Lo mejor de 2016

Un año más llega la Nochevieja casi sin darnos cuenta. Dentro de nada despediremos 2016 y daremos la bienvenida a 2017. Es hora de hacer recuento  y en UNICEF lo hacemos recordando lo mejor que nos ha dejado este 2016.  
Lo mejor de 2016

Medio lleno o medio vacío, todo es cuestión de perspectiva. Aunque 2016 ha sido un año muy duro para los derechos de la infancia no todo han sido malas noticias y siempre es posible hacer un resumen del año en positivo. A pesar de los constantes retos a los que se enfrenta la infancia, todos los días pasan cosas que nos hacen sonreír y recuperar la esperanza. Así lo demuestran estas 4 historias, una pequeña muestra de lo que ha sido lo mejor de 2016. 

Mustafa

"Los alemanes me preguntan quién soy y de dónde vengo. Están en su derecho. Si personas extranjeras llegaran a tu país tú también preguntarías por qué. Están asustados. Yo les digo que huí de Siria porque allí hay una guerra y que solo somos personas como ellos". Con solo 14 años Mustafa es capaz de expresar en un par de frases los sentimientos de los miles de niños refugiados que han llegado a Europa este año.

Lo mejor de 2016: Mustafa

En 2016 este joven sirio ha conseguido llegar junto a su madre a Alemania, donde han comenzado una nueva vida lejos de los bombardeos y la violencia de su país natal. Ya ha hecho muchos amigos en el colegio, donde se esfuerza por aprender la lengua.

En UNICEF trabajamos para apoyar a niños como Mustafá en las rutas de migración más frecuentadas pero también estamos presentes en los países de origen donde todavía hay muchas familias que siguen atrapadas en medio del conflicto. Por ejemplo, en Siria, en los últimos 12 meses, hemos distribuido material escolar para más de 3 millones de niños y hemos vacunado a 3,5 millones de niños contra la polio, entre otros muchos resultados.

Khadija

"Una mañana entramos en clase y encontramos una carta escrita por Boko Haram. En ella se ordenaba a los padres que mandaran a sus hijos a casa y a los profesores que abandonaran el lugar". Khadija cuenta cómo fue el día en el que comenzó la primera de una larga serie de huidas desde Nigeria. "Estábamos todos en shock. La gente en el barco hablaba de los cadáveres y las casas quemadas que habían visto. Yo me tapaba los oídos".

Lo mejor de 2016: Khadija

Ahora Khadija se encuentra en el campamento de refugiados de Dar es Salam, donde ha podido volver a clase y sueña con dedicarse a la tecnología dentro de unos años. "He aprendido que con internet, si no sabes algo, siempre habrá alguien que tenga lo que necesites".

Nuestros compañeros de UNICEF en Nigeria se esfuerzan cada día para que niños como Khadija puedan cumplir sus sueños. En lo que va de año hemos proporcionado apoyo psicosocial a más de 180.000 niños que se recuperan de las terribles experiencias que les ha tocado vivir. 

Ana Karina

"Después del terremoto no sabíamos dónde íbamos a estudiar". El terremoto del 16 de abril en Ecuador dejó sin escuela a Ana Karina a 120.000 niños en las provincias de Manabí y Esmeraldas.

Lo mejor de 2016: Ana Karina

En UNICEF nos pusimos a trabajar desde el primer minuto para atender las necesidades más urgentes de los niños. Apenas unas semanas después del seísmo ya habíamos levantado aulas en forma de tienda de campaña para que más de 20.000 pequeños pudieran seguir estudiando. Entre ellos se encontraba Ana Karina, que pudo volver a una cierta normalidad en su vida en muy poco tiempo.

Nyajany Khan

Jamás había llorado tanto, pero jamás se había sentido tan feliz. Hace apenas unas semanas, Nyajany se reunió con sus hijos después de 3 años separados por el conflicto en Sudán del Sur.

Lo mejor de 2016: Nyajany

Desde el inicio de los enfrentamientos, 14.000 niños han quedado separados de sus padres o sin ningún familiar cercano. En UNICEF trabajamos junto a otras organizaciones para que todos ellos puedan reunirse con sus familias. Hasta ahora logrado que se produzcan 4.500 momentos como el que vivió Nyajany.

Los conflictos en países como Siria, Iraq, Yemen, Sudán del Sur o Nigeria siguen robando a millones de niños los que tendrían que ser los mejores años de su vida. Además, los desastres naturales han dejado desprotegidos de un día para otro a los niños de países como Ecuador o Haití. Pero estas 4 historias con final feliz también forman parte de 2016. Y no son las únicas. Nosotros vamos a seguir trabajando para que las buenas noticias se multipliquen el año que viene. ¿Nos ayudas?

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