Emergencia en Ucrania
2,4 millones de niños y niñas de Ucrania necesitan ayuda urgente.
Cuatro años después del inicio de la guerra en Ucrania, el conflicto sigue teniendo consecuencias devastadoras para las niñas y niños del país. La muerte y la destrucción han sido una constante en sus vidas, siendo la infancia un momento crítico en su desarrollo.
Los niños y niñas menores de cuatro años solo han conocido la guerra como única realidad. Toda su vida se ha visto empañada por los bombardeos, la violencia y el desplazamiento que, desde que comenzó el conflicto, ha cambiado para siempre la vida de la infancia ucraniana.
Más de un tercio de los niños y niñas de Ucrania siguen desplazados cuando la guerra entra en su quinto año y su salud mental está cada vez más sometida a presión. El miedo constante a los ataques, el refugio interminable en sótanos y el aislamiento en casa con conexiones sociales limitadas hacen que el agotamiento sea una constante en la vida de niños, niñas y adolescentes.
La adolescencia, concretamente, es un período crítico para sentar las bases del bienestar y la resiliencia a lo largo de toda la vida, establecer relaciones significativas y desarrollar la capacidad de prosperar. Sin embargo, una encuesta realizada en 2025 reveló que casi un tercio de las y los adolescentes afirman sentirse tan tristes o desesperanzados que eso les impide realizar sus actividades habituales, sentimientos que son mucho más comunes entre las chicas.
¿Qué está pasando en Ucrania?
Hace cuatro años, la vida de todos los niños y niñas de Ucrania cambió para siempre de la noche a la mañana. Un día estaban en casa, en clase y jugando con sus amigos y al día siguiente, se escondían en refugios, huían de sus hogares y estaban en estado de shock. Para los niños y niñas que ya habían sido desplazados por motivo de los 12 años de guerra en el este, su infancia se vio una vez más trastornada.
En Ucrania, los servicios de los que depende la infancia se han visto diezmados en los ataques de los últimos cuatro años y están sometidos a una presión cada vez mayor. Más de 1700 escuelas y otras instalaciones educativas han resultado dañadas o destruidas, y uno de cada cuatro niños y niñas no puede asistir a la escuela a tiempo completo.
Los incesantes ataques contra las infraestructuras energéticas han provocado cortes de electricidad, calefacción y agua, y las familias están luchando por sobrevivir en medio de temperaturas extremas bajo cero. El escenario invernal que todos temían se ha convertido en realidad. La vida en casa, especialmente para un niño o niña que vive en un piso alto, consiste en mantenerse a salvo de los ataques y sobrevivir al frío extremo, la oscuridad y el miedo intenso.
Esta última emergencia, es lamentablemente solo el último desafío para los niños, niñas y jóvenes que siguen viéndose afectados por la guerra encarnizada y prolongada y las crecientes necesidades humanitarias, lo que repercute en su bienestar físico y mental y en su perspectiva de futuro.
Ucrania ha perdido el 70 % de su capacidad de generación de energía, así como la mitad de su producción de gas natural. Los apagones programados de hasta 12 horas han cortado el suministro de agua y calefacción, cerrado escuelas y limitado el horario de los centros de salud, y han obligado a niños y niñas a pasar las noches en refugios fríos y oscuros durante los ataques aéreos.
Impacto humanitario en Ucrania
La guerra en Ucrania sigue amenazando y afectando la vida y el bienestar de los niños y niñas en todo el país. El uso de armas explosivas en zonas urbanas pobladas como Kiev agrava este riesgo, junto con los combates en las zonas de primera línea. La infancia en las zonas ocupadas sigue siendo en gran medida inaccesible a la asistencia humanitaria.
Los ataques a la infraestructura energética se intensificaron a finales de 2025. Los cortes de electricidad han afectado a millones de personas en todo el país, afectando los sistemas de agua y calefacción, además de interrumpir el funcionamiento de escuelas, centros de salud y otras instalaciones de las que dependen los niños y niñas. La mayor parte de los daños se registran en las regiones de primera línea, altamente susceptibles a los peligros del frío. Una de cada cinco familias reporta problemas de salud relacionados con las bajas temperaturas interiores.
