Cuestiones relevantesCómo ayudar a los niños y las niñas de Ucrania

Se estima que antes de que estallara el conflicto, en España residían unas 112.000 personas provenientes de Ucrania, según el Instituto Nacional de Estadística (INE).

La guerra en Ucrania es un conflicto cercano sobre el que la sociedad en su conjunto está informada y sensibilizada. En momentos de crisis humanitaria, la población suele mostrar solidaridad y buena voluntad para ayudar.

Esta respuesta social hay que valorarla de forma positiva en su intención y multitud de expresiones, aunque debe ser conducida y articulada desde las instituciones públicas para asegurar la debida protección de la población civil –especialmente de la infancia–, el correcto uso de los recursos y lograr un mayor impacto de la acción humanitaria.

Las administraciones públicas tienen además algunas responsabilidades indelegables en una situación de estas características.

Desde UNICEF España queremos responder en este documento a algunas inquietudes y preguntas que nos plantean y que nos planteamos en estos momentos.

14 cuestiones relevantes

UNICEF, al igual que otras agencias y organizaciones humanitarias, ​​tiene una política muy estricta en relación a las donaciones de materiales en especie debido a las diversas implicaciones que pueden surgir.

La gestión de proveedores y compras de UNICEF Internacional se realiza de forma centralizada desde nuestra Central de Suministros situada en Copenhague, según determinados procedimientos y especificaciones que aseguran la mejor operación logística y la mayor eficiencia en el uso de los recursos. UNICEF España no interviene en dichos procesos.

En la página web www.unicef.org está publicada la información y requisitos necesarios relativos a la gestión de suministros, incluyendo los pasos para acceder a los procesos de selección de proveedores a través de la web del United Nations Global Marketplace.

La mejor forma de canalizar la ayuda en estos momentos es a través de donaciones económicas, ya que nos permite proporcionar ayuda urgente, adquirir de forma rápida y segura los suministros necesarios que cumplen los estándares humanitarios y enviarlos a la población afectada.

Más información:

En estos momentos, se desconoce el número total de niños y niñas provenientes de Ucrania que están entrando en nuestro país, ya que no se ha facilitado una cifra oficial. Hay que tener en cuenta que muchas entradas se están produciendo a través de las fronteras terrestres y, por tanto, está siendo complicado realizar un control pormenorizado.

No obstante, por ahora, el número de niños y niñas que ha llegado es reducido en comparación con las cifras que se manejan en los países limítrofes. El número de familias que llegue a nuestro país fluctuará muy probablemente día a día, a medida que el flujo de refugiados avance.

Muchos niños en tránsito, tanto dentro como fuera de Ucrania, no están acompañados o se han visto separados de sus familiares. A su vez, cerca de 100.000 niños vivían en instituciones o internados en Ucrania cuando empezó la escalada de la crisis y casi la mitad tienen discapacidad.

Cuando estas instituciones tratan de trasladar a los niños a los países vecinos en busca de seguridad, es esencial que se tomen medidas en el interés superior del niño, y que pueda garantizarse el consentimiento de sus padres o personas responsables de ellos.  

Trasladar a los niños a un lugar seguro no debe impedir la posibilidad de una reunificación familiar en el futuro. Bajo ninguna circunstancia se debe separar a familias como resultado de una reubicación o movimientos de evacuación.

Los niños sin atención parental están en un riesgo mayor de sufrir abuso, violencia y explotación. Para las mujeres y niñas, sobre todo las que viajan solas, la violencia de género –que incluye trata para la explotación sexual- es un peligro real.
 

A medida que las familias se mueven hacia y en los países vecinos en busca de protección, pueden encontrar dificultades para identificar ayuda de confianza.  

Hay miles de voluntarios dando apoyo y orientando a los refugiados en los puntos fronterizos. Pero la avalancha de atención, especialmente entre voluntarios sin registrar, también da cobertura a grupos violentos e ilícitos, como traficantes o tratantes, que se hacen pasar por “buenos samaritanos”.

Muchos refugiados –la gran mayoría, niños y mujeres- llegan a los países vecinos bajo una presión inimaginable. Están hambrientos, exhaustos y angustiados. Puede que no hablen la lengua local. 

Y, entre el caos y la confusión, se les pueden acercar, sin que ellos lo sepan, particulares o redes criminales que no busquen conectarles con los servicios esenciales (registro gubernamental, refugio, atención sanitaria, educación y otros), sino abusar de su vulnerabilidad. 

