La ONU insta a la comunidad internacional a actuar urgentemente para salvar vidas en el Sahel occidental

Hay 5 millones de personas con necesidad de ayuda alimentaria y 1,6 millones de niños en riesgo de sufrir desnutrición aguda grave. Además, 2,5 millones de pastores y 1,6 de agricultores requieren ayuda urgente para proteger sus medios de subsistencia.

La ONU insta a la comunidad internacional a actuar urgentemente para salvar vidas en el Sahel occidental

GINEBRA/DAKAR, 3 de mayo 2018- La sequía, los altos precios de los alimentos y el conflicto pueden llevar a millones de personas a una grave hambruna en algunas zonas del Sahel de África Occidental si la comunidad internacional no actúa ahora. Así lo han advertido hoy tres agencias de Naciones Unidas.

La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y El Programa Mundial de Alimentos (PMA) han advertido de que las escasas lluvias caídas en 2017 en zonas de pastoreo del sur de Mauritania, norte de Senegal y zonas de Mali, Níger, Burkina Faso y Chad han diezmado el ganado y las cosechas y han afectado a los medios de subsistencia de la población, llevando a una aparición precoz de la estación del hambre.

La región del Sahel ha visto también como se ha incrementado la inseguridad y se ha intensificado el conflicto armado, que está impidiendo el funcionamiento de servicios básicos y reduciendo los medios de subsistencia de la población. Esto ha afectado a la cohesión social y ha forzado a decenas de miles de personas a abandonar sus hogares.

Cinco millones de personas necesitarán ayuda alimentaria y para sus medios de subsistencia durante la que se espera será la peor temporada de carestía de los últimos cuatro años, según el último análisis de seguridad alimentaria –Cadre Harmonisé– publicado en marzo. Las evaluaciones efectuadas señalan que muchas familias habrían agotado sus víveres en abril, algo que normalmente ocurre entre junio y septiembre.

“Tenemos noticias de que la población está reduciendo el número de comidas al día y los niños están dejando de ir al colegio”, afirma Abdou Dieng, director regional del PMA para África Central y Occidental. “Estas son señales de un desastre inminente que no podemos continuar ignorando”.

Más de 1,6 millones de niños están en riesgo de desnutrición aguda grave en seis países de la zona, el 50% por ciento más que en la última gran crisis de nutrición en el Sahel, en 2012. Los altos niveles de desnutrición en los niños son consecuencia de la inseguridad alimentaria, prácticas alimenticias no adecuadas para niños y madres, falta de acceso a agua potable y saneamiento y por el conflicto armado y el desplazamiento de la población.

“Resulta trágico que las mismas madres vuelvan a las clínicas año tras año a sus hijos con síntomas de desnutrición aguda grave, y este año todavía en un número mayor”, declara Marie-Pierre Poirier, directora regional de UNICEF para África Central y Occidental. “Podemos romper este ciclo si invertimos en construir una mayor capacidad de recuperación, haciendo que las familias, las comunidades y las autoridades nacionales estén mejor equipadas para prevenir y afrontar crisis similares en el futuro”.

La reducción de pastos ha llevado a una trashumancia temprana este año, cuatro meses antes de lo que es habitual. Esto está causado por una gran concentración de animales, intensificada por restricciones en los pasos fronterizos y regulaciones restrictivas de los movimientos de los pastores, lo que ha incrementado la fragilidad de una región ya de por sí insegura.

“Construir resiliencia es la prioridad de la FAO. Lo que necesita el Sahel para estabilizarse es apoyo para los pastores y los agricultores durante las crisis de cambio climático y las provocadas por el conflicto durante las futuras temporadas de carestía”, explica Columba Sow, coordinadora subregional de la FAO para la resiliencia en África Occidental y el Sahel.

UNICEF, la FAO y el PMA han desarrollado una respuesta común para cubrir las necesidades de alimentos, la protección de los medios de vida y la lucha contra la desnutrición a corto plazo y así reducir el impacto de la crisis inminente. Al mismo tiempo se están coordinando intervenciones a largo plazo, como asegurar el abastecimiento, acceso y uso de recursos alimentarios locales, salud y otros servicios sociales para proteger la salud de los niños. Esto es crucial para conseguir que los hogares, las comunidades y los sistemas nacionales estén más preparados para prevenir y afrontar crisis en el futuro.

Las tres agencias de la ONU piden fondos urgentemente a todos sus aliados, incluyendo los donantes, para mitigar el impacto de esta crisis e impedir un mayor deterioro del Sahel. El PMA necesita un total de 284 millones de dólares (236 millones de euros) para proveer de alimentos y asistencia nutricional a 3,5 millones de personas durante la temporada de carestía. UNICEF requiere 264 millones de dólares (220 millones de euros) para dar alimento terapéutico a 989.000 niños en riesgo de desnutrición aguda grave y proporcionar acceso a agua potable y saneamiento hasta final de año. La FAO necesita 128 millones de dólares (106 millones de euros), 45 de ellos para acciones urgentes que eviten un deterioro mayor de la situación de 2,5 millones de pastores y agricultores que se encuentran en zonas de trashumancia temprana y gran concentración de animales.

Nota para los editores:

a Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), es una agencia especializada que lidera la lucha internacional para la erradicación del hambre. Su objetivo es conseguir seguridad alimentaria para todos y que todas las personas tengan acceso de manera habitual a la cantidad suficiente de alimento de alta calidad para llevar una vida activa y sana. Con más de 194 estados miembros, la FAO trabaja en más de 130 países de todo el mundo.

UNICEF trabaja en algunos de los lugares más duros del planeta para llegar a los niños más vulnerables. En UNICEF trabajamos en 190 países y territorios para cada niño, en todos los lugares, para construir un mundo mejor para.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA)- trabaja para salvar vidas en emergencias y cambiar las vidas de millones de personas a través del desarrollo sostenible. El PMA trabaja en más de 80 países por todo el mundo, alimentando a las personas que se encuentran atrapadas en conflictos armados y desastres naturales y estableciendo las bases para un futuro mejor.

Para más información:
Belén de Vicente
UNICEF Comité Español, Tel: 609 160 051 / 91 378 95 55
E-mail: comunicacion@unicef.es

Moussoukoro Diop FAO/Dakar, Tel. +2218891640, Mob. +221776502972 E-mail: moussoukoro.diop@fao.org

George Fominyen PMA/Dakar, Tel. +221 338496500, Mob. +221776394271 E-mail: george.fominyen@wfp.org