En Ucrania 2,4 millones de niñas y niños necesitan ayuda humanitaria. La pobreza ha aumentado un 70 % desde 2021, afectando a 4 de cada 10 niños y niñas. El 39 % de los hogares con una sola mujer cuidadora se enfrentan a necesidades extremas. Las denuncias de violencia de género han aumentado un 36 % desde 2022, y las adolescentes corren un riesgo cada vez mayor de sufrir violencia sexual.
La protección sigue siendo una preocupación primordial, ya que la infancia corre un mayor riesgo de sufrir violencia. La mitad de los niños y niñas corren riesgo de sufrir problemas de salud mental, que afectan de manera desproporcionada a la población infantil desplazada y en zonas de primera línea del conflicto. Los niños y niñas con discapacidad, que regresan del extranjero y que reciben cuidados alternativos se encuentran entre los más vulnerables.
A pesar de los avances en la reapertura de las escuelas, el 10 % de los niños y niñas (316 000 estudiantes) cursan sus estudios completamente en línea y el 21 % (681 000 estudiantes) en modalidad semipresencial. Este alumnado es más vulnerable a la interrupción de sus resultados de aprendizaje, al aislamiento y a la exposición a riesgos para la salud mental. Al menos 1611 escuelas han resultado dañadas o destruidas, incluidas 348 entre enero y septiembre de 2025.
La infraestructura de agua, saneamiento e higiene (WASH) ha sufrido daños por valor de 11.600 millones de dólares, con 1.109 km de redes de suministro de agua, 82 estaciones de bombeo y 327 km de redes de alcantarillado destruidos o dañados. Los sistemas de calefacción urbana han sufrido daños por valor de 2.500 millones de dólares.
La mitad de la población residente en las regiones de primera línea reportan un aumento en las barreras para acceder a la atención médica, incluyendo el alto costo de los medicamentos, la falta de transporte y las instalaciones dañadas. El 74 % de los encuestados cita el costo como la principal razón del acceso limitado a la atención médica o a los medicamentos.
Desafíos de Ucrania: perspectivas futuras
A pesar de los desafíos extremos, las niñas, niños, jóvenes y familias de Ucrania, así como los trabajadores sociales, profesores y profesionales sanitarios han demostrado una resistencia increíble.
UNICEF seguirá brindando asistencia multisectorial para salvar vidas a fin de garantizar la protección de al infancia y la rehabilitación de los servicios esenciales en las regiones más afectadas de Ucrania en el norte, este y sur. Al mismo tiempo, seguirá fortaleciendo los sistemas nacionales en los países de acogida para mantener la inclusión de la infancia refugiada en este prolongado conflicto y ampliar el acceso a la educación, la protección y el apoyo a la salud mental.
En toda la agenda de recuperación, UNICEF está impulsando reformas y alineándose con el impulso de adhesión del país a la UE a través de la Garantía Europea para la Infancia, centrada en los niños y niñas en riesgo de pobreza y exclusión social, garantizando que la implementación dé prioridad de manera coherente a quienes corren mayor riesgo de quedarse atrás.
UNICEF colabora con el Gobierno y los socios locales para apoyar el bienestar y el desarrollo de los niños, niñas, adolescentes y jóvenes. Esta labor es urgente e innegociable para proteger y mejorar las vidas de los jóvenes hoy, por su futuro y el del país.
Educación y alfabetización en Ucrania
Alrededor de 3,6 millones de niños y niñas están matriculados en la educación secundaria, lo que supone un descenso con respecto a los 4,3 millones de 2022. Las profundas pérdidas de aprendizaje, equivalentes a casi dos años de escolarización, reiteran la necesidad de programas de recuperación y refuerzo, así como de aprendizaje presencial.