Distinguir a las buenas personas de los que buscan un beneficio personal puede ser imposible en esas circunstancias.
 

Si eres un voluntario no registrado dando ayuda, sigue estas pautas de protección si te encuentras a un niño que está solo:

  • No asumas que está perdido. Verifica que no está acompañado o que ha quedado separado de su familia. No separes a un niño de sus padres, hermanos u otros parientes con los que estuviera viajando.
  • Dado que el cuidador podría estar cerca, pregunta a los refugiados de las inmediaciones si conocen al niño. No lo dejes. A menos que haya un peligro inminente, quédate en un lugar con el niño hasta que puedas averiguar el paradero de su cuidador y garantizar que queda en buenas manos.
  • Bajo ninguna circunstancia dejes al niño con otro voluntario. No aceptes ayuda de otros voluntarios que se ofrezcan a acompañarle a un lugar seguro.
  • Si, tras seguir estos pasos, crees que él no está solo o ha sido separado de su familia, pregúntales su nombre, edad, ciudad de procedencia e información sobre su familia. Registra cualquier información adicional que pueda ayudar a las autoridades en la identificación y reunificación familiar. Si el niño no puede proporcionar esa información, pregunta a otros refugiados que hayan viajado cerca de él lo qué saben.
  • Mantén la ropa y pertenencias del niño con él en todo momento. Esto podría ayudar a las autoridades a encontrar a la familia.
  • Contacta con una autoridad competente –el gobierno municipal, la policía fronteriza o los servicios consulares de Ucrania en el país de acogida. Comparte la localización e información del niño, y sigue las instrucciones de la autoridad. No dejes al niño.
  • No compartas información del niño con nadie más, aparte de las autoridades.
  • Explica al niño qué va a pasar a continuación. No le prometas que encontrarás a sus padres. Esto podría causarle mayor confusión y estrés si, en vez de ir con sus padres, termina en manos de la autoridad competente o de los servicios de protección infantil.
  • No le dejes hasta que esté en buenas manos, con la autoridad competente o con los trabajadores de protección. No le dejes con nadie más.

La llegada de los niños y niñas que estén solos debe coordinarse con el sistema de protección de la infancia del país de origen o países limítrofes que lo hayan identificado, con el fin de garantizar su protección.

En España, la competencia para el acogimiento de niños y niñas solos está atribuida a las comunidades autónomas, el sistema oficial de protección de la infancia. Por tanto, cualquier persona interesada en el acogimiento de niños solos tiene que dirigirse a la Consejería de la comunidad autónoma encargada de familia, infancia o asuntos sociales. Esta es la mejor forma de asegurarse que la información es veraz y que las iniciativas que están surgiendo están coordinadas por la autoridad competente.

El acogimiento se realiza siguiendo un procedimiento regulado que, dada su complejidad, demora un tiempo considerable para asegurar los derechos y necesidades del niño o de la niña. Además, hay una serie de requisitos fundamentales que hay que tener en cuenta:

  1. El niño o niña debe estar en situación de desamparo confirmada, sin que queden dudas sobre ello, es decir, debe estar privado de la debida protección, atención y cuidado. Dadas las características de esta emergencia en concreto, una opción es aplicar la figura de la guarda de hecho, que permite una protección inmediata, siempre bajo la supervisión de la administración competente.
  2. Se aplica el principio del interés superior del menor para garantizar que la mejor decisión para ese niño, en ese caso en concreto, consiste en buscar una familia de acogida en otro país, en este caso el nuestro. No obstante, la autoridad competente puede decidir una medida de protección distinta, como es el acogimiento residencial, esto es en centros o residencias sustentados por fondos públicos. 
  3. Es imprescindible determinar que las familias de acogida son idóneas y que se sigue el proceso que determinan las entidades de protección de cada comunidad autónoma. Las medidas permanentes no son aconsejables, porque se debe intentar la reunificación familiar en caso de que haya supervivientes tras la guerra. 

Más información:

La adopción internacional no debería tener lugar durante o inmediatamente después de una emergencia. Los niños y niñas pueden tener familiares que sobrevivan y es prioritario lograr su reunificación.

