Crisis de Siria: alcemos la voz por quienes no pueden hacerlo

Post de Mar Barbero, voluntaria de UNICEF Comité Español

Llegué en septiembre a UNICEF Comité Español para trabajar como voluntaria, por convencimiento y con ganas.

En una época dura y complicada como ésta resulta necesario, imprescindible, alzar la voz y levantar la palabra, porque es el único arma del que disponemos y, sobre todo, por quienes no pueden hacerlo.

A lo largo de seis meses en el departamento de comunicación he tenido la oportunidad de manejar datos, leer informes que cada día arrojancifras más y más espeluznantes.República Centroafricana, Siria, el tifón de Filipinas. Son muchos los escenarios,demasiadas las tragedias.

En SIRIA Alladín se juega la vida cada día por un poco de dinero

Hoy me encuentro delante de la fotografía deAlladín y le miro a los ojos. Es una imagen capturada por Niclas Hammarström, Foto del Año UNICEF 2013. Muestra la imagen de un niño sirio. Uno más que, con valentía, se abre paso entre los escombros de la ciudad derruida.

Y puedo imaginarme su historia. Desde hace ya tres años Alladín observa, día a día y sin poder evitarlo, cómo su ciudad se derrumba, cómo su casa, las casas de su vecinos, las escuelas, los comercios, han dejado paso al más absoluto de los vacíos.

En las manos sostiene un montón debalas, enormes casquillos, restos de una batalla injusta que, al vaciarse, han sesgado vidas.

Alladín no puede ir a la escuela. Tiene que ayudar a su familia. Con sólo nueve años, ha encontrado en estos trozos de metal una manera de sobrevivir. Los vende en el mercado de Alepo mientras se juega la vida para encontrarlos. "Es un trabajo realmente peligroso, porque a escasos 50 metros hay combates, están luchando… arriesga su vida cada día por un poco de dinero", explica el fotógrafo autor de la imagen, Niclas Hammarström.

Cada día escuchamos la voz del sufrimiento, ponemos rostro al dolor e intentamos que las vidas de sus protagonistas, sus historias, traspasen el umbral de los informativos, salten de la pantalla y lleguen hasta nosotros. Porque están cerca, porqueno podemos mirar hacia otro lado mientras llueven balas en Alepo, en Homs, en tantos puntos del planeta. 

Queremos que los niños de Siria recuperen lo que les pertenece.

Por eso pedimos tu firma, para que este conflicto termine y acabe con el miedo y el sufrimiento de millones de niños.