Oriente Medio: 4 niños mueren o resultan heridos cada hora desde el inicio de la guerra
Declaraciones del director ejecutivo adjunto de UNICEF, Ted Chaiban

Material audiovisual disponible AQUÍ
NUEVA YORK, 23 de marzo de 2026 – “Veintitrés días después del inicio de la escalada del conflicto en Oriente Medio, los niños y niñas de toda la región están pagando un precio devastador. Una escalada mayor hacia un conflicto más amplio o prolongado sería catastrófica para millones de personas más.
Más de 2.100 niños y niñas han muerto o resultado heridos, incluyendo 206 en Irán, 118 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait. Estas son cifras oficiales y se espera que aumenten a medida que continúe la violencia. Se trata de una media de unos 87 niños muertos o heridos cada día desde el comienzo de la guerra, casi 4 cada hora.
Detrás de estas cifras se encuentran madres y padres, abuelos, maestros, hermanos y hermanas. Comunidades, ciudades y naciones enteras están conmocionadas.
Junto a los muertos y heridos, estamos presenciando un rápido desplazamiento en varios países, provocado por los incesantes bombardeos y las órdenes de evacuación que han vaciado comunidades y áreas urbanas enteras.
En Irán, ACNUR estima que unos 3,2 millones de personas han sido desplazadas, incluyendo unos 864.000 niños y niñas. En Líbano, más de un millón de personas se encuentran desplazadas, entre ellas unos 370.000 niños, casi un tercio del total, y muchas familias se han refugiado en edificios públicos, como escuelas. Además. unos 90.000 sirios han regresado a Siria desde el inicio del conflicto, junto a varios miles de libaneses.
En todo Oriente Medio, alrededor de 44,8 millones de niños y niñas ya vivían en zonas afectadas por el conflicto antes de esta escalada. Las consecuencias de lo que está ocurriendo ahora serán duraderas para ellos.
Demasiados hogares, escuelas y hospitales, los sistemas y servicios de los que depende la infancia, han sido dañados o destruidos. Los sistemas sanitarios, que ya estaban bajo presión, ahora están colapsando. Además, las cadenas de suministro están interrumpidas.
El Secretario General de la ONU ha pedido el cese inmediato de las hostilidades y una desescalada genuina. Todas las partes deben ejercer la máxima moderación. Según el derecho internacional humanitario, la población civil debe estar protegida en todo momento. Las escuelas no son objetivos. Los hospitales no son objetivos. Los niños y niñas no son objetivos.
Acabo de regresar de Líbano, donde pasé toda la semana anterior, y lo que presencié allí y lo que está ocurriendo en toda la región exige toda nuestra atención y una respuesta clara y colectiva.
También estuve allí cuando comenzó la anterior escalada, en octubre de 2024, y fui testigo directo del conflicto y el desplazamiento. Me dirijo a ustedes ahora con una mayor sensación de urgencia.
La crisis de Líbano se ha intensificado durante muchos años. Los niños y niñas han vivido el colapso económico, la fragilidad institucional y repetidos ciclos de violencia, incluyendo la guerra de hace 18 meses y la actual. Lo que estamos viendo añade un profundo impacto en la infancia.
Para muchas familias, esta no es la primera vez que se ven obligadas a huir. Es otro episodio en un ciclo de desestabilización que aún no se ha roto. Ahora han vuelto a refugios superpoblados, viven con familiares o en edificios sin terminar donde las condiciones son precarias. Existe el temor de que la situación en Líbano empeore antes de mejorar.
Más de 350 escuelas públicas se utilizan como refugios, interrumpiendo la educación de unos 100.000 estudiantes. Si bien se están realizando esfuerzos para dar acceso a la educación en línea y otras formas de aprendizaje, como sabemos, las escuelas ofrecen mucho más que educación. Ofrecen estructura, protección y continuidad. Cuando las escuelas cierran o se les da un nuevo uso, se pierden esos elementos estabilizadores.
