¿Qué hace UNICEF cuando un niño o niña pierde a su familia en un desastre?

01/07/2026

En situaciones de emergencia como la que está ocurriendo por los terremotos de Venezuela, al igual que en cualquier otra crisis humanitaria o desplazamiento de población, muchos niños y niñas pueden quedarse solos, perder a su familia en cuestión de minutos. 

Estos niños se enfrentan con mucho miedo a una verdadera situación de supervivencia, sin contar con la seguridad que les aportaban hasta ahora sus padres, madres, abuelos y abuelas… La familia es la primera barrera de protección y en estos casos, no siempre la tienen.

En UNICEF recibimos constantemente mensajes preguntándonos qué pasa con estos niños y niñas, quién se ocupa de ellos y cuál es nuestro papel en esta situación. 

Lo primero y muy importante, tenemos que saber que no siempre que un niño o niña está solo después de un desastre significa que no tiene familia. En esos momentos de tanto caos e incertidumbre, puede ocurrir simplemente que se haya perdido y sus familiares le estén buscando. 

También hay que tener en cuenta que si, lamentablemente, su padre o madre han fallecido en la tragedia, pueden existir otros miembros de su familia extendida que se ocupen de atenderles y protegerles. 

Esto es fundamental para no tomar decisiones precipitadas. Y en estas circunstancias, desde UNICEF desempeñamos un papel fundamental: la protección de estos niños y niñas. Trabajamos para garantizar su seguridad, su bienestar y, cuando es posible, impulsamos la reunificación familiar de los afectados. 

¿Qué riesgos enfrentan los niños y niñas separados de sus familias?

Estos niños y niñas quedan en situación de vulnerabilidad y muy expuestos a la violencia en sus diferentes formas: explotación, abuso, trata o incluso pueden verse obligados a mendigar o a trabajar para subsistir. 

Es una situación muy peligrosa porque se trata de amenazas menos evidentes pero muy destacables. 

Las principales acciones que ponemos en marcha desde UNICEF

En contextos de emergencia trabajamos en algunas áreas clave: 

  • Atención y protección de los niños y niñas que están solos y solas: hay que cubrir sus necesidades básicas, como la alimentación, la atención sanitaria, ofrecerle un espacio seguro y la protección adecuada. Esto incluye la prevención de riesgos de explotación, abuso o trata. 
  • Identificación y registro cuanto antes de los niños y niñas en esta situación. Esto permite activar los mecanismos necesarios para encontrar a sus familias y favorecer su reunificación en el menor tiempo posible.
  • Buscar alternativas temporales mientras no se pueda dar esta reunificación familiar.
  • Recuperar o establecer de nuevo los servicios básicos como educación, atención médica, salud mental, sistemas de agua, etc., para que la respuesta inmediata pueda mantenerse y paliar las secuelas del desastre. 

¿Cómo se identifica a los niños y niñas separados de sus familias?

Para cada niña o niño que se identifique en esta situación, se abre un expediente familiar específico que recoge toda la información disponible: recuerdos y datos aportados por la propia persona menor de edad, contribuciones de miembros de la comunidad en la que se encuentre y cualquier otra información relevante. 

A partir de ahí, se busca a la familia, por diferentes vías, entrevistas, verificación de documentos, contacto con redes comunitarias y autoridades locales. 

Antes de cualquier reunificación, se realizan comprobaciones para confirmar que la persona que reclama al niño o niña es realmente un familiar o cuidador autorizado, priorizando siempre la seguridad del niño o niña. 

Puede que hayan muerto sus cuidadores/as directos en la emergencia, pero en ese caso, se intentará encontrar a otros miembros de su familia para poder hacer esta reunificación, manteniendo al niño o niña en su entorno, con personas de confianza.

Si se confirma el vínculo de parentesco y todas las personas implicadas están de acuerdo, se procede a la reunificación. 

¿Quién cuida de un niño o niña si sus padres han fallecido?

La primera opción siempre será buscar a su familia extensa. Es posible que, si el padre o madre han muerto, algún familiar pueda y tenga la intención de cuidar del niño. 

¿Qué pasa si no se encuentra a la familia?

No siempre es posible localizar rápidamente a los familiares. En estos casos, UNICEF continúa apoyando los esfuerzos de búsqueda mientras trabaja con las autoridades para garantizar una alternativa de cuidado adecuada para el niño o niña

Las soluciones pueden incluir:

  • El acogimiento por parte de familiares cercanos.

  • Búsqueda de familias de acogida previamente evaluadas. 

  • Centros de atención especializados, como último recurso. 

Desde UNICEF promovemos que los niños y niñas crezcan en entornos familiares y, cuando es posible, evitar la institucionalización prolongada. 

Más allá de la situación de emergencia

El trabajo de UNICEF no termina cuando se produce el reencuentro familiar. También realizamos el seguimiento para asegurar que los niños y niñas se encuentran en un entorno seguro y reciben el apoyo necesario para recuperarse del trauma vivido. 

Esto incluye atención psicológica, acceso a la educación y fortalecimiento de los sistemas de protección infantil en las comunidades afectadas. 

Es muy conocido el papel de UNICEF distribuyendo suministros de emergencia cuando ocurre cualquier catástrofe, pero nuestro papel va mucho más allá de esa ayuda material. Nuestro trabajo en la protección de los niños y niñas que quedan solos, previene riesgos de abuso y explotación e impulsa la búsqueda de familiares, para que cada niño o niña pueda crecer en un entorno seguro y protector.