En estos contextos, además, las autoridades reconocidas no suelen controlar todo el territorio nacional y el funcionamiento de las estructuras judiciales y administrativas suele interrumpirse o sufrir duras limitaciones. Los documentos y procesos necesarios resultan prácticamente imposibles de garantizar.  

En cuanto al acogimiento familiar de los niños que llegan sin la compañía de adultos referentes a España, todo depende de lo que la autoridad de protección de la infancia considere que es lo más recomendable para ellos, después de evaluar su interés superior.

Podría decidir un acogimiento familiar o residencial, pero debe ser una medida de carácter temporal. Las medidas permanentes no son aconsejables, porque se debe intentar la reunificación familiar en caso de que haya supervivientes tras la guerra.

No obstante, la ley española prevé la evaluación periódica de la medida de protección, para garantizar que se adapta a las circunstancias de cada niño en todo momento.

Sea cual fuera la medida de protección, debe garantizarse un ambiente cercano y el acompañamiento, para que se atiendan las necesidades específicas de los niños afectados por conflictos armados. Además, es importante mantener el contacto con la comunidad ucraniana en España. 

El proceso de acogida a familias provenientes de Ucrania se realizará siguiendo el procedimiento regulado y liderado por la Dirección General de Programas de Protección Internacional y Atención Humanitaria en coordinación con las comunidades autónomas, autoridades locales y entidades sociales especializadas.

Son estas últimas las que suelen informar en sus canales de comunicación sobre las necesidades y posibilidades de colaboración y a las que se pueden dirigir las personas y grupos que quieran manifestar su solidaridad y ayuda con las familias ucranianas desplazadas.

El Ministerio de Inclusión ha habilitado una página con información sobre cómo colaborar con los afectados por la guerra en Ucrania. Algunas comunidades autónomas también han publicado información sobre diferentes vías de colaboración.

En caso de que se produzca la llegada de un número muy elevado de familias ucranianas, es muy importante ser conscientes de que, además de afrontar traumas asociados a la guerra y a las despedidas de los seres queridos, tendrán sentimientos de desarraigo y necesidades de integración en la sociedad de acogida. 

Los niños y niñas ucranianos, en cuestión de días o semanas, se verán obligados a adaptarse a un nuevo entorno, idioma, costumbres y cultura. Por ello, será muy importante mostrar una actitud de acogida en vecindarios y escuelas, y estar atentos a las peticiones de colaboración que se lancen desde ayuntamientos o centros educativos, que tienen un rol esencial en la articulación de la acogida y en la prestación de los servicios esenciales.

Según la información disponible en este momento de nuestros equipos en terreno, la mitad de los refugiados que están huyendo de Ucrania son menores de edad y la mayoría de ellos viajan acompañados de adultos. Muchos lo están haciendo con sus madres, pero hay niños y niñas que están con otros adultos de referencia (por ejemplo tíos o amigos) porque sus padres han optado por quedarse en el país. Podría haber también niños no acompañados que viajan solos.

Con estos desplazamientos masivos aumentan exponencialmente los riesgos de violencia, trata, explotación y abuso para la infancia. Por ello, es fundamental que se refuercen los mecanismos de protección de la infancia en todas las etapas del camino. También en España. Además, es importante también que reciban atención psicosocial (dadas las situaciones traumáticas vividas) y acompañamiento para una adecuada inserción lingüística, educativa y social.

Todas las personas que proceden de Ucrania tienen derecho a pedir asilo pero la Unión Europea ha llegado a un acuerdo para conceder protección temporal de forma automática a los ciudadanos ucranianos desplazados, permitiéndoles viajar con libertad dentro de la Unión, instalarse en cualquier país miembro, buscar empleo y acceder a asistencia médica, protección social y educación. Este acuerdo se activará por un año, prorrogable a tres.

Si no tienen medios económicos suficientes, tienen derecho a ser atendidos durante un número de meses en el Sistema de Acogida a Refugiados que gestiona el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

No obstante, un número importante de las familias ucranianas que lleguen podrían ser acogidas por sus propias redes familiares en sus domicilios.

España ya está dando pasos para implementar esta normativa y evitar un retraso excesivo en la gestión de expedientes. 

Un reto importante será evitar que se generen barreras de acceso a derechos básicos (como ir al colegio, obtener la tarjeta sanitaria o acceder a la protección social). Por ello, será crucial también garantizar que las familias cuentan con información y apoyo para poder realizar los trámites necesarios.

