Vuelta a la escuela después del terremoto en Indonesia

Redacción UNICEF

Redacción UNICEF


Menos de una semana después de que un terremoto de grandes dimensiones devastara la provincia indonesia del oeste de Sumatra, cerca de 70.000 niños ya han vuelto a sus clases en la ciudad de Padang, según las autoridades locales de educación. Esto ha sido posible gracias al establecimiento de escuelas provisionales y suministro de materiales realizado por UNICEF y sus aliados.

Después de una llamada del Gobernador de Padang para animar a los niños a que volvieran a clase cuanto antes, UNICEF puso en marcha las primeras 250 escuelas provisionales para proporcionar zonas de aprendizaje temporales para los niños. El lunes a primera hora, los oficiales locales de educación informaron de que68.000 niños- el 40 por ciento de los estudiantes- habían vuelto a las clases en la ciudad de Padang, y se espera que este número aumente en los próximos días.

“Esta es una señal importante de que los niños y niñas afectados por esta tragedia pueden recuperar la sensación de normalidad en sus vidas”, ha dicho la representante de UNICEF en Indonesia, Angela Kearney.

“Muchos de los niños que he visto entre los escombros de Padang han expresado su miedo por el futuro, están preocupados porque puede haber nuevos temblores, por perder sus casas, y por no porder volver nunca a la escuela”, ha añadido Kearney. “Hoy los niños ven que las escuelas van a volver a abrir sus puertas, y que podrán continuar con su aprendizaje. Es un primer paso hacia la vuelta a la tranquilidad y la seguridad que estos niños necesitan de forma tan desesperada”.

UNICEF está suministrando los materiales necesarios para establecer escuelas provisionales. De momento ya se han distribuido 250 tiendas para levantar escuelas y poder restablecer las clases cuanto antes. Este es un primer paso en el apoyo a la vuelta a la educación de estos niños, junto con la distribución de materiales de aprendizaje y kits de ocio y recreo. Además, con el fin de prevenir posibles brotes de enfermedades, ya se han instalado los primeros contenedores para el almacenamiento de agua en las áreas afectadas por el terremoto. Con este mismo fin, también se han enviado bidones y kits de higiene. En total, UNICEF tiene previsto proporcionar a 50.000 familias de forma inmediata los materiales básicos para cubrir sus necesidades más urgentes.

Según las estimaciones iniciales del gobierno, el terremoto del miércoles 30, que llegó a un 7,6 en la escala de Richter, terminó con la vida de 700 personas y obligó a decenas de miles a abandonar sus hogares en la capital de provincia de Padang y en sus inmediaciones. El acceso a algunas comunidades sigue siendo muy difícil, debido a los daños producidos en carreteras y puentes.