tiempos inciertos? Puedes compartirlo en redes con el hashtag #educaCOVID19

 

 

Todo va a salir bien

#educaCOVID19

La COVID-19 está teniendo un impacto muy importante en derecho a la educación de millones de estudiantes, en los docentes y centros educativos y en las familias. Se requieren soluciones innovadoras, recursos y tiempo, pero también paciencia y buena voluntad. Juntos podemos superar este bache educativo y convertirlo en una oportunidad de aprendizaje. ¡Hagamos que todo salga bien!

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Desgravación fiscal

Deducción y desgravación de donaciones a UNICEF

Si has decidido hacerte socio o realizar un donativo puntual a UNICEF te informamos que puedes desgravarte estas donaciones de tu declaración de la renta. Desde enero de 2020 se han incrementado los tipos de deducción aplicables a las donaciones que se realicen en favor de UNICEF España, como entidad acogida al régimen fiscal especial de la Ley 49/2002, de 23 de diciembre:

Personas Físicas (IRPF)Porcentaje de deducción
Primeros 150€80%
Resto35%
Donaciones plurianuales (a la misma entidad durante al menos 3 años) > 150€ *40%
Límite deducción base liquidable10%

*Por importe igual o superior, en cada uno de ellos, al del ejercicio anterior.

Personas Jurídicas (IS)Porcentaje de deducción
Donaciones en general35%
Donaciones plurianuales (a la misma entidad durante al menos 3 años)*40%
Límite deducción base liquidable10%

*Por importe igual o superior, en cada uno de ellos, al del ejercicio anterior.

  • Si eres persona física, en el IRPF correspondiente a este año podrás deducirte el 80% del importe de tus cuotas y/o donativos íntegros por aportaciones de hasta 150€ al año. A partir de esa cantidad la deducción será del 35% o del 40% si llevas colaborando con nosotros al menos 3 años seguidos, con un límite del 10% de la base liquidable.
  • Si eres persona jurídica, en el impuesto de sociedades podrás deducirte el 35% de tus cuotas y/o donativos íntegros. Si llevas colaborando con nosotros al menos 3 años seguidos la deducción será del 40%, con un límite del 10% de la base liquidable.
  • Si eres persona física o jurídica no residente en España y obtienes rentas en nuestro país, tienes también un beneficio fiscal por el importe de tus donativos. Puedes consultarlo en www.aeat.es
  • Si resides en una comunidad autónoma sujeta a un régimen foral particular o que ha establecido deducciones adicionales por donaciones a ONG, las deducciones aplicables pueden ser diferentes.

Recuerda que para que podamos informar a la Agencia Tributaria del importe de tus cuotas y donativos es imprescindible que nos hayas facilitado tu DNI o NIF y domicilio.

Por favor, si aún no lo has hecho, llámanos al 900 907 500 o escríbenos a socios@unicef.es o facilítanos estos datos a través de tu área del colaborador en nuestra web: www.unicef.es/acceso
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