Sudán: más de 245 niños muertos o heridos en 90 días
Tras tres años de guerra, los ataques con drones concentran casi el 80% de las víctimas infantiles. Desde UNICEF seguimos dando respuesta.
En este centro de atención primaria, las madres llevan a sus hijos para la detección, atención y tratamiento de la desnutrición. © UNICEF/UNI959258/Elfatih
14/04/2026
Tres años de conflicto en Sudán y la infancia sigue pagando el precio más alto:
- Entre enero y marzo de este año, al menos 160 niños y niñas han muerto y 85 han sufrido mutilaciones en todo el país, lo que supone un aumento del 50% respecto al mismo periodo de 2025.
- Los niños y niñas desplazados superan los 5 millones, a menudo en múltiples ocasiones, a medida que las líneas del frente cambian y la violencia se extiende.
- Los nuevos métodos de guerra son cada vez más dañinos: el 78% de las víctimas infantiles registradas se debe a ataques con drones.
Y el conflicto no cesa...
“Durante tres años, los niños y niñas en Sudán han sido asesinados, heridos y desplazados a niveles alarmantes”, alerta Catherine Russell, directora de UNICEF.
La situación actual
A día de hoy, las familias viven en condiciones de hacinamiento y extrema fragilidad, mientras los servicios básicos están al límite de su capacidad.
“Sus hogares, escuelas y hospitales siguen siendo atacados. No hay justificación para la violencia contra la infancia. Esto refleja un fracaso colectivo de las partes en conflicto a la hora de proteger los derechos más básicos de los niños y niñas", continúa Russell.
Asistencia humanitaria complicada
Amplias zonas de Sudán siguen aisladas de la asistencia humanitaria debido a la inseguridad, los daños en infraestructuras y las restricciones administrativas.
Las dificultades de acceso son especialmente graves en Darfur, Kordofán y partes del Nilo Azul, dejando a muchos de los niños y niñas más vulnerables fuera del alcance de la ayuda.
Una nutricionista realiza pruebas para detectar el estado nutricional de Humeira, de un año, y le proporciona cuidados y tratamiento. © UNICEF/UNI962504/Elfatih
Riesgo de hambruna
El hambre, las enfermedades y el riesgo de hambruna se están extendiendo, impulsados por la violencia, los desplazamientos repetidos y las graves limitaciones al acceso humanitario.
A medida que las familias huyen, se interrumpen los medios de vida, los mercados colapsan y los servicios básicos siguen deteriorándose.
La hambruna ya ha sido confirmada en El Fasher y Kadugli, con un riesgo creciente de expansión en Um Baru y Kernoi.
El impacto alarmante se refleja en el número de niños y niñas con desnutrición. En todo Sudán, se estima que 4,2 millones de menores sufrirán desnutrición aguda en 2026, incluidos más de 825.000 casos graves, que pueden ser mortales si no se tratan con urgencia.
Millones de niños fuera de la escuela
Las consecuencias de la guerra sobre el derecho a la educación de la infancia son preocupantes. Hoy, al menos 8 millones de niños y niñas en Sudán siguen sin escuela.
Más de un tercio de las escuelas están cerradas y otro 11% se utiliza como refugios o está ocupado por las partes en conflicto, lo que significa que casi la mitad de los edificios escolares ya no se usan como aulas.
Tawila acoge ahora a miles de personas que huyeron de la violencia en El Fasher. Aquí, para dar respuesta a las necesidades más urgentes, UNICEF está implementando programas vitales que incluyen agua, saneamiento e higiene. © UNICEF/UNI971317/UNICEF
En UNICEF seguimos trabajando por la infancia en Sudán
A pesar de la inseguridad y las dificultades de acceso, UNICEF continúa prestando servicios vitales de salud, nutrición, agua, protección infantil y educación en todo el país. Sin embargo, la respuesta está sometida a una presión creciente.
A través de 5 acciones clave, desde UNICEF ayudamos a los niños y niñas de Sudán que no tienen acceso a los servicios más básicos para sobrevivir.
Violaciones graves contra la infancia
El mayor número de víctimas se ha registrado en Darfur y en los estados de Kordofán, donde la violencia persiste y ha llevado a las comunidades al límite. Allí, vuelven a registrar las cifras más altas de víctimas infantiles.
Desde el inicio de la guerra, las Naciones Unidas han verificado más de 5.700 violaciones graves contra la infancia en todo Sudán, que han afectado al menos a 5.100 niños y niñas, de los cuales más de 4.300 han muerto o han resultado mutilados.
Aunque el impacto real es mucho mayor, pero la inseguridad y el acceso limitado a las zonas afectadas dificultan el seguimiento y la verificación de forma sostenida.
“Proteger a la infancia exige que todas las partes en conflicto pongan fin de inmediato a las violaciones graves contra los niños y niñas y respeten el derecho internacional, incluido el acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos en todo el país”, concluye Russell.

















