UNICEF Y SAVE THE CHILDREN: ES CLAVE UNA ACCIÓN URGENTE PARA ABORDAR EL TRABAJO INFANTIL CAUSADO POR LA CRISIS SIRIA

El conflicto y la crisis humanitaria en Siria están provocando un aumento cada vez mayor de los niños que son explotados en el mercado laboral, según un nuevo informe lanzado por Save the Children y UNICEF, que manifiesta que se debería hacer mucho más para revertir esta tendencia. 

El informe muestra que en Siria, los niños contribuyen al ingreso familiar en más de tres cuartas partes de los hogares encuestados. En Jordania, cerca de la mitad del total de los niños sirios refugiados son actualmente el sustento de la familia en los hogares encuestados, individual o conjuntamente con otros miembros de la unidad familiar. Según se informa, niños de hasta seis años trabajan en algunas zonas de Líbano.

De todos los niños que trabajan, los más vulnerables son aquellos involucrados en  conflictos armados, explotación sexual y actividades ilícitas que incluyen la mendicidad organizada y el tráfico de niños.

“La crisis de Siria ha reducido dramáticamente las oportunidades de sustento de las familias y ha empobrecido millones de hogares en la región, provocando que el trabajo infantil alcance niveles críticos”, dice Roger Hearn, Director Regional de Save the Children en Oriente Medio y Eurasia.

“Conforme aumenta la desesperación en las familias, los niños trabajan básicamente para sobrevivir. Se están convirtiendo en los principales actores económicos, tanto en Siria como en los países vecinos”.

El informe muestra que un número creciente de niños están empleados en condiciones de trabajo dañinas, en riesgo de sufrir daños graves para su salud y bienestar.

“El trabajo infantil obstaculiza el crecimiento de los niños y su desarrollo ya que trabajan durante largas horas con escaso sueldo, frecuentemente en ambientes extremadamente peligrosos y no saludables”, dice Peter Salama, director regional de UNICEF en Oriente Medio y África del Norte.

“El transporte de cargas pesadas, la exposición a pesticidas y químicos tóxicos o trabajar  durante largas horas, son solo algunos de los trabajos peligrosos que los niños afrontan en la región”.

Según el informe, tres de cada cuatro niños que trabajan, encuestados en el campo de refugiados de Za’atari en Jordania, han informado sobre problemas de salud en el trabajo. Otro 22% de los niños informalmente empleados en el sector agrícola resultaron heridos mientras trabajaban en Mafraq y el Valle Jordano.

Además, los niños que trabajan son más propensos a abandonar la escuela – lo que se suma al temor de una “generación perdida” de niños sirios.

UNICEF y Save the Children hacen un llamamiento a sus aliados en la iniciativa No Lost Generation, a la extensa comunidad internacional, a los gobiernos anfitriones y a la sociedad civil para que tomen una serie de medidas para abordar el trabajo infantil en Siria y en los países afectados por la crisis humanitaria.

Mejorar el acceso a los medios de vida incluyendo la disponibilidad de más financiación para actividades de generación de ingresos

Proporcionar educación segura y de calidad para todos los niños afectados por la crisis

Priorizar la erradicación de las peores formas de trabajo infantil

Invertir en el fortalecimiento de los sistemas y servicios de protección de la infancia nacionales y comunitarios

“Los niños de Siria están pagando un precio alto por el fracaso mundial para poner fin al conflicto”, concluye el informe.

Más información:

Simon Ingram, singram@unicef.org, +962-79-590-4740

Juliette Touma, jtouma@unicef.org, +962-79-867-4628

Belén de Vicente, UNICEF Comité Español, 609 16 00 51 / 91 378 95 55, comunicacion@unicef.es