Somalia: crisis de desnutrición y riesgo de hambruna

Desde UNICEF queremos tratar a 430.000 niños con desnutrición aguda grave, apoyar la atención primaria de 850.000 mujeres y niños y proporcionar agua e higiene a 1,2 millones de personas.

Somalia: crisis de desnutrición y riesgo de hambruna

En el centro de estabilización del Hospital de Dollow, los niños y niñas con desnutrición aguda grave y complicaciones médicas reciben tratamiento. Muchas familias llegan después de haber viajado largas distancias, tras perder el ganado y las cosechas a causa de la sequía. © UNICEF/UNI967423/Tesfaye

Por primera vez desde la crisis de 2022, Somalia vuelve a enfrentarse al riesgo de hambruna. El último análisis de la Clasificación Integrada de las Fases de la Seguridad Alimentaria* advierte de que esta situación podría producirse en el distrito de Burhakaba, en la región de Bay, si no llegan las lluvias, continúan aumentando los precios de los alimentos y no se amplía urgentemente la ayuda humanitaria.

Cerca de 1,9 millones de niños y niñas menores de cinco años podrían sufrir desnutrición aguda en Somalia durante 2026. Entre ellos, 493.000 afrontan desnutrición aguda grave, la forma más letal, que multiplica por doce el riesgo de morir frente a un niño bien nutrido. En Burhakaba, casi el 40% de los niños y niñas menores de cinco años ya sufre desnutrición aguda.

Conflicto, desplazamientos, sequía y falta de financiación

La sequía, el conflicto, los desplazamientos, los brotes de enfermedades y la falta de financiación están agravando una crisis que ahora recibe también el impacto de la escalada de violencia en Oriente Medio

Somalia depende en gran medida de las importaciones y de las rutas logísticas internacionales. Las alteraciones en el transporte marítimo por el mar Rojo y el golfo Pérsico, junto con el aumento del precio del combustible, están encareciendo los alimentos, el agua y la propia respuesta humanitaria.

Uno de los impactos más graves se está produciendo sobre el alimento terapéutico listo para usar, esencial para tratar a niños y niñas con desnutrición aguda grave. Este tratamiento llega a Somalia desde centros de producción regionales y, en muchas zonas del sur del país, debe transportarse por vía aérea. 

La subida del precio del combustible ha duplicado los costes del transporte aéreo y, actualmente, llevar este alimento terapéutico hasta los niños y niñas que lo necesitan cuesta ya casi tanto como adquirir el propio tratamiento.

“Dependemos mucho del alimento terapéutico para tratar a niños y niñas con desnutrición... esto es crítico: es una cuestión de vida o muerte para ellos. El coste del transporte aéreo ha aumentado significativamente desde el inicio de la crisis en Oriente Medio, hasta un punto que nos preocupa gravemente de cara al medio y largo plazo”.

 

Ricardo Pires, portavoz de UNICEF.

 

Respuesta de UNICEF

La emergencia avanza mientras parece que disminuye la capacidad de respuesta. Más de 600 centros de salud y nutrición han cerrado en Somalia por falta de financiación, y los casos de sarampión registrados entre enero y marzo de 2026 se han duplicado respecto al mismo periodo del año anterior, afectando especialmente a niños y niñas ya debilitados por la desnutrición.

Desde UNICEF estamos dando respuesta a los niños y familias más vulnerables, proporcionando:

  • Tratamiento contra la desnutrición.
  • Agua segura.
  • Atención sanitaria.
  • Vacunación.
  • Prevención de enfermedades.
  • Educación de emergencia.
  • Protección infantil. 

Nuestro objetivo este año es tratar a 430.000 niños y niñas con desnutrición aguda grave, apoyar con servicios de atención primaria de salud a 850.000 mujeres y niños, y proporcionar agua segura y suministros de higiene a 1,2 millones de personas.

 

*IPC, por sus siglas en inglés.