A pesar de los avances en la reapertura de las escuelas, el 10 % de los niños y niñas cursan sus estudios completamente en línea y el 21 % en modalidad semipresencial. Este alumnado es el más vulnerables a la interrupción de sus resultados de aprendizaje, al aislamiento y a la exposición a riesgos para la salud mental.
En 2026, UNICEF seguirá trabajando para reparar las infraestructuras educativas, mejorar los sistemas de aprendizaje digital y apoyar las necesidades de los niños y niñas más vulnerables abordando también la problemática de la salud mental.
Salud y nutrición en Ucrania
En 2025, el sistema sanitario de Ucrania se vio sometido a una presión cada vez mayor debido a los continuos ataques contra las infraestructuras sanitarias, entre ellos, 199 ataques contra infraestructuras sanitarias verificados por las Naciones Unidas. Estas hostilidades, junto con los daños causados a las infraestructuras energéticas y de transporte, han limitado los servicios sanitarios rutinarios y de emergencia, especialmente para los niños y niñas, las mujeres embarazadas y las personas cuidadoras.
La mitad de la población residente en las regiones de primera línea reporta un aumento en las barreras para acceder a la atención médica, incluyendo el alto costo de los medicamentos, la falta de transporte y las instalaciones dañadas. El 74 % de los encuestados cita el costo como la principal razón del acceso limitado a la atención médica o a los medicamentos.
Protección de los derechos de la infancia en Ucrania
El conflicto en Ucrania sigue exponiendo a los niños y niñas a daños físicos y psicológicos. Más de un tercio de la infancia ha sufrido las consecuencias directas de la guerra, como presenciar una muerte o una lesión, y el 73 % afirman no sentirse seguros. Los niveles de estrés de niños y niñas están aumentando y han pasado del 28 % en 2024 al 37 % en 2025. Las consecuencias incluyen aislamiento emocional, aumento de la ansiedad y cambios de comportamiento.
La protección sigue siendo una preocupación primordial, ya que la infancia corre un mayor riesgo de sufrir violencia. La mitad de los niños y niñas corren riesgo de sufrir trastornos mentales, y la infancia desplazada y la que se encuentran en zonas de primera línea se ve afectada de forma desproporcionada. Los niños y niñas con discapacidad, los que regresan del extranjero y los que reciben cuidados alternativos son los más vulnerables.



Informes y datos relevantes sobre la situación en Ucrania
La intensidad de la guerra hace que las familias sigan teniendo que huir de sus hogares en busca de una relativa seguridad en otros lugares, pero los incesantes ataques a distancia en todo el país hacen que ningún niño o niña esté a salvo.
La reciente encuesta de UNICEF, realizada a comienzos de 2026, reveló que uno de cada cuatro adolescentes está perdiendo la esperanza de desarrollar todo su potencial en Ucrania. Otro 40 % no está seguro, lo que reitera la urgente necesidad de dar prioridad e invertir hoy en los niños, niñas y jóvenes de Ucrania por su futuro y el del país.
La situación exige una respuesta sostenida y urgente. Si no invertimos hoy en la infancia y adolescencia de Ucrania, el país se enfrentará a un futuro más sombrío.
La disminución de la productividad de la mano de obra y del crecimiento económico, y una generación de jóvenes incapaces, o con menos probabilidades, de regresar a sus hogares, no harán sino agravar el declive demográfico. La población infantil ha disminuido de 7 millones a 5 millones en los últimos cuatro años.
Respuesta de UNICEF ante la emergencia en Ucrania
Estamos en la primera línea de la respuesta humanitaria.
UNICEF lleva más de 25 años en Ucrania, donde contamos con un equipo de más de cien personas y una red de oficinas con plena capacidad operativa. En los últimos años hemos estado volcados en la respuesta humanitaria a la crisis en el este del país, y desde hace cuatro años hemos extendido nuestro trabajo a toda Ucrania y a los países vecinos.
