Fomentar la salud mental de la persona cuidadora en el lugar de trabajo

Guía práctica sobre la influencia de las empresas en la salud mental de aquellos que tienen la responsabilidad de los cuidados y cómo revierte en la salud mental de la infancia.

Guía práctica sobre los cuidados de la salud mental en el lugar de trabajo.

La salud mental influye en nuestra forma de pensar, sentir y actuar. Determina nuestra capacidad para gestionar el estrés, relacionarnos y tomar decisiones que repercuten en nuestra salud. 

En el caso de los niños y niñas y de los jóvenes, contar con una base sólida de bienestar emocional es fundamental para su desarrollo, ya que les permitirá establecer relaciones de calidad, aprender y crecer. 

Sin embargo, la prevalencia de problemas de salud mental en la población adolescente, y la nada desdeñable cantidad de niños y niñas que viven con padres que tienen algún problema de salud mental o que sufren niveles altos de estrés, subrayan la existencia de una relación crucial entre la salud mental del cuidador y la salud mental y el bienestar psicosocial de la infancia y la juventud

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Cuidar a la persona trabajadora

 

 

 

A menudo, las exigencias del mundo laboral ponen en apuros a las personas encargadas de los cuidados, que tienen que hacer malabares para conciliar sus responsabilidades profesionales con las obligaciones familiares

El estrés, el cansancio y el agotamiento resultantes pueden afectar su capacidad de ofrecer a los niños y niñas y a los jóvenes un entorno enriquecedor, lo cual, a la larga, puede tener repercusiones en el desarrollo emocional y físico de éstos

Además, los problemas de salud mental no tratados de las personas responsables de los cuidados pueden perjudicar las relaciones familiares y hacer que aumenten las probabilidades de sufrir experiencias negativas en la infancia, lo que agrava aún más el riesgo a padecer problemas de salud mental de los niños, niñas y jóvenes. 

 

El rol fundamental de las empresas

 

Las empresas pueden contribuir a apoyar sistemas y crear comunidades que fomenten la salud mental y el bienestar de las personas responsables de los cuidados, algo que influirá tanto de forma directa como indirecta en la salud mental de la infancia y la adolescencia, que se sitúan en el centro. 

Asimismo, pueden cumplir la función crucial de reconocer la importancia de abordar la salud mental de la persona cuidadora al adoptar políticas favorables a las familias y otras buenas prácticas empresariales que ayuden a las personas cuidadoras a conciliar su vida laboral y sus responsabilidades de cuidados. No solo aliviarán la carga de las personas cuidadoras, sino que además contribuirán a que mejore su salud mental. 

Además, hay evidencias que apuntan a que este tipo de políticas favorece la retención de empleados, su productividad y su bienestar general, fomentan una cultura laboral positiva y benefician al mismo tiempo a las empresas, a las familias y a la infancia y juventud.

Aunque esta guía se centra en el papel del sector privado, la colaboración entre las empresas, los legisladores y la sociedad es fundamental. Fomentar la salud mental de la persona cuidadora y generar entornos favorables para la infancia y la juventud es responsabilidad de todos.

Autores: Coalición Mundial por la Salud Mental de los Jóvenes liderada por UNICEF.  

Puedes contactar con Patricia Vicente para más información: [email protected]