Más de 145.000 niños rohingya vuelven a la escuela en los campos de refugiados

COX’S BAZAR, Bangladesh, 24 de enero 2019- Con el comienzo del año escolar, más de 145.000 niños rohingya que viven en campos de refugiados en el sureste de Bangladesh están yendo a centros de aprendizaje apoyados por UNICEF.

Más de 145.000 niños rohingya vuelven a la escuela en los campos de refugiados

Las organizaciones humanitarias han realizado un gran esfuerzo para establecer en los campos una red de unos 1.600 de estos centros, que proporcionan un acceso a la educación vital para los niños que huyeron de la violencia en Myanmar. Ahora la atención se centra en proporcionar educación a los otros miles de niños que siguen careciendo de acceso a ella.

El objetivo es llegar a 260.000 niños durante este año, ampliando esta red hasta llegar a los 2.500 centros de aprendizaje, dirigidos por 5.000 profesores y voluntarios rohingya.

“La magnitud de la crisis de refugiados rohingya requirió una respuesta rápida”, explica Edouard Beigbeder, representante de UNICEF en Bangladesh. “Pero solo pudimos dar respuesta a las necesidades inmediatas, y no pudimos llegar a todos los niños. Este año estamos ampliando nuestros servicios para llegar a más niños que nunca antes, mientras nos centramos en mejorar la calidad de la educación que recibe cada niño”.

La acción de construir más centros de aprendizaje se enmarca en una serie de iniciativas más amplia y de mayor alcance anunciada por UNICEF, cuyo objetivo es aumentar el acceso de los niños que viven en los campos a una educación de calidad.

“Llevo casi un mes viniendo a clase”, cuenta Minara, de 11 años, que tuvo que dejar la escuela al llegar a Bangladesh porque los centros de aprendizaje a los que acudía estaban embarrados y eran demasiados calurosos. “Es muy bonita”, asegura mientras observa su nueva aula en el campo de Kutupalong, dirigida por CODEC, aliado de UNICEF. “El suelo no está embarrado”.

Motalab, de 12 años, que es ciego, es uno de los aproximadamente 600 niños con discapacidad a los que se ha identificado para ir a la escuela. El año pasado su profesor convenció a su madre para que le permitiera ir a clase. Desde que ha vuelto, su estado de ánimo ha mejorado, es más extrovertido y dice que le gusta la poesía.

La calidad de la educación en los campos también está mejorando, gracias a la ampliación de los módulos de aprendizaje y de los planes de estudio. Los profesores –tanto los nuevos como los que ya estaban- están participando en programas de desarrollo formativo.

“Muchos niños han sufrido heridas a causa de disparos y violencia extrema, lo cual ha limitado su movilidad y su acceso a servicios. Vemos a muchos niños con diferentes capacidades de aprendizaje, discapacidades físicas, problemas de visión y trastornos del lenguaje”, explica Iffat Farhana, oficial de educación de UNICEF en Cox’s Bazar. “Cada uno de esos niños tiene derecho a la educación. Con más centros de aprendizaje y más profesores, UNICEF espera llegar a cada niño para ayudarles a aprender, a crecer y a alcanzar su potencial”.

UNICEF también está proporcionando formación a adolescentes, para que desarrollen sus conocimientos y sus aptitudes profesionales.

Actualmente, el 97% de los adolescentes y jóvenes de entre 15 y 24 años no reciben ningún tipo de educación en los campos de refugiados. Este grupo es extremadamente vulnerable frente al matrimonio infantil, el trabajo infantil, la trata de personas, el abuso y la explotación.

“A través de estas intervenciones, UNICEF está luchando por proporcionar educación a los niños a los que es más difícil llegar, muchos de ellos con graves vulnerabilidades”, afirma Beigbeder. “Nuestro objetivo es garantizar que pueden recibir el conocimiento y las habilidades que necesitan para dirigir su propio futuro”.

Notas para editores:

Se estima que unos 500.000 niños menores de 18 años viven en los campos, 300.000 de ellos de entre 3 y 14 años.

Unos 700.000 rohingyas huyeron de la persecución en Myanmar a finales de 2017, dejando la población total de los campos de refugiados en casi un millón de personas.

UNICEF, otras agencias de Naciones Unidas y Organizaciones No Gubernamentales definen las instalaciones educativas de los campos como Centros de Aprendizaje.

Un informe de UNICEF publicado en agosto de 2018 advirtió de que los adolescentes de los campos corrían el riesgo de convertirse en una generación perdida.

Los niños rohingya aprenden en las aulas de los campos instrucción básica de lectoescritura, aritmética y habilidades para la vida, y estudian lengua inglesa y birmana.

Acerca de UNICEF 
UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes.  

Para más información:
Belén de Vicente
UNICEF Comité Español, Tel: 609 160 051 / 91 378 95 55
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