5 acciones de UNICEF para ayudar a los niños de Sudán
Después de tres años de conflicto y desplazamientos, seguimos trabajando por su supervivencia.
Emergencia en Sudán
Millones de niños y niñas atrapados en el conflicto te necesitan. Dona ahora.
Con apenas 1 año, Goyum necesita tratamiento para hacer frente a la desnutrición aguda. Desde UNICEF proporcionamos alimento terapéutico listo para usar, la solución más eficaz para la recuperación de los niños y niñas. © UNICEF/UNI962498/Elfatih
08/04/2026
Lo que se está viviendo en Sudán es la mayor crisis humanitaria para la infancia de todo el mundo.
Esto equivale a decir que en Sudán, los niños y niñas se enfrentan cada día a la violencia por un conflicto que no cesa, a recurrentes desplazamientos dejando toda su vida atrás, a unos niveles de desnutrición catastróficos y al surgimiento de enfermedades, como el cólera, que incluso podrían ser mortales para los más pequeños.
Esta es la emergencia que están viviendo los niños y niñas después de tres años de guerra en Sudán:
- 30,4 millones de personas con necesidad de asistencia humanitaria urgente, de los cuales la mitad son niños y niñas.
- 9,8 millones de desplazamientos dentro del país.
- 24,6 millones de personas afectadas por la inseguridad alimentaria.
El apoyo de nuestros socios y donantes es fundamental para que, desde UNICEF, sigamos dando respuesta a esta crisis. Sin embargo, las necesidades y los desafíos son tan grandes que estamos trabajando sin descanso para llegar a estos niños y niñas, en ocasiones, invisibles.
Te contamos 5 formas en las que ayudamos a los niños y niñas de Sudán a hacer frente a esta grave crisis humanitaria:
1. Proporcionamos tratamiento a los niños con desnutrición
En un contexto como el de Sudán, donde el conflicto continuo se mezcla con una inseguridad alimentaria sin precedentes, las tasas de desnutrición se han disparado.
En 2025, Sudán continuó entre los países con mayor prevalencia de desnutrición aguda a nivel mundial y la situación se deterioró drásticamente.
Desde UNICEF nos ocupamos de la detección de los casos de desnutrición y proporcionamos el tratamiento necesario. En 2025 distribuimos un total de 513.695 cajas de alimento terapéutico listo para usar, una solución muy eficaz para tratar a los niños y niñas con desnutrición aguda grave.
Una niña desplazada por el conflicto en El Fasher recoge agua de un punto de abastecimiento instalado por UNICEF en un campamento en Tawila, Darfur del Norte. © UNICEF/UNI971312/UNICEF
2. Incrementamos el acceso a agua y saneamiento
El agua transforma la vida de los niños y niñas, sin embargo, en Sudán muchas comunidades sufren estrés por la escasez de este servicio vital. Esto unido a su alta vulnerabilidad a las crisis climáticas, deja a los niños en una situación de riesgo extremo en la que las niñas, mujeres y personas con discapacidad son las principales afectadas.
En 2025, desde UNICEF llegamos a un total de 14,7 millones de personas, de las cuales el 52% eran niñas y mujeres, con acceso a agua potable. A su vez, alcanzamos a más de 602.000 personas con saneamiento adecuado, de las cuales más de la mitad eran niñas y mujeres.
Igualmente importantes son las actividades que desarrollamos en las comunidades para promocionar la higiene entre sus miembros. Para ello, el año pasado visitamos más de 300.000 hogares y se pusieron en marcha 200 campañas de limpieza comunitaria.
3. Estamos en la primera línea de la atención sanitaria
Los brotes de enfermedades graves son frecuentes en Sudán por el desplazamiento masivo de personas que huyen del conflicto, los ataques a infraestructuras críticas —como los sistemas de agua y saneamiento— y la continua fragilidad del sistema de salud debido a los ataques directos a centros sanitarios, la pérdida de personal sanitario y la interrupción de las cadenas de suministro de productos sanitarios.
En UNICEF seguimos siendo el principal proveedor de servicios de atención primaria de salud a nivel nacional. En 2025, brindamos apoyo a 1.400 centros de salud lo que permitió que más de 4,5 millones de niños, niñas y mujeres accedieran a estos servicios. A esto se suma la lucha contra el cólera y el despliegue de equipos móviles que tratan enfermedades infantiles comunes como infecciones respiratorias y diarreas.
Marwa, de 11 años, está leyendo un libro en uno de los espacios apoyados por UNICEF. Allí puede continuar con su aprendizaje a la vez que recibe apoyo psicosocial. © UNICEF/UNI971441/Saif
4. Hacemos posible la continuidad del aprendizaje
Ocho millones de los 17 millones de niños y niñas en edad escolar de Sudán siguen actualmente sin escolarizar.
En 2025, desde UNICEF dimos acceso a educación formal y no formal a 3,2 millones de niños y adolescentes, de los cuales 1,7 millones eran niñas (51%), restableciendo así las oportunidades de aprendizaje y protegiendo el derecho a la educación.
5. Cuidamos la salud mental para superar los traumas de la guerra
Los desplazamientos que han afectado a familias enteras, que en ocasiones tienen que moverse de forma recurrente, suelen ir acompañados de exposición a eventos traumáticos. Los niños y niñas están viviendo situaciones que un niño jamás debería experimentar.
Esta exposición prolongada a la violencia y la inestabilidad tiene efectos duraderos en el desarrollo cognitivo y emocional a largo plazo de la infancia.
En 2025, desde UNICEF ampliamos los servicios especializados de protección infantil, incluyendo salud mental y apoyo psicosocial, llegando a 3,3 millones de niños, niñas y cuidadores. Además, dimos formación a más de 400 trabajadores sociales.
Por otra parte, los espacios amigables para la infancia y aquellos seguros para mujeres y niñas contribuyeron a restablecer una sensación de seguridad y normalidad.

















