Donar ropa de abrigo para los niños sirios

“Vivo en Murcia, ¿dónde puedo donar ropa?”; “Si ya no uso mi calefactor, ¿se lo puedo dar a ustedes?”; “¿Podéis darnos una lista de centros donde llevar la ropa?”.
Donar ropa abrigo para los niños sirios

Son ejemplos reales de las decenas de consultas que recibimos, sobre todo en invierno, de personas o entidades muy solidarias y comprometidas que quieren donar ropa de abrigo, mantas o estufas –pero también alimentos e incluso medicamentos y material escolar— para que se los hagamos llegar a los niños más necesitados.

Aunque apreciamos sobremanera estos desinteresados ofrecimientos, por desgracia y como regla general tenemos que decir que no. No aceptamos donaciones en especie debido a la naturaleza de nuestro trabajo y te explicamos por qué en este post.

En una situación de emergencia, como la que están sufriendo millones de niños sirios en estos momentos, los envíos son más complicados y más caros. Además, la recepción de donaciones en especie puede complicar las operaciones logísticas de las organizaciones y agencias humanitarias. Unas operaciones que deben realizarse con gran agilidad para dar respuesta a las necesidades más básicas de la población en el menor tiempo posible. Podría ocurrir que se produzca un exceso del mismo producto o que llegaran al terreno productos no adaptados a las necesidades o características de la población.

¿La mejor donación?: Hacerse socio de UNICEF

La mejor aportación que se puede hacer a UNICEF es la aportación directa de fondos o hacerse socio de la organización. Contar con fondos disponibles nos permite adquirir los bienes y servicios más necesarios para los niños según las circunstancias de cada momento.

En Copenhague, la capital de Dinamarca, tenemos el almacén humanitario más grande y moderno del mundo. Ocupa la superficie equivalente a 3 campos de fútbol –unos 25.000 metros cuadrados-- y tiene capacidad para 36.000 palés.

Un equipo de cerca de 1.000 trabajadores envía y entrega más de 5.000 artículos distintos (medicinas, equipos médicos, mosquiteras, alimentos terapéuticos para luchar contra la desnutrición infantil, ropa, material escolar, etc.), allá donde más se necesita, en un plazo máximo de 72 horas cuando se trata de una emergencia.

Solo en 2015 se mandaron suministros y servicios a 142 países y áreas por valor de unos 3.300 millones de euros. Por poner un par de ejemplos: 2.800 millones de dosis de vacunas para inmunizar al 45% de los niños del mundo y unas 35.000 toneladas de alimento terapéutico listo para su consumo.

Además del almacén central en Copenhague, UNICEF administra otros 5 centros estratégicos de suministros (Accra, Duala, Dubai, Panamá y Shanghai), establecidos para garantizar que, en caso de declararse una crisis humanitaria, los niños y sus familias reciben rápidamente los suministros necesarios con el mínimo coste de transporte.

Además, siempre que es posible, tratamos de adquirir los artículos en el propio país o región afectada. En el caso de las olas de frío que se repiten cada invierno en Oriente Medio, una parte de los kits de ropa que se distribuyen a los niños y sus familias más necesitadas es producido y entregado por empresas u organizaciones locales. Con ello conseguimos no solo ahorrar costes (de transporte y almacenamiento) y ser más rápidos en la entrega, sino también apoyar la economía local.

Este invierno, en UNICEF queremos llevar ropa de abrigo, mantas térmicas, calefacción y ayudas en efectivo a más de 2,5 millones de niños en Siria, Iraq, Jordania, Líbano Turquía y Egipto.

¿Te gustaría hacer algo extraordinario hoy?

Hazte socio y ayuda a cambiar la vida de millones de niños en todo el mundo

El compromiso de los socios nos permite cambiar la vida de miles de niños en todo el mundo. Nos permite llegar más lejos, donde otros no llegan, mediante programas sostenibles de supervivencia, educación, protección.

Hazte socio