“Llegamos con nada, no tenemos nada”: miles de personas huyen de Faluya ante la intensificación de los combates.

Naciones Unidas y sus aliados trabajan contrarreloj para proporcionar asistencia humanitaria vital a las personas que huyen de la escalada de violencia en Anbar, en particular de la ofensiva en Faluya.

El 5 de junio, personal del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y la Organización Mundial de la Salud (OMS), acudió a una serie de campamentos establecidos en la zona para para recibir a las personas que huyen de la violencia.

En los últimos diez días, aproximadamente 10.000 personas han llegado a estos campamentos en busca de seguridad y servicios. Se estima que 50.000 personas permanecen atrapadas en la ciudad, mientras continúa la ofensiva militar. El Gobierno del Irak había establecido una serie de campamentos para las 60.000 personas ya desplazadas en Anbar, y en previsión de los posibles movimientos desde el área de Faluya. Estas instalaciones están sobrecargadas y tienen poca capacidad para acoger más personas.

Los residentes de Faluya conviven con niveles extremos de violencia y los actores humanitarios no han tenido acceso para llegar a ellos desde hace cerca de un año. Además de la violencia, los ciudadanos tienen que hacer frente a una grave escasez de alimentos, medicinas y otros servicios básicos, como el abastecimiento de agua, pues no hay forma de salir de la ciudad. La misión conjunta de Naciones Unidas encontró personas refugiándose en tiendas de campaña o acurrucadas en cualquier sombra para escapar del calor abrasador y las tormentas de polvo. La mayoría de la gente huyó solo con su ropa, y muchos varones fueron separados de sus familias. Una mujer se acercó a los miembros del equipo de la misión para pedir ayuda, diciendo: "llegamos sin nada, no tenemos nada". Es la situación de miles de personas en los campamentos.

La ONU y sus aliados encabezan una respuesta rápida conjunta para proveer a las familias de agua potable, raciones de alimentos y cubrir necesidades de higiene y saneamiento. La seguridad es también una preocupación importante, ya que la línea de fuego está a pocos kilómetros de los campamentos. Naciones Unidas está alerta ante una creciente escalada del conflicto, que podría provocar un aumento en el número de desplazamientos.

Naciones Unidas hace un llamamiento a todas las partes involucradas en el conflicto de Irak para proteger a las familias y proporcionar a los afectados por la violencia el acceso libre y seguro a la ayuda fuera de la zona de conflicto.

Como resultado del aumento de la violencia en los últimos dos años, más de 3,4 millones de personas se encuentran desplazadas en todo Irak, más de la mitad son niños. En todo el país, más de 10 millones de personas necesitan asistencia humanitaria vital. UNICEF, el PMA, la OMS y la OIM, junto con otros aliados en Irak, reiteran la urgencia de lograr fondos adicionales para proporcionar operaciones humanitarias ininterrumpidas de salvamento.

El Plan de Respuesta Humanitaria para Irak tiene un déficit de financiación de más de 550 millones de dólares.

Acerca de UNICEF

UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes. 

Más información:

Belén de Vicente.

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