Entrevista a Pablo de Pascual: así trabaja UNICEF en Ucrania para proteger a la infancia
Como jefe de una de nuestras oficinas en Ucrania, nos cuenta a qué dedica su día a día para dar respuesta a una emergencia en la que los niños se llevan la peor parte.

Pablo de Pascual, jefe de la oficina de UNICEF en Dnipro, Ucrania, juega con uno de los miles de niños afectados por el continuo conflicto en el país. © UNICEF
14/05/2026
Pablo de Pascual es el jefe de nuestra oficina en Dnipro, Ucrania. Llegó en septiembre de 2024, en pleno conflicto, y desde allí gestiona tres regiones del este del país. En una zona con más de 5 millones de personas, de los cuales 600.000 son niños y niñas y 700.000 desplazados internos, la mayor parte de su tiempo lo dedica a la respuesta humanitaria.
¿En qué consiste tu trabajo en UNICEF? ¿Cómo es tu día a día?
Con un equipo de 35 personas, coordino agua y saneamiento, protección infantil, educación, salud y transferencias monetarias. También represento a UNICEF ante las autoridades y otros actores, y superviso seguridad, logística y finanzas.
Después de tantos años de conflicto, ¿qué es lo que más te impacta?
El compromiso de trabajadores sociales, profesores y personal sanitario, y la solidaridad. Pero, sobre todo, las dificultades de los niños y niñas para tener una infancia plena y que, aun así, en espacios seguros creados por UNICEF, vuelven a jugar y a aprender.
Una historia que refleje lo que viven los niños y la respuesta de UNICEF…
El invierno pasado, el aumento de bombardeos en Synelnykove, en el este de Ucrania, dejó a más de 8.000 niños sin clases presenciales ni servicios básicos. Mientras algunas familias huyeron, otras se quedaron sin alternativa. UNICEF restableció agua, electricidad y calefacción, y habilitó tres refugios con apoyo psicológico y educativo. Las primeras visitas nos impactaron, con el sonido de las explosiones de fondo y temperaturas bajo cero.
¿Cómo describirías el impacto real de las donaciones de particulares como nuestros socios y donantes en España?
Se traducen en ayudas tangibles: transferencias monetarias para las familias, equipos móviles de atención médica y psicológica, y refugios que permiten a los niños y niñas seguir aprendiendo y socializar.
Tres logros recientes de UNICEF, conseguidos a través de las donaciones:
- Pudimos dar una respuesta rápida tras los ataques: ayudas económicas, reparación de infraestructuras y continuidad de servicios esenciales.
- Impulsamos la educación: más niños en las escuelas con un aprendizaje de calidad y estabilidad emocional.
- Apoyamos durante el duro invierno: restauración de agua y calefacción y soluciones energéticas.
En términos de cifras, ¿qué alcance ha tenido el trabajo de UNICEF?
En 2025, tan solo desde Dnipro, proporcionamos:
- Acceso a agua potable para cerca de 3 millones de personas
- Calefacción para más de 1 millón de personas
- Ayudas económicas para más de 90.000 personas
- Apoyo psicosocial para más de 100.000 niños y cuidadores
- Acceso a educación para 102.000 niños y niñas
- Servicios de salud para 41.000 personas
¿Cuáles son las necesidades más críticas actualmente?
Los niños en primera línea siguen soportando lo peor de la guerra. Los ataques dañan hogares, escuelas y hospitales, y obligan a las familias a huir. Las tasas de privación material entre los hogares con niños han aumentado al 70 % como resultado de ingresos inestables y acceso interrumpido a servicios esenciales.
¿Qué tendencias preocupantes observáis en salud mental y educación?
Muchos niños presentan síntomas de estrés, depresión y dificultades para socializar. También aumentan los problemas del habla, comienzan a una edad más tardía. El miedo constante, el aislamiento y las largas horas refugiados están generando un gran desgaste emocional. Es urgente ampliar el acceso a una educación presencial segura.
Si se frenara el apoyo internacional, ¿qué servicios o programas dejarían de estar disponibles para los niños en Ucrania?
Millones de familias perderían acceso a agua, calefacción y servicios básicos. La educación presencial se reduciría y desaparecerían muchos servicios de apoyo psicológico, agravando aún más la situación.
Para quienes han estado apoyando desde el primer día —y para quienes están pensando en hacerlo ahora —, ¿qué mensaje te gustaría transmitirles?
Primero, agradecer estos apoyos tan importantes para salvar vidas, en particular las de los niños y niñas del este de Ucrania, ninguna ayuda es pequeña.
Además, me gustaría que renovaran su compromiso: independientemente de la atención de los medios de comunicación, los ataques van en aumento y las restricciones a los servicios más básicos son cada vez más agudas.
Finalmente, poner en valor la presencia de UNICEF en Ucrania, que acelera las operaciones de respuesta rápida gracias al contacto directo con la población y la coordinación con las comunidades y los municipios.














