Informe Riesgo climático para la infancia 2026

Casi la mitad de la infancia del mundo está expuesta a al menos tres amenazas climáticas.

Informe Riesgo climático para la infancia 2026

El paso de la tormenta tropical Jude en 2025, destruyó la escuela de esta niña de 11 años en Madagascar. © UNICEF/UNI779466/Ralaivita

  • Casi la mitad de la infancia del mundo —unos 1.100 millones de niños y niñas— está actualmente expuesta a al menos tres amenazas climáticas, que ponen en riesgo su salud, su educación y su supervivencia. 
  • Casi todos los niños y niñas del mundo se enfrentan a al menos una amenaza climática, mientras que más de 4 millones podrían estar expuestos hasta a seis.
  • En España, más de 4 millones de niños y niñas están expuestos a tres riesgos climáticos combinados, principalmente olas de calor y sequías.

El informe Riesgo climático para la infancia 2026 ofrece un mapa de la exposición de la infancia a las ocho amenazas climáticas más frecuentes: inundaciones costeras, sequías, calor extremo, incendios, olas de calor, inundaciones fluviales, tormentas de arena y polvo, y tormentas tropicales. 

Este estudio muestra con precisión dónde y con qué intensidad las amenazas climáticas múltiples y combinadas están afectando a los niños y niñas y a los servicios esenciales de los que dependen, y propone medidas concretas que pueden adoptar los gobiernos.

La sequía, el calor extremo y las olas de calor son la combinación de amenazas climáticas más extendida: más de 296 millones de niños y niñas viven en zonas expuestas a ellas, según el informe. La segunda combinación más frecuente —sequía, calor extremo y tormentas tropicales— afecta a más de 115 millones de niños y niñas en todo el mundo.

En la región africana del Sahel, más de 4 millones de niños y niñas se enfrentan a la triple amenaza de las olas de calor, el calor extremo y las tormentas de arena y polvo. En países de Asia como Bangladesh, Myanmar y Pakistán, la infancia está expuesta a más amenazas climáticas combinadas y con mayor intensidad que en cualquier otra parte del mundo.

Los países de renta alta no son inmunes a este problema. En Italia, por ejemplo, los datos muestran que más de 6 millones de niños y niñas están expuestos a olas de calor prolongadas y sequía. Sin embargo, el país también muestra cómo la inversión en adaptación al cambio climático puede mitigar algunos de los riesgos que afronta la infancia.

La situación en España

En España, 4,1 millones de niños y niñas (el equivalente al 54% de la población infantil) están expuestos al menos a tres riesgos climáticos combinados. 

Las principales amenazas son las olas de calor, que afectan a 6 millones de niños y niñas y la sequía, a 4,2 millones.

Aunque España cuenta con servicios públicos más sólidos que otros países más vulnerables, la infancia sigue invisibilizada y no aparece de forma expresa en los planes de gestión del riesgo, como analizó recientemente UNICEF España en el informe Contar con la infancia es una emergencia

Por ello, la organización ha hecho un llamamiento a las administraciones públicas para que integren a los niños, niñas y adolescentes en todas las fases de una emergencia: prevención, preparación, respuesta y reconstrucción.

Acceso a servicios básicos, determinante

El informe también presenta un marco para examinar los distintos tipos de riesgos que afronta la infancia, a partir de su exposición a impactos climáticos y de su vulnerabilidad, determinada por el acceso a servicios esenciales como atención sanitaria, agua segura y educación, entre otros. 

“Este análisis puede ayudar a los gobiernos y a los responsables de la toma de decisiones a planificar mejor e invertir de forma más eficaz en servicios resilientes. Cuando fortalecemos los sistemas de salud y educación y mejoramos las infraestructuras teniendo en cuenta a la infancia, protegemos a los niños y niñas frente a las amenazas climáticas actuales y contribuimos a garantizar su futuro”.

 

Catherine Russell, directora ejecutiva de UNICEF. 

Sin esfuerzos urgentes para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero, las amenazas climáticas serán cada vez más frecuentes y graves, ejercerán una presión aún mayor sobre los presupuestos y sistemas públicos, y pondrán en riesgo el bienestar de la infancia, advierte el informe.

UNICEF pide a gobiernos, empresas y actores relevantes

  • Reducir las emisiones y adoptar medidas ambiciosas para cumplir los compromisos internacionales existentes, basándose en la evidencia científica disponible, incluida la eliminación progresiva urgente de los combustibles fósiles y una transición justa hacia las energías renovables.
  • Proteger a la infancia mediante una adaptación climática inclusiva, garantizando que los niños y niñas y los servicios esenciales estén incluidos en los planes nacionales de adaptación, así como en la gobernanza del riesgo de desastres y en los planes de preparación y respuesta. Esto incluye, por ejemplo, desarrollar instalaciones educativas seguras y sostenibles y centros de salud resilientes al clima; garantizar la seguridad alimentaria de la infancia; lograr que los sistemas de alerta temprana sean eficaces; y reforzar la eficiencia de los servicios de agua y saneamiento, así como los sistemas de protección social.
  • Empoderar a niños, niñas y jóvenes para que participen de forma significativa en la acción climática, invirtiendo en educación, conocimientos y habilidades, y fortaleciendo la capacidad de los responsables de la toma de decisiones y expertos para respetar el derecho de la infancia a ser escuchada y a participar en las decisiones que afectan a sus vidas.

Edita: UNICEF, junio de 2026.