La temporada de huracanes y el monzón podría convertir en una catástrofe la situación de los refugiados Rohingya

Las fuertes lluvias que se producen en esta época podrían afectar seriamente la salud y la supervivencia de los niños rohingya y sus familias

La temporada de huracanes y el monzón podría convertir en una catástrofe la situación de los refugiados Rohingya

MADRID, 3 de abril de 2018 – Los refugiados rohingya que han huido a Bangladesh se enfrentan a la temporada de huracanes y del monzón, que pueden convertir en una catástrofe lo que ya es una situación humanitaria desesperada. Las fuertes lluvias que se producen con la llegada del monzón, que tiene lugar en abril y mayo, aumentan el riesgo de brotes de enfermedades como el cólera o la diarrea acuosa aguda debido al consumo de agua en mal estado. Además, los campos de refugiados podrían inundarse y las frágiles viviendas donde habitan miles de familias podrían quedar arrasadas por deslizamientos de tierra.

“Los niños rohingya pertenecen a la minoría más perseguida del mundo. Han sido testigos de un horror y una violencia inimaginables. Han visto violencia y devastación, incluso asesinatos de seres queridos”, asegura Javier Martos, director ejecutivo de UNICEF Comité Español. “Los rohingya viven ahora mismo en una especie de limbo porque ningún país les reconoce. Sus condiciones de vida son muy precarias y además ahora se enfrentan a las consecuencias que puede tener sobre ellos la temporada de huracanes y del monzón. Estaríamos en una ‘emergencia dentro de la emergencia’. El mundo no puede cerrar los ojos a esta tragedia, si lo hace, lo perderán todo”.

Desde finales de agosto han llegado a Bangladesh 671.000 rohingya, de los que el 54% son niños. Cada día se necesitan más de 16 millones de litros de agua limpia, y se deben construir o mantener 50.000 letrinas para mejorar el saneamiento y evitar riesgo de enfermedades como la diarrea acuosa aguda, que puede ser mortal para los niños.

Para minimizar las consecuencias de esta doble emergencia, UNICEF ya ha iniciado algunas acciones para proteger a la población rohingya. Se ha puesto en marcha la tercera ronda de una campaña de vacunación contra la difteria, se han construido centros para tratar la diarrea y algunas infraestructuras se han reforzado, clausurado o reubicado para evitar que las inundaciones o los deslizamientos de tierra las afecten. Por ejemplo, el 38% de los centros de aprendizaje se han mejorado y son ahora estructuras semipermanentes, lo cual permitirá la continuidad de los servicios educativos durante la temporada del monzón.

“Tengo miedo de que venga una tormenta que destruya todas las casas y nos pongamos enfermos”, cuenta Yasmin Tara, de 10 años. “Me da miedo que mi tienda pueda salir volando y nos quedemos sin un sitio en el que vivir”. Su familia, explica Yasmin, ha recibido “lonas de plástico y algo de bambú” para prepararse ante la llegada del monzón.

Además, más de 293.000 personas han recibido información sobre cómo pueden proteger sus hogares y a sí mismos frente a un huracán, y se han preparado suministros de agua y saneamiento como jabón, cloro o tabletas para potabilizar el agua.

Tener agua limpia es clave para la salud de los niños rohingya, pero no siempre es sencillo. Niñas como Fátima, de 7 años, tienen que ir a por agua para su familia tres o cuatro veces al día. Con la llegada de las lluvias, este camino se convertirá en un reto. “Mi hermana está enferma”, cuenta, “y mi hermano tuvo fiebre”. Con las lluvias proliferan las acumulaciones de agua y los mosquitos y con ellos enfermedades que se pueden prevenir con medidas tan sencillas como lavarse las manos.

Junto a esta preparación ante la temporada de huracanes y del monzón, UNICEF continúa trabajando desde que comenzó la llegada masiva de refugiados rohingya a Bangladesh. Unos 400.000 niños necesitan apoyo psicosocial para poder superar el trauma causado por la violencia que han experimentado, y preocupan las tasas de desnutrición aguda grave, que afecta al 3% de los niños examinados. Seguimos procurando la instalación de espacios amigos de la infancia para que los niños puedan jugar y de centros de aprendizaje temporal donde los niños pueden retomar su educación y estar protegidos.

#LoPerderánTodo, el llamamiento de UNICEF Comité Español para proteger a los niños rohingya:

Ante esta situación, UNICEF Comité Español ha puesto en marcha una campaña de captación de fondos para apoyar a los niños rohingya y sus familias.

Durante un mes, marquesinas, pantallas, quioscos, medios de comunicación y un spot de televisión locutado por la actriz Belén Rueda, darán voz a los niños rohingya y pedirán el apoyo de socios, donantes, empresas e instituciones para ofrecer un futuro mejor a los niños rohingya.

Suma tu voz a la de UNICEF y entra en la conversación con el hashtag #LoPerderánTodo

Para descargar fotografías, vídeos y audios, pincha AQUÍ

Para contribuir al trabajo de UNICEF en la emergencia de los refugiados rohingya:

https://www.unicef.es/causas/emergencias/ninos-rohingya-bangladesh

Por teléfono: 900 907 500 (lunes a viernes de 9 a 21:00 h, sábados de 11 a 17h.)

Acerca de UNICEF

UNICEF promueve los derechos y el bienestar de todos los niños y niñas en todo lo que hacemos. Junto a nuestros aliados, trabajamos en 190 países y territorios para transformar este compromiso en acciones prácticas, centrando especialmente nuestros esfuerzos en llegar a los niños más vulnerables y excluidos para el beneficio de todos los niños, en todas partes.

Para más información:
Belén de Vicente
UNICEF Comité Español, Tel: 609 160 051 / 91 378 95 55
E-mail: comunicacion@unicef.es