Sudán: persiste el riesgo de hambruna
El conflicto, el desplazamiento y las restricciones al acceso humanitario dejan a más de 825.000 niños en riesgo de morir por desnutrición grave en 2026.

Desde UNICEF abordamos los altos niveles de desnutrición en algunas áreas de Sudán mediante una combinación de intervenciones nutricionales y de educación en higiene a cargo de trabajadores comunitarios que hacen visitas casa por casa. © UNICEF/UNI962591/Elfatih
15/05/2026
Esta es la situación en Sudán según el último análisis que hace la Clasificación Integrada de la Seguridad Alimentaria* (CIF):
Casi 19,5 millones de personas —dos de cada cinco en Sudán— enfrentan actualmente niveles críticos de inseguridad alimentaria aguda en todo el país. Se prevé que la situación empeore aún más durante la temporada de escasez, entre junio y septiembre.
Más concretamente:
- Cerca de 135.000 personas se enfrentan a una inseguridad alimentaria catastrófica (Fase 5 de la CIF) en 14 zonas críticas de Darfur, Darfur del Sur y Kordofán del Sur, y corren el riesgo de sufrir hambruna en los próximos meses.
- No se identificaron áreas en las que actualmente sufran hambruna (Fase 5 de la CIF), pero la situación sigue siendo extremadamente preocupante.
- Más de cinco millones de personas se encuentran en situación de emergencia (Fase 4 de la CIF).
Otros 14 millones en situación de crisis (Fase 3 de la CIF).
Un conflicto que no acaba
Al entrar el conflicto civil en su cuarto año, la prolongada crisis de hambre en Sudán muestra pocas señales de remitir, ya que la violencia, el desplazamiento y las graves restricciones al acceso humanitario afectan a niños, niñas, familias y comunidades en todo el país.
“En todo Sudán, los niños y niñas están atrapados en una crisis de violencia implacable, hambre y enfermedades. Muchas familias han sido desplazadas en repetidas ocasiones".
Catherine Russell, directora de UNICEF.
El desplazamiento forzado a causa del conflicto se mantiene en niveles extremadamente altos, con cerca de 9 millones de personas desplazadas dentro de Sudán a finales de marzo de 2026. Muchas familias permanecen atrapadas en zonas de conflicto activo o han buscado refugio en áreas remotas con escaso o nulo acceso a asistencia humanitaria o servicios básicos.
Un grupo de madres y cuidadoras esperan en un centro apoyado por UNICEF para recibir atención de la salud. © UNICEF/UNI991171/Elfatih
Grave crisis nutricional
Se estima que 825.000 niños y niñas menores de cinco años padecerán desnutrición aguda grave en 2026, lo que representa un aumento del 7% con respecto a 2025 y un 25% más que los niveles previos al conflicto, registrados entre 2021 y 2023.
"Los niños que sufren desnutrición aguda grave llegan a centros saturados demasiado débiles para llorar. Sin una acción urgente y un acceso humanitario sostenido, morirán más niños”.
Solo entre enero y marzo de este año, casi 100.000 niños fueron ingresados para recibir tratamiento por desnutrición aguda grave, que puede provocar la muerte si no se trata con urgencia.
Las localidades de Um Baru y Kernoi registraron niveles críticos de desnutrición en diciembre de 2025. Se prevé que la desnutrición aguda se mantenga en niveles extremadamente altos en estas localidades, con otras zonas en riesgo de empeorar, particularmente en las áreas sitiadas y entre las poblaciones desplazadas internamente.
La destrucción de la infraestructura civil —incluidos mercados, centros de salud, sistemas de agua y recursos agrícolas— ha limitado gravemente la producción de alimentos y el acceso a servicios esenciales. Alrededor del 40% de los centros de salud no funcionan, mientras que se estima que 17 millones de personas carecen de acceso a agua potable segura y 24 millones carecen de acceso a saneamiento adecuado.
Los repetidos brotes de cólera, sarampión, malaria, dengue, hepatitis, difteria y enfermedades diarreicas están acelerando aún más el deterioro nutricional, especialmente entre los niños y niñas más pequeños y las mujeres embarazadas y lactantes.
Acceso humanitario muy limitado
Las limitaciones para el acceso humanitario siguen siendo de las más graves del mundo. La inseguridad, los obstáculos burocráticos, los ataques a lo largo de las rutas de suministro, la destrucción de mercados y medios de producción, así como las restricciones a la circulación de personas y mercancías, continúan impidiendo que los actores humanitarios presten asistencia en la escala necesaria.
Entre febrero y mayo, los aliados humanitarios se propusieron llegar a 4,8 millones de personas al mes. Sin embargo, se estima que en febrero solo 3,13 millones de personas recibieron asistencia humanitaria.
Desde UNICEF hacemos un llamamiento al cese inmediato de las hostilidades, a que las partes en conflicto protejan a la población y la infraestructura civil, y a que faciliten un acceso humanitario seguro, rápido y sin trabas en las zonas afectadas por el conflicto.
También instamos a la comunidad internacional a que aumente urgentemente la financiación para alimentos, producción de alimentos de emergencia, nutrición, salud y servicios de agua y saneamiento, así como el apoyo a las acciones para reconstruir los medios de subsistencia.
