La mortalidad materna desciende un 45% desde 1990

Redacción UNICEF

Redacción UNICEF


289.000 mujeres murieron en 2013 como consecuencia de complicaciones del embarazo y el parto. Es un 45% menos que en 1990, cuando se registraron 523.000 muertes, según los nuevos datos de Naciones Unidas. 

El estudio Causas generales de las defunciones maternas: análisis sistemático realizado por la OMS, concluye que más deuna cada cuatro defunciones maternas son provocadas por afecciones preexistentes como la diabetes, la infección por el VIH, el paludismo y la obesidad, cuyos efectos para la salud se pueden agravar por la gestación.

Esta proporción es similar a la de las muertes por hemorragias graves durante el embarazo y el parto.

grandes avances en todo el mundo

Once países que presentaban niveles elevados de mortalidad materna en1990 (Bhután, Cabo Verde, Camboya, Eritrea, Guinea Ecuatorial, Maldivas, Nepal, República Democrática Popular Laos, Rumanía, Ruanda y Timor-Leste) ya alcanzaron la meta de losObjetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) de lograr antes de 2015 una reducción del 75 % en la tasa de mortalidad materna registrada en 1990

Sin embargo, de acuerdo con las últimas tendencias, muchospaíses de ingreso bajo y de ingreso mediano no alcanzarán esa meta. África Subsahariana sigue siendo la región del mundo donde las mujeres corren mayor riesgo de morir por complicaciones del embarazo y el parto.

“Una joven de 15 años que vive allí enfrenta una probabilidad de aproximadamente 1 entre 40 de morir durante el embarazo y el parto en algún momento de su vida”, afirma la Dra.Geeta Rao Gupta, directora ejecutiva adjunta de UNICEF. “Para una joven de la misma edad que viva en Europa, la probabilidad es de 1 entre 3.300, lo que pone de relieve ladisparidad del progreso mundial”.

Pese a los avances de los últimos 20 años, se ha progresado muy poco en la prevención de los embarazos de adolescentes, los abortos, las defunciones maternas, las infecciones de transmisión sexual y el VIH.

Hay diferencias considerables en la disponibilidad y la calidad de servicios y educación integrales en materia sexual para los jóvenes, así como en el acceso a ellos, especialmente en los países de ingreso bajo.

La importancia de los sistemas sanitarios

Contar con sistemas sanitarios sólidos con personal de salud, equipos y medicamentos adecuados es fundamental para prestar servicios de atención de salud de buena calidad que permitan salvar la vida de mujeres y niños recién nacidos. 

Según un estudio de la OMS sobre las causas de más de 60.000 defunciones maternas en 115 países, el 28 % de las muertes fue provocado por afecciones preexistentes (como la diabetes, el paludismo, la infección por el VIH y la obesidad) agravadas por la gestación. Otras causas fueron la hemorragia grave, la hipertensión gestacional, las infecciones, el parto obstruido, complicaciones de abortos y coágulos sanguíneos. 

La información salva vidas

En muchos países de ingreso bajo, las defunciones derivadas de la maternidad no se contabilizan, y con frecuencia la causa de muerte se desconoce o no se asienta correctamente, en especial cuando la mujer muere en el hogar.

Esta situación es congruente con las tendencias generales a nivel mundial: solo se registra un tercio del total de las defunciones que se producen en el mundo, y menos de 100 países consignan la causa de muerte conforme a la Clasificación Internacional de Enfermedades elaborada por la OMS.

A raíz de ello, muchas veces es difícil para los programas nacionales de salud asignar los recursos allí donde más se necesitan. Por este motivo, la Comisión de Información y Rendición de Cuentas sobre la Salud Maternoinfantil de las Naciones Unidas exhorta a medir mejor las defunciones maternas e infantiles.

Pide que “para 2015, todos los países hayan tomado los recaudos necesarios para crear un sistema de registro de nacimientos, defunciones y causas de las defunciones”.