Siria: aumenta el riesgo de enfermedades para los niños por la falta de servicios básicos

Tras dos años de conflicto, aumenta el riesgo de que los niños sirios contraigan enfermedades debido a la interrupción grave de servicios básicos, los daños producidos a los sistemas de agua y saneamiento y la falta de acceso a higiene, según UNICEF.

Una evaluación realizada por UNICEF en todo el país -el primero que cubre el área de agua y saneamiento desde el comienzo del conflicto-, revela que en las zonas afectadas sólo está disponible un tercio de los niveles de agua que había antes de la crisis. Muchas personas que viven en estas zonas sólo tienen acceso a 25 litros de agua al día, mientras que hace dos años tenían 75 litros al día.

La evaluación, llevada a cabo en colaboración con los departamentos municipales de agua y contratistas privados locales, identifica las seis zonas de mayor riesgo - Damasco, Idlib, Der Ez-Zor, Homs, Alepo y Al Raqqa- donde más se ha limitado el acceso a agua potable.

Por ejemplo en Der Ez-Zor, en el este de Siria, un área donde la violencia fue particularmente grave, sólo se bombea el 10 por ciento del agua que se extraía antes de la crisis.

"Estos resultados ponen de relieve por qué UNICEF ha priorizado el trabajo en el sector de agua y saneamiento", ha dicho Abdel-Jelil Youssouf, Representante de UNICEF en Siria. "Este mes comenzamos una operación para distribuir un millón de litros de cloro para que más de 10 millones de personas, casi la mitad de la población del país, tenga acceso a agua potable durante tres meses".

Debido al conflicto casi ha parado en todo el país la producción nacional de productos químicos destinados al tratamiento de agua, lo que aumenta el riesgo de que el agua del grifo esté contaminada, dijo. "Todavía tenemos que hacer mucho más para llegar a todos los que necesitan ayuda con el fin de evitar el riesgo de que se propaguen enfermedades transmitidas por el agua", agregó.

Los cortes de energía, la escasez de combustible, la falta de mantenimiento debido a la inseguridad y los daños que han sufrido las infraestructuras son las principales razones que están detrás del aumento de la falta de agua. En las zonas donde las fuentes de alimentación están más deterioradas se utilizan a menudo generadores, aunque su uso se está complicando por la falta de combustible y de repuestos.

Las familias prefieren cada vez más comprar agua suministrada por camiones cisterna a las comunidades. Una familia de siete miembros paga al menos 15 dólares (11,18 euros) cada 15 días por tener agua. Esto es más de lo que muchas familias vulnerables pueden permitirse. Además, los camiones cisterna suelen suministrar agua de poca calidad y en cantidades limitadas.

La evaluación reveló que las mujeres y niños de las ciudades afectadas están expuestos a ambientes insalubres, ya que el tratamiento de aguas residuales ha descendido a la mitad (del 70% antes de la crisis al 35% actual). La recogida y eliminación segura de los residuos domésticos también se ha interrumpido. El acceso a agua, inodoros y jabón en los colegios y a instalaciones sanitarias es muy bajo.

La situación es más preocupante para las personas que viven en alojamientos colectivos, especialmente en las 1.500 escuelas en las que muchos se han refugiado. Sus condiciones son a menudo insalubres debido a la falta de baños, duchas, artículos de higiene como jabón, y al acceso racionado al agua (normalmente menos de 10 litros por persona y día).

Hasta la fecha, UNICEF ha proporcionado agua potable y para el hogar a más de 22.000 personas afectadas por la emergencia. En las áreas de conflicto se han entregado kits de higiene y jabón a 225.000 personas. UNICEF estima que de los 4 millones de personas afectadas, la mitad son niños.

Para responder a las crecientes necesidades de agua y saneamiento, UNICEF ha hecho un llamamiento de 22,5 millones de dólares (16,78 millones de euros), que forman parte del Plan de Respuesta de Asistencia Humanitaria para Siria lanzado en diciembre de 2012. El objetivo es proporcionar, hasta el mes de junio, kits de higiene, jabón, inodoros y servicios a 750.000 personas.

Asimismo, UNICEF tiene previsto dar acceso a agua y saneamiento a 50.000 niños en escuelas, espacios amigos de la infancia y espacios temporales de aprendizaje, así como reparar y rehabilitar los sistemas de agua comunitarios. Actualmente, falta por cubrir el 80% de los fondos solicitados por UNICEF para llevar a cabo su trabajo en las áreas de agua y saneamiento.

“Estamos haciendo todo lo posible para ampliar nuestro alcance y garantizar que más gente disponga de agua segura y saneamiento”, dijo Abdel-Jelil. “La falta de fondos es la mayor limitación” añadió.

UNICEF es una de las numerosas organizaciones humanitarias internacionales que trabajan en el sector de agua, saneamiento e higiene en Siria.

Más información sobre el trabajo de UNICEF en la Crisis de Siria:

http://www.unicef.es/infancia/emergencias-ayuda-humanitaria/crisis-en-siria

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