¿Se puede evitar la desnutrición infantil?

Cada día, 16.000 niños mueren por causas que se pueden evitar. La desnutrición infantil está detrás de la mitad de estas muertes. Descubre cómo se puede prevenir.
¿Se puede evitar la desnutrición infantil?

La desnutrición infantil es, todavía hoy, una de las principales amenazas para la supervivencia infantil. Cada día, 16.000 niños menores de 5 años mueren por causas que se pueden evitar y la desnutrición está detrás de la mitad de ellas. 

Aunque son menos visibles, la desnutrición puede tener consecuencias muy graves en el futuro de los niños que consiguen sobrevivir. La desnutrición crónica, que sufren 156 millones de niños en todo el mundo, afecta al desarrollo cognitivo de los niños, lo que provoca complicaciones en el aprendizaje y en su desarrollo.

La desnutrición sigue siendo uno de los problemas más importantes a los que se enfrenta la infancia más vulnerable. Sin embargo, no todo son malas noticias, porque la desnutrición se puede prevenir con medidas muy sencillas que pueden salvar miles de vidas cada año.

Desnutrición infantil: los 1.000 primeros días

Los llamados 1.000 primeros días de vida, que abarcan desde el embarazo hasta que el niño cumple 2 años, constituyen la etapa más importante para prevenir la aparición de la desnutrición infantil

En UNICEF somos firmes defensores de la leche materna como un método muy eficaz y económico para prevenir la desnutrición infantil. La lactancia materna desde la primera hora de vida y hasta los 6 meses proporciona todos los nutrientes necesarios para los niños, lo que estimula su sistema inmunológico y los protege de enfermedades mortales.

El control periódico del peso y altura de los niños es otra de las acciones que ayudan a evitar que caigan en la desnutrición infantil. En cuanto uno de estos dos indicadores se muestra inferior a lo habitual, todas las alarmas se disparan, el niño puede sufrir un principio de desnutrición y hay que actuar cuanto antes.

Los cambios sociales multiplican la prevención

Después de muchos años de trabajo en terreno, en UNICEF hemos comprobado que los cambios sociales y culturales son determinantes para reducir la incidencia de la desnutrición infantil. La sensibilización de las comunidades es el primer paso para conseguir que las buenas prácticas higiénicas y nutricionales se interioricen y se reproduzcan.

Muchas veces, la falta de educación de los padres les impide saber qué alimentos de los que disponen son más beneficiosos para el crecimiento de sus hijos. También desconocen los beneficios reales de enseñar a sus hijos a lavarse las manos. Esta práctica puede reducir la incidencia de la diarrea, una de las causas principales de la desnutrición, hasta en un 45%.

En cuanto comprueban que introduciendo nuevos alimentos a su alcance en la dieta de sus hijos o insistiendo en las buenas prácticas higiénicas en casa consiguen evitar la amenaza de la desnutrición, es más fácil que se establezcan cambios sociales en comunidades enteras. Así se logran multiplicar de forma duradera los beneficios de la prevención de la desnutrición.

Desnutrición infantil: necesitamos tu ayuda

Como te acabamos de contar, prevenir la desnutrición infantil es relativamente sencillo, lo que demuestra que es posible acabar con esta lacra que está detrás de la muerte de 5 niños cada minuto.

Sin embargo, necesitamos tu ayuda para poder llegar a más niños y salvar más vidas. ¡Porque ahora no podemos parar de luchar contra la desnutrición infantil!

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