Nuestras principales áreas de intervención con la infancia son las siguientes:
- Poner fin a las graves violaciones contra la infancia y proteger a los niños y niñas de cualquier daño respetando el derecho internacional humanitario y los derechos humanos.
- Proteger la infraestructura civil de la que dependen los niños y niñas: instalaciones sanitarias, escuelas, servicios sociales, etc.
- Garantizar el acceso humanitario a todos los niños y niñas, estén donde estén.
- Priorizar a todos los niños y niñas en los esfuerzos de recuperación y desarrollo.
- Invertir en el desarrollo de la primera infancia para conseguir un buen comienzo en la vida y obtener mayores beneficios futuros.
- Dotar a las niñas, niños y jóvenes de mejores conocimientos y habilidades para potenciar su desarrollo.
- Priorizar los entornos familiares seguros y enriquecedores para garantizar mejores cuidados a todas las niñas y niños.
En Ucrania:
- Proporcionamos servicios de atención primaria a más de 400.000 niños, niñas y cuidadores mediante equipos móviles, visitas domiciliarias o el suministro de material médico a los centros de salud.
- Llegamos a más de 1,5 millones de niñas, niños y cuidadores con formaciones en la prevención de minas terrestres u otras armas explosivas y/o de asistencia a supervivientes.
- Permitimos el acceso a agua limpia a más de 4,2 millones de personas que viven en zonas donde las redes están dañadas o destruidas.
- Proporcionamos agua embotellada, camiones cisterna, pastillas potabilizadoras, depósitos de agua y kits de higiene a más de 1,4 millones de personas.
- Proporcionamos materiales educativos a más de 500.000 niños y niñas e involucramos a más de 300.000 niños en educación formal y no formal.
- Llegamos con ayudas en efectivo a más de 66.000 hogares.
Una emergencia siempre es una crisis para la infancia
Por eso, desde UNICEF estamos reforzando y ampliando los programas existentes en el país y en los países vecinos. ¡No dejaremos solos a los niños y niñas.
También insistimos en la suspensión inmediata de las hostilidades en Ucrania, que se garantice el acceso de la ayuda humanitaria y que se proteja a la infancia de cualquier daño.
¡Necesitamos todo el apoyo para salvar y proteger las vidas de estos niños y niñas!



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Cómo ayudar a los niños y las niñas de Ucrania
UNICEF, al igual que otras agencias y organizaciones humanitarias, tiene una política muy estricta en relación a las donaciones de materiales en especie debido a las diversas implicaciones que pueden surgir.
La gestión de proveedores y compras de UNICEF Internacional se realiza de forma centralizada desde nuestra Central de Suministros situada en Copenhague, según determinados procedimientos y especificaciones que aseguran la mejor operación logística y la mayor eficiencia en el uso de los recursos. UNICEF España no interviene en dichos procesos.
En la página web www.unicef.org está publicada la información y requisitos necesarios relativos a la gestión de suministros, incluyendo los pasos para acceder a los procesos de selección de proveedores a través de la web del United Nations Global Marketplace.
La mejor forma de canalizar la ayuda en estos momentos es a través de donaciones económicas, ya que nos permite proporcionar ayuda urgente, adquirir de forma rápida y segura los suministros necesarios que cumplen los estándares humanitarios y enviarlos a la población afectada.
Más información:
La llegada de los niños y niñas que estén solos debe coordinarse con el sistema de protección de la infancia del país de origen o países limítrofes que lo hayan identificado, con el fin de garantizar su protección.
En España, la competencia para el acogimiento de niños y niñas solos está atribuida a las comunidades autónomas, el sistema oficial de protección de la infancia. Por tanto, cualquier persona interesada en el acogimiento de niños solos tiene que dirigirse a la Consejería de la comunidad autónoma encargada de familia, infancia o asuntos sociales. Esta es la mejor forma de asegurarse que la información es veraz y que las iniciativas que están surgiendo están coordinadas por la autoridad competente.