En un hospital de Beirut conocí a Nour, una niña de 14 años que estaba siendo tratada por heridas graves después de que su casa fuera bombardeada. Nos contó que estaba durmiendo en su habitación y se despertó con piedras y escombros encima. Gritaba, y la gente a su alrededor también. Todos los miembros de su familia resultaron heridos. Sentía que el corazón la impulsaba a gritar para que llegara la ayuda. La sacaron de entre los escombros y ahora se recupera en este hospital. Cientos de niños y niñas no tuvieron la misma suerte.
Este no es un caso aislado. Refleja la situación general a la que se enfrentan los niños, niñas y familias en todo Líbano y, de hecho, también en otras partes de la región.
Como mencioné, 118 niños han muerto y 372 han resultado heridos en Líbano desde que se inició la escalada. Si sumamos estas dos cifras, equivale a un aula llena de niños y niñas que mueren o resultan heridos cada día.
En un refugio en Beirut conocí a Fátima, de 15 años, que había escapado con su familia del sur a la misma escuela donde se refugiaron hace 18 meses. Me contó que la noche anterior a nuestro encuentro pasó la noche en vela escuchando los bombardeos que azotaron el suburbio sur de Beirut, preocupada por su familia, sus amigos y su futuro. Lo único que desea es poder regresar a casa y volver a la escuela.
Los servicios públicos en Líbano se encuentran bajo una presión extrema. Los sistemas de agua han sufrido daños. También ha muerto personal mientras intentaba rescatar a la población.
UNICEF ha dado asistencia a 151.000 desplazados internos en más de 250 albergues y zonas de difícil acceso con artículos esenciales no alimentarios. Ha proporcionado agua y saneamiento en 188 albergues, beneficiando a unas 46.000 personas. Ha preparado 221.000 paquetes de galletas energéticas y más de 144.000 tarros de alimentos complementarios listos para consumir, que previenen la desnutrición infantil. Más de 13.000 niños y niñas en albergues han recibido material educativo. Y 14 niños heridos han recibido cirugía que les ha salvado la vida.
En colaboración con nuestros colegas del PMA, utilizamos un sistema de notificaciones humanitarias para organizar convoyes hacia el sur del país y llegar a las familias que se han quedado atrás. Aún quedan miles de familias en el sur, y hemos trabajado para llevarles agua, alimentos y suministros médicos esenciales.
Sin embargo, la magnitud de las necesidades está aumentando más rápido que los recursos disponibles y más rápido que hace 18 meses. La cifra de más de un millón de personas desplazadas ha aumentado mucho más rápido y existe el riesgo de que siga creciendo. La ONU ha lanzado un llamamiento urgente por valor de 308 millones de dólares estadounidenses (265 millones de euros), de los cuales UNICEF aporta 48,2 millones (41,5 millones de euros).
Actualmente, existe un déficit de financiación del 86%. Una demanda clave es el apoyo para poder sostener la respuesta humanitaria, así como los servicios esenciales que son cruciales para la población y, en particular, para las personas desplazadas. Hacemos un llamamiento a tres acciones inmediatas:
1-Cese de las hostilidades y protección de la población y la infraestructura civil. Recordamos a todas las partes sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario. Y, como ha indicado el Secretario General, necesitamos una desescalada y una vía política para resolver esta guerra.
2-Acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos para apoyar las misiones que se están llevando a cabo hacia el sur. Esto se ha vuelto cada vez más difícil de lograr, ya que varios puentes han sido cortados.
3-Apoyo financiero urgente para sostener la respuesta.
Si quieres apoyar el trabajo de UNICEF en Líbano, haz click aquí
Acerca de UNICEF
UNICEF trabaja en algunos de los lugares más difíciles para llegar a los niños y niñas más desfavorecidos del mundo. En 190 países y territorios, trabajamos para cada niño, en todas partes, cada día, para construir un mundo mejor para todos.
Para más información:
Ildefonso González
UNICEF España, Tel: 609 16 00 51
E-mail: [email protected]
Para recursos audiovisuales suscríbete al canal de Telegram UNICEF España Multimedia
Más información y recursos, en nuestra nueva sala de prensa www.unicef.es/prensa