Un mes después de los terremotos en Venezuela: miles de niños en peligro
Una madre y su bebé de dos meses en un espacio establecido por UNICEF para la atención de niños, niñas y familias afectadas. © UNICEF/UN0892714/Paz
24/07/2026
Un mes después de que dos potentes terremotos de 7,2 y 7,5 grados de magnitud azotaran la costa centro-norte de Venezuela, los niños y las familias continúan enfrentándose a las consecuencias del desplazamiento, los daños en las infraestructuras y la interrupción de los servicios esenciales.
- Los terremotos causaron la muerte de más de 5.390 personas, dejaron más de 16.700 heridos y provocaron más de 1.400 réplicas.
- Cerca de 23.100 personas se encuentran actualmente en campamentos temporales en La Guaira, el Distrito Capital, Miranda y Aragua.
- Desde UNICEF intensificamos nuestro apoyo para llegar a 470.000 personas, incluyendo 169.000 niños y niñas, en áreas como salud, nutrición, agua y saneamiento, protección y educación.
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“Los niños y las familias aún lidian con las consecuencias de este devastador desastre. Más allá de los daños visibles, el miedo, la incertidumbre y la interrupción causadas por el desplazamiento pueden tener un impacto duradero en el bienestar de los niños y niñas”, afirma Manuel Rodríguez Pumarol, representante de UNICEF en Venezuela.
UNICEF: de desafíos crecientes a resultados para la infancia
Hasta la fecha, desde UNICEF distribuimos más de 82 toneladas de suministros de emergencia.
“Es fundamental dar apoyo continuo para garantizar que los niños y niñas tengan acceso a agua potable, atención médica, protección y los servicios que necesitan para recuperarse”, añade Pumarol.
Desde el primer momento estamos en los campamentos temporales y las comunidades afectadas:
- Proporcionado agua potable a más de 8.900 personas mediante la distribución diaria de 80.000 litros de agua en tres campamentos en La Guaira.
- Distribuyendo artículos de higiene esenciales para apoyar a unas 29.000 personas.
- Apoyando, en coordinación con el Ministerio de Salud, a equipos móviles de salud en la prestación de servicios de atención primaria, incluyendo vacunación, a más de 21.000 personas, entre ellas niños y mujeres embarazadas.
- Suministrando medicamentos esenciales a 198 centros de salud, con capacidad para dar servicios de atención primaria a hasta 49.000 personas.
- Ofreciendo servicios de nutrición a más de 5.000 personas, incluyendo la detección de la desnutrición aguda, suplementación con micronutrientes, asesoramiento nutricional y apoyo a la lactancia materna para mujeres embarazadas y lactantes.
- Estableciendo espacios amigos de la infancia en campamentos en La Guaira, con apoyo psicosocial, actividades recreativas y servicios especializados de protección infantil a más de 4.000 niños, niñas, adolescentes y cuidadores.
Apoyando las evaluaciones de las necesidades posteriores en sectores clave, como agua, saneamiento e higiene, salud, nutrición y educación, para acelerar la restauración de los servicios sociales esenciales para los niños, niñas y sus familias en las zonas afectadas.
Gabriela, de 16 años, en un refugio apoyado por UNICEF
Gabriela, de 16 años, sobrevivió al devastador impacto de los dos terremotos consecutivos del 24 de junio en Venezuela con su sobrino pequeño en brazos. © UNICEF/UN0885833/Segovia
Gabriela sobrevivió al devastador impacto de los dos terremotos con su sobrino pequeño en brazos.
“De repente, todo empezó a temblar. Una de las paredes de mi casa se derrumbó y vi cómo el suelo se tragaba la casa de enfrente. Nunca había vivido algo así. No sé cómo logré mantener la calma”, recuerda Gabriela.
Ahora vive con su familia en el estadio César Nieves de Catia La Mar, un refugio temporal apoyado por UNICEF en La Guaira. Allí participa en actividades diseñadas especialmente para niños y adolescentes.
Ella misma cuenta cómo estos espacios son lugares seguros que ayudan a los más jóvenes a expresar sus emociones, compartir experiencias y conectar con otros chicos y chicas que han pasado por lo mismo para recuperar la esperanza.
“Contar con estos espacios es maravilloso. Me gusta ayudar a los demás. Además de participar en las actividades, también disfruto apoyando las actividades grupales para los más pequeños”, dice Gabriela.
Edificios destruidos, servicios interrumpidos y los riesgos continúan
Aún están en marcha las evaluaciones de daños y, según avanzan, siguen revelando la magnitud del impacto. Al menos 856 edificios quedaron afectados, 190 de los cuales se derrumbaron por completo.
A su vez, los daños a centros de salud y a las escuelas se cuentan por cientos. La consecuencia más inmediata es la interrupción de los servicios esenciales para miles de niños y niñas.
Y mientras tanto, las continuas réplicas mantienen los riesgos para las familias que viven en refugios temporales.
La seguridad y el bienestar de los niños y niñas, en juego
Los niños y niñas afectados por emergencias se enfrentan a mayores riesgos de angustia psicológica, violencia, abandono, explotación y separación familiar, lo que agrava el riesgo para su seguridad y bienestar.
El hacinamiento, la interrupción de la rutina y la incertidumbre prolongada pueden aumentar aún más estas amenazas, especialmente para los niños y niñas más vulnerables.
“Las próximas semanas serán cruciales y el apoyo sostenido puede contribuir a evitar que la emergencia actual se convierta en una crisis a largo plazo para la infancia”, alerta Pumarol.