Por último, hay que tener en cuenta que si los niños y niñas ucranianos llegan solos, serán atendidos por las entidades públicas de protección de las comunidades autónomas, en familias acogedoras o centros residenciales. Habrá que prestar atención a su situación de especial vulnerabilidad, ya que han vivido situaciones traumáticas, se encuentran fuera de su contexto habitual y carecen de referentes, lo cual aumenta el riesgo de ser abusados o explotados.

El sistema de protección de la infancia en España presenta varias carencias y se enfrenta a numerosos retos. Para brindar la mejor atención y protección posibles a los niños y las niñas ucranianos será necesario su fortalecimiento: en recursos humanos y materiales, capacitación y formación específica para atender a la infancia refugiada.
 

 

Las imágenes que nos llegan del sufrimiento y la devastación producida por cualquier catástrofe o conflicto nos muestran el horror físico y psicológico que afrontan las víctimas. Estas imágenes tienen un fuerte impacto para la sociedad y son especialmente duras para los niños y niñas.

Estas son algunas claves que pueden ayudar a niños y niñas a comprender y asimilar la existencia de conflictos o catástrofes humanitarias.

1. Busca tiempo y espacio para compartir lo que estamos sintiendo

  • Padres y madres pueden apoyar a sus hijos dejándoles expresar sus sentimientos sobre el conflicto o catástrofe, diciéndoles que es normal sentirse preocupados o tristes. Hay que asegurarles que son queridos y que serán protegidos si algo malo ocurre alguna vez.
  • Es necesario estar disponibles para ellos y darles tiempo y atención adicional en los días después, no sólo para hablar del conflicto o catástrofe, sino también para otras conversaciones, o sólo para pasar el tiempo.

2. No todos respondemos igual, aunque sintamos lo mismo

  • La edad de los niños y niñas influye mucho en su manera de recibir y responder ante esta situación. Por ejemplo, a los cuatro años mostrará su preocupación queriendo dormir en la cama de sus padres, con ocho años intentará no ir al colegio (quizás diciendo que se encuentra mal) y en la adolescencia discutirá más de lo normal con sus padres.
  • Recrear el conflicto o catástrofe con juegos es una manera de que los niños más pequeños puedan desarrollar un sentido de control y minimizar su ansiedad sobre un acontecimiento potencialmente traumático del mismo modo que un adulto charla y comparte su experiencia con otros.

3. Hay noticias que no son aptas para niños

  • Los padres y madres deben tener cuidado con la exposición de sus hijos a las noticias sobre desastres naturales o conflictos en los medios de comunicación. Escuchar o ver noticias impactantes puede causar trauma adicional y/o insensibilizar a un niño o niña sobre cuestiones violentas y sus consecuencias.
  • Es importante también ayudar a niños, niñas y adolescentes a procesar las noticias que reciben de un acontecimiento de este tipo. Los adultos debemos ayudarles a expresar sus miedos y, posteriormente, recordarles que la mayoría de la gente que los experimenta sobrevive, incidiendo en que en ese momento está seguro.

4. Si el conflicto o catástrofe son muy cercanos: apoyo especial

  • Cuando el conflicto o catástrofe son cercanos o afectan directamente a una familia las reacciones pueden durar mucho tiempo después del hecho. Un asesoramiento psicológico para un niño, niña o adolescente inmediatamente después puede reducir los efectos negativos a largo plazo.

En nuestros centros educativos hay niños y niñas de origen ruso o ucraniano. Comparten cultura, tradiciones y muchas palabras, entre ellas la palabra "Paz". La geopolítica internacional los está enfrentando, pero eso no tiene por qué trasladarse a las aulas y los barrios.

Proponemos algunas ideas para abordar esta cuestión a nivel educativo desde una perspectiva de clima escolar y salud mental:

  • Cuida la salud mental
  • Menos datos, más empatía y comprensión
  • Aborda el tema con rapidez
  • Aborda el tema con discreción
  • Aborda el tema con transparencia
  • Controla los cotilleos y el bullying

Más información:

La ucraniana es la decimocuarta nacionalidad en términos de población extranjera en España. 

Es fundamental garantizar el bienestar de todos los niños y niñas ucranianos y frenar cualquier posible situación de discriminación. 

