Líbano: un niño o niña es desplazado cada 5 segundos

Declaración de Marcoluigi Corsi, representante de UNICEF en Líbano, en el Palacio de Naciones de Ginebra

dos niñas en un centro de refugiados de Beirut

Material audiovisual disponible AQUÍ

Declaración en vídeo estará disponible en breve AQUÍ

 

BEIRUT, 27 de marzo de 2026 – “En solo tres semanas, más de 370.000 niños y niñas han sido obligados a abandonar sus hogares en Líbano, una media de al menos 19.000 desplazados cada día. Para entender la magnitud, esto equivale a cientos de autobuses escolares llenos de niños que huyen para salvar sus vidas cada 24 horas.

En menos de un mes, aproximadamente el 20% de la población de Líbano ha sido desplazada. La velocidad y la magnitud son abrumadoras. En todo el país, más de un millón de personas se han visto obligadas a huir -muchas por segunda, tercera o incluso cuarta vez-. Se trata de un desplazamiento masivo, repentino y caótico, que separa a las familias y vacía comunidades enteras, con consecuencias que se prolongarán mucho después de que cese la violencia.

El agotamiento mental y emocional que soporta la infancia en Líbano es devastador. Sin haber tenido tiempo para recuperarse del trauma de la última escalada, hace apenas 15 meses, están siendo nuevamente desplazados de forma violenta. Este ciclo constante de bombardeos y desplazamientos agrava profundamente sus heridas psicológicas, afianza el miedo y amenaza con causar daños emocionales graves y duraderos.

En un refugio en Beirut conocí a Zeinab, de 13 años, que había huido con su familia desde los suburbios del sur de la ciudad hasta la misma escuela donde ya se refugiaron hace 18 meses. Me contó que nunca imaginó volver a vivir algo así: dormir rodeada de muchas personas y escuchar casi cada noche el sonido de los bombardeos. Solo desea volver a casa, volver a la escuela, volver a su vida normal.

Hoy, más de 135.000 personas desplazadas internas buscan refugio en más de 660 alojamientos colectivos, muchos de ellos niños y niñas. Las condiciones de vida son cada vez más precarias. Muchas familias desplazadas se refugian en espacios informales, hacinados e inseguros, como edificios sin terminar, espacios públicos o incluso vehículos. La crisis económica y la fragilidad de las infraestructuras ya limitaban la capacidad del país para responder a las necesidades básicas. Hoy, ese sistema está al borde del colapso.

Los servicios esenciales de los que depende la infancia para sobrevivir y construir su futuro están gravemente interrumpidos. En zonas como Bekaa y Baalbek, los bombardeos han destruido depósitos de agua y estaciones de bombeo, dejando a decenas de miles de personas sin acceso a agua segura. Además, con unas 435 escuelas públicas funcionando como refugios, la educación de más de 115.000 estudiantes se ha visto interrumpida de forma abrupta.

El coste humano de esta escalada es estremecedor. Hasta la fecha, al menos 121 niños y niñas han muerto y 395 han resultado heridos. Quienes sobreviven a los bombardeos despiertan en una realidad humanitaria desesperada. Estamos viendo familias que huyen con lo puesto, obligadas a desplazarse varias veces en cuestión de días ante nuevas órdenes de evacuación.

Al mismo tiempo, infraestructuras civiles esenciales -como hospitales, escuelas, puentes y sistemas de agua y saneamiento- de las que depende la infancia para continuar con su vida han sido atacadas, dañadas o destruidas de forma reiterada.

UNICEF está sobre el terreno trabajando sin descanso junto a sus aliados y sistemas nacionales para apoyar a la infancia en situación de desplazamiento, en refugios y en zonas de difícil acceso. En las últimas semanas, nuestro mecanismo de respuesta rápida ha llegado a más de 167.000 niños, niñas y familias desplazadas con artículos esenciales y kits de invierno.

Hemos entregado más de 140 toneladas de suministros médicos esenciales a hospitales y activado 40 unidades satélite de atención primaria para garantizar que niños, niñas y familias en refugios tengan acceso a atención sanitaria. También estamos proporcionando apoyo de agua, saneamiento e higiene de emergencia a cerca de 190 refugios, y trabajamos para proteger el futuro de la infancia apoyando al Ministerio de Educación en el acceso a aprendizaje en línea y en la planificación de escuelas temporales.

Sin embargo, la ayuda humanitaria por sí sola no puede resolver esta crisis. Nuestra capacidad de respuesta está gravemente limitada por los ataques reiterados contra personal sanitario y de emergencia, y miles de familias siguen aisladas en zonas de difícil acceso por motivos de seguridad y falta de transporte.

La infancia está pagando el precio más alto de este conflicto. Pedimos urgentemente un acceso humanitario sin restricciones para todas las personas que lo necesitan. Exigimos el fin inmediato de los ataques contra infraestructuras civiles -incluidas escuelas, hospitales y sistemas de agua-. Por encima de todo, los 370.000 niños y niñas desplazados necesitan desesperadamente un alto el fuego inmediato. Necesitan dejar de huir y poder vivir como deberían vivir los niños y niñas”.

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Acerca de UNICEF

UNICEF trabaja en algunos de los lugares más difíciles para llegar a los niños y niñas más desfavorecidos del mundo. En 190 países y territorios, trabajamos para cada niño, en todas partes, cada día, para construir un mundo mejor para todos.

 

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Catalina Betancur Sánchez
UNICEF España, Tel: 608 517 605 
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