A MUCHOS NIÑOS Y NIÑAS CON DISCAPACIDADES

Un informe dado a conocer hoy por UNICEF indica que desde la desintegración de la Unión Soviética ha aumentado notablemente el número de niños y niñas con discapacidades en Europa Central y del Este, la Comunidad de Estados Independientes (ECE/CEI) y los Estados Bálticos.

Según el documento de la serie Innocenti Insight de UNICEF, titulado Children and Disability in Transition in CEE/CIS and Baltic States (La Infancia y las Discapacidades en Transición en ECE/CEI y Estados Bálticos) el total de niños y niñas discapacitados que figuran en los registros de los 27 países de la región se triplicó de 500.000 en 1990 a 1,5 millones en 2000. Se calcula que hay otro millón de niños y niñas no registrados. La mayoría de estos niños y niñas pasan su vida recluidos en instituciones segregadas, donde son victimas de discriminación y difamación.

Durante décadas, muchos niños con discapacidades han sido recluidos en instituciones, una práctica que se mantuvo durante el período de transición post-soviético. En 2002, unos 317.000 niños y niñas con discapacidades vivían en instituciones. Desde una edad muy temprana son aislados de sus familias y comunidades y a menudo segregados en varias instituciones y escuelas especiales. Al crecer están destinados a ser enviados a una institución para adultos y sufrir la privación de sus derechos humanos.

“Aunque, desde el comienzo del proceso de transición, los niños y niñas con discapacidades han ido adquiriendo más visibilidad, y a pesar de que las actitudes con respecto a ellos y a sus familias están cambiando, a muchos se les sigue ‘descartando’ de la sociedad”, afirma Marta Santos Pais, Directora del Centro de Investigaciones Innocenti de UNICEF. “Y sin embargo, como reclama UNICEF, todos los niños y niñas tienen derecho a crecer en un ámbito familiar y en condiciones que garanticen el respeto de su dignidad, y fomenten su autosuficiencia y su participación activa en la vida social”.

El informe establece que la pobreza y la discapacidad van de la mano, y que una alimenta a la otra. Las familias que tienen niños con discapacidades tienden a ser más pobres que las demás. Persisten las deficiencias con respecto al diagnóstico de las discapacidades, que frecuentemente no reciben tratamiento. Y como consecuencia de esto los niños son condenados perpetuamente a la discapacidad. Al no recibir un apoyo adecuado del Estado y ser limitado el acceso a los servicios sociales básicos de buena calidad para el tratamiento y atención de sus hijos, los padres consideran que la única opción viable es la reclusión de sus hijos en instituciones. 

“El grave estado de pobreza y la carencia crónica de opciones se combina con enfoques médicos obsoletos que pasan por alto el interés superior del niño. Esto explica las altas tasas de abandono de los niños y niñas con discapacidades y su reclusión en instituciones”, agregó Marta Santos Pais. “Muchos padres y madres sienten que lo único que pueden hacer es desprenderse de sus hijos. Lo que necesitan estas familias es un firme respaldo social y económico”.

El informe exige que se ponga fin de inmediato a la práctica habitual de recluir a los niños y niñas con discapacidades en instituciones y escuelas segregadas. Para ello será necesario:

  • Que se modifiquen las actitudes de la población;
  • Que se tomen medidas para aumentar los ingresos de las familias, de manera que los niños y niñas no se deban separar de ellas y puedan desarrollar plenamente su potencial;
  • Un mayor grado de participación de los padres y madres en la toma de decisiones que afecten a sus hijos;
  • Que se asignen más recursos a las familias y comunidades;
  • Que se modifiquen los aspectos del entorno físico de los niños y niñas que agravan las consecuencias de la discapacidad.

“Otorgarles a las familias y a las comunidades poder para que tomen decisiones por ellas mismas constituye en sí misma una valiosa contribución a la  consolidación de la democracia en la región”, señaló Maria Calivis, Directora Regional de UNICEF Oficina Regional de UNICEF para ECE/CEI y los Estados Bálticos. “Eso significa darles a las personas que están directamente más afectadas la posibilidad de expresar sus opiniones, y apoyarlas con los recursos descentralizados y locales que sean necesarios”.

Se reconoce en el informe que se han logrado algunos avances en la región con respecto a la protección de los niños y niñas con discapacidades. Hay señales de que las actitudes respecto a ellos están cambiando. Muchos países ya cuentan con normas jurídicas que se adecuan a la realidad de esos niños y niñas, por lo que su integración en la sociedad está en aumento. Sin embargo, según UNICEF, queda mucho por hacer.

“Se puede juzgar a las naciones por la manera en que tratan a los más vulnerables y a quienes están en situación de mayor desventaja”, concluyó diciendo Maria Calivi. “Quizás resulte difícil borrar todo lo malo que se les ha hecho a los niños con discapacidades, pero las naciones podrían y deberían avanzar más rápidamente hacia la eliminación de la discriminación y la difamación, que corroen las vidas de esos niños y sus familias. Como recalca el informe, es tiempo de transformar la atención y el tratamiento de los niños y niñas con discapacidades, que los servicios dejen de ser una fuente de vergüenza pública y se conviertan en elementos del progreso humano”.

Para más información:

En la sala de Redacción del Centro Innocenti se pueden un obtener materiales para los medios de difusión y copias del informe en inglés y ruso: http://www.unicef-
icdc.org/presscentre/indexNewsroom.html

También se puede descargar sin cargo alguno material de video sobre el tema en http://www.unicef.org

Más información:

 

UNICEF-COMITÉ ESPAÑOL- Tel. 91 3789558
Belén Barbero, Dirección de Comunicación bbarbero@unicef.es
Verónica Giordana, Dirección de Comunicación, vgiordana@unicef.es