El acogimiento se realiza siguiendo un procedimiento regulado que, dada su complejidad, demora un tiempo considerable para asegurar los derechos y necesidades del niño o de la niña. Además, hay una serie de requisitos fundamentales que hay que tener en cuenta:
- El niño o niña debe estar en situación de desamparo confirmada, sin que queden dudas sobre ello, es decir, debe estar privado de la debida protección, atención y cuidado. Dadas las características de esta emergencia en concreto, una opción es aplicar la figura de la guarda de hecho, que permite una protección inmediata, siempre bajo la supervisión de la administración competente.
- Se aplica el principio del interés superior del menor para garantizar que la mejor decisión para ese niño, en ese caso en concreto, consiste en buscar una familia de acogida en otro país, en este caso el nuestro. No obstante, la autoridad competente puede decidir una medida de protección distinta, como es el acogimiento residencial, esto es en centros o residencias sustentados por fondos públicos.
- Es imprescindible determinar que las familias de acogida son idóneas y que se sigue el proceso que determinan las entidades de protección de cada comunidad autónoma. Las medidas permanentes no son aconsejables, porque se debe intentar la reunificación familiar en caso de que haya supervivientes tras la guerra.
Más información:
Las imágenes que nos llegan del sufrimiento y la devastación producida por cualquier catástrofe o conflicto nos muestran el horror físico y psicológico que afrontan las víctimas. Estas imágenes tienen un fuerte impacto para la sociedad y son especialmente duras para los niños y niñas.
Estas son algunas claves que pueden ayudar a niños y niñas a comprender y asimilar la existencia de conflictos o catástrofes humanitarias.
1. Busca tiempo y espacio para compartir lo que estamos sintiendo
- Padres y madres pueden apoyar a sus hijos dejándoles expresar sus sentimientos sobre el conflicto o catástrofe, diciéndoles que es normal sentirse preocupados o tristes. Hay que asegurarles que son queridos y que serán protegidos si algo malo ocurre alguna vez.
- Es necesario estar disponibles para ellos y darles tiempo y atención adicional en los días después, no sólo para hablar del conflicto o catástrofe, sino también para otras conversaciones, o sólo para pasar el tiempo.
2. No todos respondemos igual, aunque sintamos lo mismo
- La edad de los niños y niñas influye mucho en su manera de recibir y responder ante esta situación. Por ejemplo, a los cuatro años mostrará su preocupación queriendo dormir en la cama de sus padres, con ocho años intentará no ir al colegio (quizás diciendo que se encuentra mal) y en la adolescencia discutirá más de lo normal con sus padres.
- Recrear el conflicto o catástrofe con juegos es una manera de que los niños más pequeños puedan desarrollar un sentido de control y minimizar su ansiedad sobre un acontecimiento potencialmente traumático del mismo modo que un adulto charla y comparte su experiencia con otros.
3. Hay noticias que no son aptas para niños
- Los padres y madres deben tener cuidado con la exposición de sus hijos a las noticias sobre desastres naturales o conflictos en los medios de comunicación. Escuchar o ver noticias impactantes puede causar trauma adicional y/o insensibilizar a un niño o niña sobre cuestiones violentas y sus consecuencias.
- Es importante también ayudar a niños, niñas y adolescentes a procesar las noticias que reciben de un acontecimiento de este tipo. Los adultos debemos ayudarles a expresar sus miedos y, posteriormente, recordarles que la mayoría de la gente que los experimenta sobrevive, incidiendo en que en ese momento está seguro.
4. Si el conflicto o catástrofe son muy cercanos: apoyo especial
- Cuando el conflicto o catástrofe son cercanos o afectan directamente a una familia las reacciones pueden durar mucho tiempo después del hecho. Un asesoramiento psicológico para un niño, niña o adolescente inmediatamente después puede reducir los efectos negativos a largo plazo.