No debemos olvidar que, una vez en el país de acogida, la infancia refugiada tiene que afrontar las dificultades de integrarse en un nuevo país, aprender el idioma y, en ocasiones, enfrentarse a discriminación. Debemos recordar que cada niño o niña merece protección, atención y toda la ayuda y los servicios necesarios para salir adelante, y hay que prestar una atención especial a la infancia vulnerable, entre la que se encuentran los niños y niñas refugiados y migrantes.

Podemos transmitir estos mensajes en nuestro entorno y redes de comunicación para evitar cualquier caso de discriminación.
 

Los gobiernos locales también tienen mucho que hacer a la hora de garantizar una inclusión exitosa de personas refugiadas. Por ejemplo:

  • Adoptar medidas para garantizar el acceso adecuado de los migrantes y refugiados a los servicios públicos teniendo en cuenta consideraciones culturales, de edad y de género. Reforzar los servicios de interpretación y la información adaptada a la infancia.
  • Garantizar la coordinación de los servicios municipales dirigidos a la infancia con el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, las Consejerías de las comunidades autónomas (Educación, Sanidad y Familia/Infancia) y entidades sociales expertas para asegurar entornos protectores de la infancia en los dispositivos de acogida a refugiados, así como una correcta identificación de necesidades: apoyo jurídico, apoyo psicosocial, acceso a la vivienda y protección social, inclusión laboral, escolarización, asistencia sanitaria y ocio, deportes y tiempo libre, fundamentales para la gestión del estrés post traumático.
  • Promover iniciativas sociales para combatir la discriminación, el racismo y la protección de los derechos humanos en el municipio, incluidas las campañas de comunicación externa o herramientas de comunicación interna y formación de funcionarios.
  • Generar espacios de convivencia, con enfoque de interculturalidad, donde se promueva la cultura de paz y la no discriminación. 

Más información:

Cuando el bienestar psicosocial se ve interrumpido por una guerra o crisis humanitaria, puede provocar un impacto en el desarrollo psicológico y social de los niños, niñas y adolescentes.

Cada uno responde de forma diferente a situaciones difíciles, algunas de éstas son reacciones normales al principio, si no remiten en 1 mes aproximadamente, es cuando se debe acudir a un profesional experto y/o a su Centro de Salud de Atención Primaria.

Los familiares y cuidadores están viviendo la misma situación de crisis humanitaria, por lo que también es común que experimenten reacciones diversas. En estos casos, cuidarse a uno mismo no es egoísta, de hecho, es responsable. Significa poder seguir siendo eficaz para ayudar a otros.

Para ayudar a los niños y adolescentes a sentirse seguros y protegerlos de daños mayores, te ofrecemos una serie de recomendaciones en función de la edad: https://www.unicef.es/infancia-refugiada

Emergencia Ucrania.

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Desgravación fiscal

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Personas Físicas (IRPF)Porcentaje de deducción
Primeros 150€80%
Resto35%
Donaciones plurianuales (a la misma entidad durante al menos 3 años) > 150€ *40%
Límite deducción base liquidable10%

*Por importe igual o superior, en cada uno de ellos, al del ejercicio anterior.

Personas Jurídicas (IS)Porcentaje de deducción
Donaciones en general35%
Donaciones plurianuales (a la misma entidad durante al menos 3 años)*40%
Límite deducción base liquidable10%

*Por importe igual o superior, en cada uno de ellos, al del ejercicio anterior.

  • Si eres persona física, en el IRPF correspondiente a este año podrás deducirte el 80% del importe de tus cuotas y/o donativos íntegros por aportaciones de hasta 150€ al año. A partir de esa cantidad la deducción será del 35% o del 40% si llevas colaborando con nosotros al menos 3 años seguidos, con un límite del 10% de la base liquidable.
  • Si eres persona jurídica, en el impuesto de sociedades podrás deducirte el 35% de tus cuotas y/o donativos íntegros. Si llevas colaborando con nosotros al menos 3 años seguidos la deducción será del 40%, con un límite del 10% de la base liquidable.
  • Si eres persona física o jurídica no residente en España y obtienes rentas en nuestro país, tienes también un beneficio fiscal por el importe de tus donativos. Puedes consultarlo en https://sede.agenciatributaria.gob.es/
  • Si resides en una comunidad autónoma sujeta a un régimen foral particular o que ha establecido deducciones adicionales por donaciones a ONG, las deducciones aplicables pueden ser diferentes.

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