DECLARACIÓN

 

 “La clave para combatir el ébola en República Democrática del Congo está en proteger a los niños e involucrar a las comunidades”

El brote deja ya más de 2.000 muertos en el país
Declaración atribuible a Edouard Beigbeder, representante de UNICEF en República Democrática del Congo
El brote de ébola deja ya más de 2.000 muertos en el país

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KINSHASA, 30 de agosto de 2019 - “De los casi 850 niños que han contraído el virus mortal del ébola en el noreste de la República Democrática del Congo (RDC), casi 600 han perdido la vida a causa del brote desde que comenzó la epidemia en agosto de 2018. La noticia de que ya se cuentan más de 2.000 muertos entre los 3.000 casos detectados debería llegarnos como un grito que nos hiciese intensificar los esfuerzos para derrotar esta terrible enfermedad y poner fin al brote.

Las cifras no dejan de aumentar y es vital recordar que cada uno de estos casos es un hijo o hija de alguien, madre o padre, hermano o hermana. Y cada una de estas muertes deja a una familia no solo de luto sino también asustada y preocupada por su propia exposición a la enfermedad.

Es por eso que apoyar, involucrar y crear conciencia entre las comunidades afectadas es clave para terminar con el brote. Gracias a los recientes avances en la búsqueda de un tratamiento exitoso y a la eficacia de los esfuerzos de vacunación, podemos decir, por primera vez, que, disponemos de medios para prevenir y tratar el ébola. Sin embargo, estos avances significan poco si las personas tienen miedo de buscar tratamiento o si no identifican los síntomas a tiempo.  Asegurándonos de que la población local está informada, comprometida e involucrada en la respuesta, tenemos más oportunidades de vencer la enfermedad.

Prevenir el contagio entre los niños también debe ser una prioridad en el marco de la respuesta continua. Sabemos que este brote de ébola está afectando, proporcionalmente, a más niños que cualquier otro brote anterior. También, que devasta a los niños de manera muy diferente a la de los adultos. Por eso, lo que hacemos para tratarlos y cuidarlos debe responder a sus necesidades concretas, tanto físicas como psicológicas y sociales. En este sentido, UNICEF está trabajando con sus aliados para satisfacer las necesidades inmediatas y también a largo plazo de los niños, acompañándolos a ellos y a sus familias en cada paso del camino.

La realidad es que necesitamos mucho más apoyo internacional y lo necesitamos ahora. Los brotes de ébola necesitan un nivel excepcional de inversión en comparación con los de otras enfermedades, porque no solo hay que tratar el 100% de los casos, sino localizar y gestionar el 100% de los contactos. Por eso, UNICEF necesita 114 millones de euros (126 millones de dólares) para responder a las necesidades de los niños y las comunidades, de manera inmediata y también a medio plazo. Hasta el momento, UNICEF solo ha financiado el 31% de este llamamiento”.

Notas para editores

Para lograr la erradicación del ébola, UNICEF trabaja con sus aliados en tres grandes áreas de respuesta:

  • Comunicación de riesgos y concienciación de las comunidades, proporcionándoles información, protegiéndolas e involucrándolas. Trabajamos con líderes religiosos y comunitarios, con supervivientes de ébola, con trabajadores psicosociales y medios de comunicación masiva para transmitir a los hogares más expuestos información fundamental sobre síntomas, prevención y tratamiento. Vamos aprendiendo de los análisis y las investigaciones, así como de lo que nos dicen las comunidades sobre cuáles son sus preocupaciones, necesidades y temores. De esta forma, conseguimos una respuesta social y culturalmente apropiada. También hemos modificado el proceso de los entierros y estamos llevando a cabos las descontaminaciones por la noche. Seguiremos escuchando y aprendiendo.
  • Prevención y control de contagios para prevenir que la enfermedad se propague. Hemos instalado puntos de lavado de manos en más de 2.500 centros de salud, 2.300 escuelas y más de 7.000 áreas de tránsito críticas. Distribuimos suministros, incluidos termómetros y cloro para tratar el agua. Además, hemos facilitado que más de 2,1 millones de personas tengan acceso a agua segura.
  • Apoyo psicosocial a las familias, especialmente a los niños afectados por la enfermedad. UNICEF y sus aliados han formado a más de 900 trabajadores psicosociales para que sean capaces de ayudar a los niños y familias directamente afectadas, así como a todas aquellas personas que han tenido contacto con quienes la han contraído. Hemos establecido centros de cuidado infantil en los que personas que han sobrevivido a la enfermedad cuidan a los niños que han sido separados de sus padres debido al tratamiento o han quedado huérfanos. Dichos centros se han ubicado junto a las clínicas donde se tratan los casos de ébola en Beni y Butembo.
  • UNICEF ha desplegado 8 nutricionistas para brindar atención especializada a niños y adultos en los centros de tratamiento del ébola. Es la primera vez que la respuesta a un brote de ébola incluye este tipo de atención, que cada vez más especialistas consideran esencial en el estado general de salud de los pacientes.
  • Trabajamos en más de 6.500 escuelas en las áreas afectadas o en riesgo, con el fin de crear un ambiente protector para los niños. Esto incluye la distribución de suministros sanitarios, agua, saneamiento e higiene, incluyendo kits para el lavado de manos y termómetros láser. Unos 32.250 maestros y directores, así como 928.500 estudiantes, han recibido información o capacitación sobre el ébola.

Acerca de UNICEF

UNICEF trabaja en algunos de los lugares más difíciles para llegar a los niños y niñas más desfavorecidos del mundo. En 190 países y territorios, trabajamos para cada niño, en todas partes, cada día, para construir un mundo mejor para todos.

Para más información:

Belén de Vicente

UNICEF Comité Español, Tel: 609 160 051 / 91 378 85 91

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