Volver a casa tras el terremoto: nuestra compañera Érika desde Venezuela

15/07/2026

Hay historias que también se cuentan volviendo a casa.

Nuestra compañera Erika ha viajado a La Guaira para estar cerca de su familia, de sus amigos y de las comunidades afectadas por los terremotos en Venezuela. Pero también para acompañar el trabajo que estamos realizando sobre el terreno junto a nuestros equipos de UNICEF en el país.

En este vídeo nos abre una puerta muy personal: la de su infancia, sus recuerdos y la emoción de regresar a un lugar que hoy intenta recuperarse.

"No consigo las palabras para describir lo que ha pasado aquí, el que ha quedado con vida, materialmente, lo ha perdido todo", explica muy emocionada. 

Ver en primera persona, desde dentro, lo que está ocurriendo en esos sitios en los que vivió gran parte de su vida, y cómo las familias afrontan esta situación, está siendo una experiencia difícil. 

"Es muy posible que en los próximos días esta tragedia deje de ocupar los titulares, pero aquí la gente va a empezar a sufrir necesidades cada vez más duras", insiste. 

Gracias al apoyo de muchas personas, desde UNICEF ya hemos distribuido 82 toneladas de suministros de emergencia entre los que se encuentran kits sanitarios, equipos de purificación y almacenamiento de agua, y materiales para el desarrollo de la primera infancia y de ocio.

Miles de niños y niñas necesitan ayuda urgente. 👉 Dona ahora.

 

Estamos ampliando la respuesta de emergencia y trabajamos junto al Gobierno de Venezuela, el sistema de las Naciones Unidas y otros aliados humanitarios para llegar a los niños, niñas y sus familias con salud, nutrición, agua y saneamiento, así como con apoyo psicosocial y servicios de protección de la infancia.

Desde los primeros días, reforzamos nuestra presencia sobre el terreno mediante el despliegue de equipos especializados y la movilización de miles de suministros humanitarios.

Los niños y niñas son especialmente vulnerables. La interrupción de servicios básicos aumenta el riesgo de enfermedades, mientras que la pérdida de hogares, la interrupción de la educación y la exposición a situaciones de estrés y violencia afectan gravemente el bienestar y protección de la infancia.

¡Nuestro trabajo no ha terminado, aún queda mucho por hacer!