La nieve se convierte en juego y amenaza para los niños sirios

La temporada de nieve ofrece momentos de diversión a los niños sirios que soportan casi 6 años de conflicto. Sin embargo, las frías temperaturas también amenazan su salud y su supervivencia.
La nieve se convierte en juego y amenaza para los niños sirios

Faisal tiene 8 años y es el más bajito entre sus amigos, pero ha hecho un muñeco de nieve tan grande como ellos. Son niños sirios desplazados por un conflicto que dura casi 6 años. Se encuentran en el campamento de Iblid, donde viven más de 1.000 familias a las que estos días les ha sorprendido una fuerte tormenta de nieve.

"Me gustaría que dejase de nevar porque nuestra tienda se ha derrumbado por la tormenta. Todas mis cosas están mojadas y he tenido que mudarme a otra. Aun así me encanta la nieve porque no hay bombardeos cuando nieva", dice Faisal.

Niños sirios: nacer y vivir como desplazado 

Algunas familias llevan más de 2 años viviendo en este campamento de desplazados, desde que se puso en pie en el año 2014. Es el caso de Amina, que con 12 años ha perdido a una de las personas más importantes de su vida.

"Mi hermana murió durante un bombardeo en nuestra ciudad. Ojalá estuviera aquí ahora para que pudiésemos jugar con la nieve, como solíamos hacer antes".

Ahora, Amina cuida de su hermano pequeño, Abdulrahman, que con apenas 2 años lo único que conoce es este campamento de desplazados en el que nació. Esta es la primera vez que ve la nieve.

Muchos niños sirios han nacido en campos de desplazados

Niños sirios: chanclas como zapato de invierno

Radwan y sus hermanas se enfrentan al frío invierno con un par de chanclas. Por eso ayudan a su familia a despejar de nieve la entrada de la tienda en la que viven. 

"Si limpiamos la nieve podremos dormir más calentitos y mis pies no se congelarán cuando salga de la tienda", reflexiona el pequeño con tan solo 6 años. 

Muchos niños sirios se enfrentan al invierno en chanclas

Ropa de abrigo para 800.000 niños sirios

La nieve supone un poco de novedad para los niños sirios, atrapados en un grave conflicto que está acabando con su infancia. Estos niños y niñas llevan casi 6 años rodeados de violencia, de muerte, de huida y de hambre. Todo lo que suponga un juego en este terrible contexto les devuelve, aunque sea por un momento, la ilusión de ser solo niños y nada más. 

Sin embargo, las frías temperaturas que acompañan a este 'juguete' blanco son también muy peligrosas para la salud y la supervivencia de estos niños. Las enfermedades respiratorias son ahora más fuertes que nunca y por eso los pequeños necesitan una protección especial.

Este invierno, en UNICEF queremos llevar ropa de abrigo, mantas, calefacción y suministros de emergencia a 800.000 niños sirios en todo el país, incluyendo las zonas que se encuentran bajo asedio.

El frío invierno ha llegado a Siria para quedarse. ¡Por eso los niños sirios nos necesitan más que nunca!