Líbano, mirando al futuro

Redacción UNICEF

Redacción UNICEF


Gracias a todas las personas que han contribuido generosamente para apoyar el llamamiento de UNICEF para Oriente Medio. Los fondos obtenidos dan impulso a la labor de UNICEF para lograr que los niños y niñas afectados por el conflicto puedan volver a la normalidad cuanto antes. Por el territorio libanés hay aún mucha munición sin detonar dispersa. Esto supone un peligro para la población y amenaza con aumentar el número de víctimas que ha traído el conflicto entre Israel y Líbano. UNICEF también está trabajando para recuperar lo antes posible los servicios de agua y salud y devolver la cotidianidad a una sociedad aún atemorizada

Los 34 días que duró el conflicto entre Israel y Líbano han cedido el protagonismo, ahora que parece que todo ha acabado, a las tareas dereconstrucción. Por un lado, hay que recuperar los servicios de agua y saneamiento sin olvidar la amenaza que supone la artillería sin explotar.

Éstas son las prioridades para UNICEF en la acción humanitaria que está llevando a cabo al sur de Líbano. Para el Director de la Oficina Regional en Líbano, Omar Abdi, que recientemente ha visitado la localidad de Taibeh, próxima a la frontera con Israel, “para que la vida normal pueda continuar es necesario trabajar mucho”, ya que la actividad económica “está casi paralizada”, señaló.

Garantizar el suministro de agua y los sistemas de saneamiento

En total, en 10 de las 12 comunidades afectadas por el conflicto que ha visitado UNICEF recientemente, las canalizaciones subterráneas y otras infraestructuras relacionadas con el agua han resultado gravemente dañadas o destruidas. UNICEF ha distribuido en la zona tanques de agua para garantizar el suministro a Taibeh y a otras 50 comunidades de alrededor. Los tanques están siendo instalados y mantenidos gracias a la colaboración entre UNICEF y Oxfam.

El especialista en agua y saneamiento de UNICEF, Branislav Jekic, afirma que “nunca había visto una destrucción como ésta”. ”Vayamos donde vayamos, cuando preguntamos a la gente qué es lo que más necesitan, la respuesta es siempre la misma: agua”. Jekic añade que la grave escasez de agua potable tiene el peligro de dificultar el proceso de reconstrucción. “La gente quiere regresar a su comunidad; pero regresarán o no dependiendo de la disponibilidad de agua que tengan".

Aproximadamente, el número de desplazados internos es de 256.184 personas. Todos ellos están sufriendo la carencia de infraestructuras (carreteras, puentes, edificios públicos y viviendas), que han sido hechas desaparecer durante el conflicto. Según estimaciones del gobierno libanés, los daños podrían rondar los 4 billones de dólares.

Medidas para garantizar las vacunaciones

Entre las labores de UNICEF sobre el terreno, también se trabaja en la restauración de la infraestructura de la cadena de frío. Esta medida es vital para conservar las vacunas y poder restablecer los programas de inmunización rutinaria. Estos programas consiguen la protección de los niños y niñas frenta al sarampión y otras enfermedades.

Apoyo psicosocial para aliviar el trauma

En el Líbano y también en Israel (donde han muerto 97 personas, 43 de ellos civiles) UNICEF continúa su labor de apoyo psicosocial a los niños y niñas. De este modo tienen una portunidad para superar el miedo y la ansiedad producidos por los ataques.

Campaña de información pública sobre la munición sin detonar

El gran peligro actual que la población tiene que sortear son todos los artefactos esparcidos por el terreno y que aún no han explotado. De entre todos ellos, las bombas de racimo son unas de las más peligrosas, y aún siguen causando lesiones y víctimas entre la población civil, incluyendo los niños y niñas. Por este motivo, UNICEF está llevando a cabo una campaña informativa pública a través de anuncios en la televisión y la radio, así como carteles y folletos. La campaña da a conocer a la población los peligros que representan estos artefactos. El objetivo es que esa cifra de más de mil muertos y de cuatro mil heridos que el conflicto ha traído consigo –un tercio de las cuáles han sido menores–, no siga aumentando.

Ayuda de emergencia y algo más

Omar Abdi recuerda que “el sur del Líbano ha sido siempre una región con necesidades importantes en materia de salud infantil, educación y protección, incluso antes de la guerra”. Por eso, ahora espera a que esta ayuda de emergencia también les “ofrezca la oportunidad de abordar algunos problemas más profundos existentes en estas comunidades, y proporcionar a los niños y niñas y sus familias un estímulo real para el futuro”.