UNICEF pide que se construyan escuelas más seguras en todo el mundo

Redacción UNICEF

Redacción UNICEF


Cada vez que una escuela se derrumba, quedan sepultados bajo ella las esperanzas de futuro de cientos de niños y niñas. Durante 2008 se produjeron en diversas partes del mundo varios derrumbes de edificios escolares, en muchos casos con consecuencias fatales. Estas catástrofes, que tienen un grave coste humano y educativo, pueden evitarse

“Ya se deban a deficiencias de construcción o a desastres naturales, los derrumbes de escuelas tienen invariablementeconsecuencias terribles para los niños y niñas”, afirma el Jefe de Educación de UNICEF, Cream Wright, . “Lasescuelas deben ser sitios seguros en los que los niños puedan aprender y desarrollarse plenamente”.

Durante 2008 se produjeron en diversas partes del mundo variosderrumbes de edificios escolares, en muchos casos con consecuencias fatales:

El 3 de mayoMyanmar sufrió los embates de un ciclón cuyas consecuencias aún se sienten. En la región hay aún unas 4.000 escuelas que requieren reparaciones o que deberán ser reconstruidas para albergar y proteger a los niños y niñas afectados.

El 12 de mayo, un devastador terremoto sacudió Wenchuan, en la provincia china de Sichuan. Se calcula que varios miles de niños y niñas murieron como consecuencia de ese desastre natural. El terremoto también provocó daños en más de 12.000 escuelas de Sichuan (un 40% del total de centros educativos de esa provincia) y en otras 6.500 escuelas de la vecina provincia de Gansu.

Los edificios escolares con estructuras adecuadamente diseñadas, cuya construcción es sometida a estrecha vigilancia y que son reparados de manera sistemática, rara vez se derrumban debido a desastres naturales.

El 29 de octubre, el terremoto que castigó la región nororiental de la provincia paquistaní de Balochistán dañó unas 300 escuelas (el 85% del total) en los distritos de Ziarat, Pishin y Harnai. Además, provocó destrozos en 124 escuelas del vecino distrito de Quetta. El número de estudiantes afectados por ese desastre natural superó los 31.000.

El 7 de noviembre, más de 90 alumnos y maestros haitianos perecieron bajo los escombros de su escuela, que se desmoronó debido a deficiencias de construcción. En agosto y septiembre, Haitíhabía sufrido los efectos de varios huracanes y tormentas tropicales que provocaron daños en más de 1.000 escuelas.

Construcciones seguras

Los edificios escolares con estructuras adecuadamente diseñadas, cuya construcción es sometida a estrecha vigilancia y que son reparados de manera sistemática, rara vez se derrumban debido a desastres naturales.

La construcción segura es un componente esencial de las escuelas y espacios de aprendizaje amigos de los niños, que es el modelo por el que aboga UNICEF. Según ese enfoque, los ámbitos escolares deben ser seguros, saludables y protectores. También deben contar con docentes calificados, recursos adecuados y condiciones físicas, emocionales y sociales que fomenten el aprendizaje.

Los entornos que cumplen con esos requisitos no sólo benefician a los alumnos sino también a sus comunidades. "Las escuelas seguras no sólo salvan vidas infantiles, sino que en situaciones de desastre pueden ser empleadas como refugio provisional por las comunidades", termina diciendo Wright.