Sergio Guimaraes

Sergio Guimaraes, representante de UNICEF en Guinea Bissau, ha visitado España y nos ha hablado del país, del trabajo de UNICEF en la zona y de la esperanza de futuro de los niños y niñas que viven allí

La situación de los niños y las mujeres en Guinea-Bissau es crítica. El beneficio económico tiende a fluctuar con el rendimiento del sector agrícola, el sector más importante de la economía. Esto afecta de manera grave los servicios sociales, particularmente la salud y la educación.

Los principales objetivos del UNICEF en Guinea Bissau son reducir las tasas de mortalidad de los recién nacidos y los menores de cinco años, así como las tasas de mortalidad materna; mejorar el acceso a una enseñanza de calidad, especialmente de las niñas; y asegurar la preparación y respuestas adecuadas en caso de emergencias.

Sergio Guimaraes, representante de UNICEF en Guinea Bissau, ha visitado España y nos ha hablado del país, del trabajo de UNICEF en la zona y de la esperanza de futuro de los niños y niñas que viven allí.

1. ¿Cuáles son actualmente las prioridades de la oficina de UNICEF en Guinea Bissau?

Los temas más importantes en los que estamos trabajando tienen que ver básicamente con la educación. La mayor parte de los niños menores de ocho años en edad escolar no van a la escuela. Por tanto, el esfuerzo hay que ponerlo en conseguir que los niños vayan a la escuela. Tenemos también la prioridad de garantizar que los niños reciban la vacunación y los medios de salud necesarios ya que todavía seguimos con una tasa de mortalidad muy alta (1 de cada 5 niños menores de cinco años).

Otra tarea fundamental es conseguir registrar a los niños, ya que por lo menos el 50 por ciento de ellos no tienen la documentación legal. En los últimos años hemos logrado registrar a más de 300.000 niños y niñas.

Otra prioridad, en la que estamos empezando ahora, tiene que ver con el problema del VIH/SIDA. Aunque Guinea Bissau no tiene todavía un porcentaje muy alto de personas infectadas por el virus, debemos centrarnos en la prevención. Finalmente, también estamos trabajando para garantizar que los niños de 0 a 8 años reciban cuidados en las comunidades.

2. ¿Qué impacto tiene la situación actual que vive Guinea Bissau sobre los niños y las niñas?

El impacto sigue siendo muy negativo. Durante casi 11 meses, entre el año 1998 y 1999, el país vivió una guerra. Además del impacto que tuvo la guerra en los niños y las mujeres, después de este periodo entramos en una fase muy inestable, con inseguridad política. Por ejemplo, desde que estoy en Guinea Bissau hace poco más de tres años, hemos tenido ya cinco primeros ministros. Yo he tenido que tratar con seis ministros de salud distintos y con siete ministros de educación. Los donantes de la comunidad internacional han decidido no ayudar a Guinea Bissau mientras no haya más estabilidad política. Pero esto es un círculo vicioso, porque no se apoya a las comunidades por el tema de la estabilidad, y al mismo tiempo no se consigue una estabilidad económica.

Los niños y las mujeres, que nada tienen que ver con los problemas políticos, están siendo víctimas de un juego político. Para dar una idea muy concreta, el programa de cooperación 2003-2007 es un programa que no pretende arreglar todos los derechos de los niños sino las necesidades básicas. Los presupuestos del programa están en torno a 23 millones de dólares americanos. Cuando empezamos sólo teníamos el 20% de lo que necesitábamos, ahora estamos en casi el 40%. Así que debido a la inestabilidad política la mayor parte de las acciones que habíamos previsto para beneficiar a los niños no han sido posibles. De este modo, todo lo que pasa de negativo en el campo político se refleja lamentablemente en la situación de los niños y las mujeres.

3. ¿Qué papel juegan las contribuciones de los ciudadanos españoles en los proyectos que UNICEF desarrolla en Guinea Bissau?

