Declaración de Anthony Lake, director ejecutivo de UNICEF, sobre el ataque a una sala de profesores en Yemen

La pasada noche trece educadores y cuatro de sus alumnos pagaron el peor precio del continuo conflicto en Yemen: fueron asesinados en un ataque aéreo a una sala de profesores en Amran, al norte de Saná. 

Los profesores estaban reunidos preparando los exámenes de miles de niños que han perdido el final de su año escolar debido al brutal conflicto. Como iban a trabajar durante horas habían llevado con ellos a sus niños, algunos de los cuales estaban jugando fuera cuando la bomba explotó. Una acción altruista se convirtió en un momento en una masacre sin sentido. 

Este horrible ataque tuvo lugar en vísperas del Día Mundial de la Asistencia Humanitaria, una fecha para apoyar la contribución de los trabajadores humanitarios y la inviolabilidad de los lugares donde trabajan. El ataque de anoche en Amran viola los valores que deberíamos estar celebrando hoy.

Desde que la violencia se agravó en Yemen en marzo, una media de ocho niños son asesinados o mutilados cada día. El impacto inmediato en los niños es atroz, pero las consecuencias a largo plazo para el futuro de Yemen son terribles: UNICEF estima que 1,8 millones de niños podrían sufrir desnutrición a finales de año, más de 15 millones de personas carecen de acceso a atención sanitaria básica, el cierre de escuelas ha interrumpido la educación de más de 1,8 millones de niños, y más de 20 millones de personas están luchando para conseguir el acceso a agua potable y saneamiento que necesitan.

Ninguna nación, ninguna sociedad, puede permitirse perder a sus niños debido a un conflicto- ya sea debido a ataques directos, a la desnutrición, a enfermedades, a la falta de educación o debido al trauma por los horrores de los que son testigos. En Yemen o en Nigeria… en Siria, Sudán o Sudán del Sur… en Irak, Ucrania, Somalia, República Centroafricana, o en otros países afectados por la guerra, generaciones enteras de niños se están perdiendo.

Sin duda, este Día Mundial de la Asistencia Humanitaria debería ser el último en el que debamos lamentar la muerte de tantos niños y de aquellos que les atienden, vidas perdidas en conflictos sangrientos de los que no son responsables.

Más información:

Belén de Vicente, UNICEF Comité Español, 609 160 051 / 91 378 95 55, bvicente@unicef.es