La infancia sufre cada vez más los efectos de los conflictos armados

Diez años después que las Naciones Unidas dieran a conocer el histórico informe de Graça Machel sobre los niños y niñas afectados por los conflictos armados, se han producido profundos cambios en el contexto de los conflictos. Debido a ello, el Informe Machel es sometido a un examen estratégico con vistas a adecuarlo a las necesidades y circunstancias de los próximos 10 años. El 17 de octubre se presenta internacionalmente esta revisión del informe

Los niños y las niñas nunca inician las guerras y, sin embargo, son quienes se encuentran más expuestos a sus consecuencias. Se ven obligados con demasiada frecuencia a huir de sus hogares por la fuerza, a ser testigos de atrocidades o incluso a cometer ellos mismos crímenes de guerra. A medida que los civiles se convierten en las principales bajas de los conflictos armados, millones de niños y niñas crecen en familias y comunidades rotas por la guerra.

Más de un 45% de las muertes producidas por los conflictos ocurridos desde 1990 eranniños y niñas. Cientos de miles de menores de edad están atrapados en conflictos armados como soldados, se ven obligados a convertirse en refugiados o en personas internamente desplazadas, sufren a causa de la violencia sexual, los malos tratos y la explotación, o son víctimas de los restos de explosivos de guerra y de las minas antipersona.

Evaluar las necesidades de los niños soldado es parte de la revisión del estudio sobre infancia y conflictos armados realizado por Graça Machel en1996 y publicado hace una década por las Naciones Unidas. El informe identificaba los programas de desmovilización y de reintegración de los niños como acciones importantes que la comunidad internacional tenía que emprender.

Normas internacionales para la protección de la infancia en conflictos

El contexto de los conflictos ha cambiado dramáticamente en la década desde el informe Machel. Mientras ha habido progresos significativos en lo referido al reclutamiento de niños en las fuerzas armadas, sigue habiendo un número inaceptable de chicos y chicas que continúan sirviendo como porteadores, cocineros, mensajeros, combatientes o con fines sexuales en los conflictos armados de al menos 18 países. Para aumentar la protección de la infancia en conflictos armados a lo largo de la próxima década, la revision “Machel + 10” recomienda:

  • La adhesión universal a las normas internacionales
  • Acabar con la impunidad en las violaciones de los derechos de la infancia en los conflictos.
  • Promover la justicia para la infancia
  • Apoyar estrategias inclusivas para la reintegración de los niños y niñas asociados a grupos armados.