Están jugando un papel muy importante. Gracias a la contribución de los españoles, por ejemplo del trabajo del Comité Español, pudimos hacer un trabajo muy bueno en las comunidades rurales donde no hay fácil acceso al agua. La mayor parte de la población de Guinea Bissau no tiene acceso directo a agua potable. A través de la contribución que se ha hecho en estos dos últimos años se ha podido beneficiar a miles de personas en tres regiones. Pudimos hacer pozos y letrinas. Así que yo diría que la contribución es muy positiva. Recientemente, otra contribución del Comité Español, nos está permitiendo registrar a los niños. A finales del año pasado hicimos una campaña en la región de Bissau y logramos registrar a más de 450.000 niños. Hay muchas áreas en las que nos están apoyando los españoles.

Es por esto que una de las razones por las que vine a España es para agradecer el apoyo que estamos recibiendo y convencer a los donantes que no dejen de lado a Guinea Bissau. En estos tiempos de tsunamis y crisis en todo el mundo hay una tendencia a olvidar a muchos niños que no están directamente en la televisión o en los periódicos.

4. ¿Cree que hay esperanza para la infancia en un país como Guinea Bissau?

Hay una esperanza muy grande. En Guinea Bissau, con casi 1,4 millones de habitantes, más del 50% de la población tiene menos de 18 años y la esperanza que tenemos reside en los niños y los jóvenes. La esperanza de vida no es muy grande. Está en menos de 50 años. Así que invertir en los jóvenes es la mejor manera que tenemos para que el país pueda avanzar. La esperanza es muy grande, pero Guinea Bissau no puede salir sola de esta crisis. Por este motivo hay que contar con la ayuda de gente como los españoles que nos están apoyando. Yo diría que la esperanza va a ser mayor mientras ustedes no nos olviden y sigan apoyando sobre todo a los niños y a las mujeres.

5. ¿En qué debe seguir trabajando la oficina de UNICEF?

Básicamente vamos a seguir trabajando en todos estos puntos básicos de los que he hablado. Con los niños más pequeños, para garantizar que puedan sobrevivir, en todo lo que tiene que ver con los cuidados primarios de salud más importantes. Hay que seguir trabajando en el tema del agua. No se puede hablar de salud si no hay agua potable. Hay que seguir con los niños de 0 a 8 años porque pensamos que si apoyamos a los niños antes de que vayan a la escuela, no solo van a sobrevivir mejor sino que tendrán una mejor educación después en la educación primaria.

Vamos a seguir trabajando en apoyar la educación de las niñas, porque es fundamental que las niñas puedan seguir yendo a la escuela y hay una relación directa entre el apoyo que se da a las niñas y el cuidado que tendrán con sus hijos en el futuro. Vamos a continuar con el registro de los niños, porque es el primer derecho fundamental, ya que al niño sin registro de nacimiento se le niegan otros derechos, como la educación y la salud. Seguimos trabajando básicamente en la lucha contra el paludismo puesto que la malaria sigue siendo la primera causa de mortalidad, además de los problemas de diarrea.

Vamos también a seguir insistiendo en todo lo que tenga que ver con la prevención del sida. Debemos trabajar en este momento en el que la prevalencia no es tan grande en Guinea Bissau, aunque se corre el riesgo de que vaya a pasar exactamente igual que en los países del Sur de África, porque la evolución es exponencial.

6. Por último, ¿qué mensaje le gustaría transmitir a los socios de UNICEF y a la sociedad española?

Piensen siempre en los niños olvidados. No se dejen llevar solamente por los niños y niñas que aparecen en televisión. Creo que hay millones y millones de niños en el mundo a los que se puede ayudar, pero que no se ven. No hablo solamente de los niños de Guinea Bissau. Hay muchos niños en Guinea Ecuatorial y otras zonas de África que también necesitan apoyo. África es un continente olvidado. No se habla mucho de los niños africanos y, sin embargo, son los niños que tienen más problemas.

Mi mensaje es que piensen también en apoyar a los niños que no ven, a los niños que no tiene voz, de los que los medios de comunicación no hablan mucho, pero que también necesitan mucha ayuda.

Créditos de las Fotos: Foto1:UNICEF Comité Español Mapa: UNICEF