Líbano: casi 600 niños muertos o heridos
Entregamos 800 toneladas de suministros desde el pasado 2 de marzo y nuestra respuesta de emergencia crece según las necesidades más urgentes.

Ahmad, de 10 meses, envuelto en una manta en una cama del Hospital Gubernamental Rafic Hariri en Beirut, está siendo tratado de las heridas que sufrió por un ataque aéreo israelí que impactó una casa cerca de la suya. Fue uno de aproximadamente 100 reportados en un período de 10 minutos en Beirut, el Bekaa y el sur del Líbano. Ese bebé está entre los cientos de niños que han resultado heridos desde que comenzó la escalada el 2 de marzo pasado. © UNICEF/UNI975504/Choufany
10/04/2026
La violencia en el Líbano sigue teniendo consecuencias devastadoras para la infancia. Desde el 2 de marzo, cerca de 600 niños y niñas han muerto o resultado heridos. Hace apenas dos días, en cuestión de minutos, ataques aéreos israelíes golpearon distintas zonas del país, causando presuntamente la muerte de 33 niños y niñas y dejando 153 heridos.
Desde UNICEF estamos en Beirut atendiendo a cantidad de niños y niñas heridos, colaborando en el marco del programa ‘Asistencia y atención a niños heridos y afectados por la guerra’. Estamos en Líbano con la infancia atrapada en el conflicto.
Entregamos suministros que salvan vidas
A medida que aumentan las necesidades, reforzamos nuestra respuesta de emergencia. Los equipos de UNICEF están ayudando a distribuir suministros esenciales en los refugios, material médico a los centros de salud públicos, y nuestras unidades móviles están proporcionando atención urgente a familias desplazadas.
Hace apenas unos días entregamos 32,5 toneladas de suministros médicos para apoyar a los hospitales y los servicios de salud en primera línea, conmovidos por el creciente número de víctimas, incluidos niños y niñas.
Estos suministros son clave para mantener los servicios que salvan vidas, incluyendo la atención psicológica para hacer frente al trauma que está ocasionando tanta violencia, los servicios maternos y neonatales, y el tratamiento de enfermedades agudas e infecciosas.
“Los hospitales están abrumados y, sin apoyo urgente, la capacidad de proporcionar atención a los niños y niñas estará en serio riesgo. Estos suministros son fundamentales para garantizar que cada niño herido tenga la oportunidad de recibir la atención que necesita”, afirmó Ted Chaiban, Subdirector de UNICEF para Emergencias y Operaciones de Suministro.
Más allá de los suministros médicos, UNICEF ha entregado 800 toneladas de artículos de emergencia en todo Líbano desde el 2 de marzo, alcanzando aproximadamente a 150.000 personas.
Esto se ha distribuido a las personas desplazadas internamente en aproximadamente 250 refugios, así como a aquellas en áreas de difícil acceso y a otras que se mueven por todo el país.
Los artículos esenciales incluyen alrededor de 600.000 litros de agua, 2.000 mantas, colchones y sacos de dormir, 11.000 kits de invierno, 40.000 kits de higiene familiar y para bebés, y 11.000 kits de higiene personal para mujeres y adolescentes. También se están implementando servicios médicos, de salud mental y de apoyo psicosocial en los refugios.
Rescates entre los escombros
Estamos recibiendo información de niños y niñas que son rescatados de entre los escombros, mientras que otros siguen desaparecidos o separados de sus familias.
Muchos están sufriendo traumas tras haber perdido a seres queridos, sus hogares y cualquier sensación de seguridad.
En todo el país, más de un millón de personas han sido desplazadas, incluidos unos 390.000 niños y niñas, muchos de ellos por segunda, tercera o incluso cuarta vez.
Proteger a la población civil
El derecho internacional humanitario es claro: la población civil, incluidos los niños y niñas, debe ser protegida en todo momento.
Todas las partes en el conflicto deben tomar las precauciones necesarias para proteger a la población y las infraestructuras civiles, y garantizar un acceso humanitario seguro, sostenido y sin obstáculos.
El uso de armas explosivas con efectos de amplio alcance en zonas densamente pobladas representa una amenaza mortal para la infancia.
Aunque los esfuerzos de alto el fuego en otros lugares han aportado cierto alivio, como señaló el Secretario General de la ONU, la actividad militar en curso en Líbano representa un grave riesgo para el alto el fuego y para los esfuerzos hacia una paz duradera y global en la región.
¡Los niños y niñas en Líbano no pueden quedar atrás!








