Banco Santander renueva su alianza por la educación infantil

Banco Santander ha renovado su compromiso con UNICEF, una alianza en favor de la educación de la infancia.

 
El convenio de colaboración, de tres años de duración, establece el lanzamiento de la Cuenta infantil Santander Pro UNICEF, una cuenta de ahorro especial de carácter solidario para los menores de edad.
 
Este producto de ahorro infantil solidariofue lanzado inicialmente en 2007 porBanesto y, tras la fusión de ambas entidades, elSantander ha tomado el testigo para seguir trabajando en mejorar la educación de losniños y niñas en situación más vulnerable
 
La Cuenta infantil Santander pro UNICEF destinará un porcentaje de sus saldos medios positivos de las cuentas a dosprogramas de UNICEF. Por un lado, al programa deEducación de UNICEF en México, enfocado en mejorar el acceso a la educación de los niños indígenas y en situación deexclusión.
 
Por otro lado, a apoyar la financiación de Enrédate, el programa de Educación para el Desarrollo que UNICEF Comité Español lleva a cabo en más de 4.000 escuelas y llega a más de 1,2 millones de niños y niñas.
 
En la firma del convenio, la presidenta de UNICEF Comité Español, Consuelo Crespo, y el director general de Banco Santander, Enrique García, expresaron su deseo de seguir avanzando en el trabajo conjunto de ambas organizaciones para que “la educación, elemento clave para romper el círculo generacionalde la pobreza, pueda llegar a los niños y niñas más vulnerables”.
 

Resultados de la alianza del Banco Santander con unicef

El origen de esta alianza se remonta al año 2007, y desde entonces la entidad ha aportado 1.079.330 euros a los programas de UNICEF en terreno.
 
En la primera fase de la alianza, de 2007 a 2010, los fondos se destinaron a apoyar un proyecto del programa de Educación de UNICEF en Ecuador. Un proyecto que ha fortalecido y acompañado los acuerdos de universalización de las políticas públicas de infancia en las áreas de salud, educación y protección.
 
En la segunda fae de la alianza, de 2010 a 2013, los fondos han ido a la iniciativa Escuelas para África, en Mozambique, con el objetivo de apoyar el acceso a la educación de 300.000 niños que se encuentran en edad escolar.