Ucrania: la infancia afronta el invierno bajo ataques y frío extremo
Millones de familias en todo el país pasan los días más fríos sin calefacción, electricidad ni suministro de agua.
Durante varios días en enero, las familias con niños de Kiev soportaron temperaturas bajo cero sin electricidad, calefacción ni suministro de agua fiable tras los ataques a infraestructuras críticas. © UNICEF/UNI929030/Dobronosov
19/1/2026
Niños, niñas y sus familias de Ucrania viven en un estado constante de supervivencia. Sin calefacción, a menos dieciocho grados centígrados, la vida consiste en protegerse de los ataques constantes y resistir temperaturas extremas.
Los ataques contra las infraestructuras y sistemas vitales de energía y agua solo agravan la situación para millones de familias, que pasan los días del más crudo invierno, sin calefacción, electricidad ni suministro de agua
“El escenario invernal en Ucrania que todos temíamos ya es una realidad. Ataques intensos están devastando sistemas vitales de energía y agua en un momento de temperaturas extremas bajo cero”, representante de UNICEF en Ucrania, Munir Mammadzade.
Este invierno llega tras un trágico aumento del 11% en las víctimas infantiles verificadas en 2025 respecto al año anterior, con al menos 92 niños y niñas fallecidos y 652 heridos. Desde el inicio de la guerra a gran escala, más de 3.200 niños y niñas han muerto o han resultado heridos.
Sin agua caliente ni electricidad
Svetlana hace todo lo posible por cuidar de su hija Arina, de tres años, con la que vive en la décima planta de un edificio, a la orilla izquierda de Kyiv. Después de más de tres días sin calefacción ni electricidad, trata de proporcionar calor a su hija colocando peluches o cualquier otro objeto que encuentra, para taponar las ventanas y frenar el frío.
Svitlana no puede bañar a Arina ni preparar comida caliente. Por eso, envuelve a su hija en varias capas de ropa y baja diez plantas por una escalera a oscuras para llegar a una tienda instalada en el exterior por los servicios de emergencia del Estado.
Allí pueden entrar en calor, recibir comida caliente, cargar sus dispositivos y hablar con un psicólogo, o simplemente sentarse en un espacio cálido.
Las consecuencias de la falta de suministros
Para la infancia, el impacto de estas condiciones extremas es tanto físico como emocional. La oscuridad y las temperaturas gélidas intensifican el miedo y el estrés, y pueden provocar o agravar enfermedades respiratorias y otros problemas de salud.
Desde UNICEF también hemos equipado las tiendas de emergencia con materiales de apoyo psicosocial, que ofrecen a niños y niñas juegos y juguetes para ayudarles a relajarse, respaldando tanto a los niños como a los adultos a la hora de hacer frente al aumento de la ansiedad.
Los más pequeños son los más vulnerables. Recién nacidos y lactantes pierden calor corporal con rapidez y corren un riesgo elevado de hipotermia y enfermedades respiratorias, que pueden volverse mortales sin abrigo adecuado y atención médica.
Además, la educación ha vuelto a verse interrumpida. El frío extremo ha obligado a escuelas y jardines de infancia de la capital y de otras zonas a pasar completamente a la enseñanza a distancia, pero los cortes de electricidad dificultan las clases en línea.
Nuestra respuesta contra el frío
A pesar de los enormes desafíos, en cuanto se producen daños, expertos de energía y agua se despliegan sobre el terreno para realizar reparaciones urgentes en las infraestructuras eléctricas, de calefacción y de agua.
Es una carrera contrarreloj para restablecer los servicios, una labor que UNICEF apoya a través de su respuesta invernal a gran escala, trabajando sin descanso para asistir a 1,65 millones de personas, incluidos 470.000 niños y niñas.
- Desde UNICEF estamos enviando 79 generadores de alta capacidad a empresas de agua y calefacción de todo el país, ampliando el trabajo con los municipios para reducir interrupciones y ofrecer soluciones de calefacción más sostenibles.
- Más de 183.000 personas, incluidos 86.000 niños y niñas, han recibido asistencia económica para el invierno en regiones de primera línea, permitiendo a las familias priorizar las necesidades urgentes de la infancia.
- Además, a través del sistema educativo, se están concediendo ayudas de invierno a 1.500 centros educativos para realizar mejoras urgentes, mantenerlos abiertos y garantizar entornos más adecuados para cerca de 445.000 estudiantes.
“Casi cuatro años después del inicio de esta guerra implacable, la vida de la infancia sigue marcada por la supervivencia, no por la infancia. UNICEF reitera su llamamiento para poner fin a los ataques contra zonas civiles y contra las infraestructuras de las que depende la infancia”, representante de UNICEF en Ucrania, Munir Mammadzade.
















