Oriente Medio: 4 niños mueren o quedan heridos cada hora
Desde UNICEF no paramos de repartir ayuda a las familias más afectadas por el conflicto en Oriente Medio.

Narjes, de 3 años, y Malika, de 4, juegan con piezas de colores en una escuela de Beirut, donde cientos de desplazados internos se alojan actualmente tras huir de la violencia. © UNICEF/UNI965200/Choufany
24/03/2026
“Veintitrés días después del inicio de la escalada del conflicto en Oriente Medio, los niños y niñas de toda la región están pagando un precio devastador. Una escalada mayor hacia un conflicto más amplio o prolongado sería catastrófica para millones de personas más", alerta el director adjunto de UNICEF, Ted Chaiban.
Más de 2.100 niños y niñas han muerto o resultado heridos, incluyendo 206 en Irán, 118 en Líbano, cuatro en Israel y uno en Kuwait. Estas son cifras oficiales pero se espera que aumenten a medida que continúe la violencia. Se trata de una media de unos 87 niños muertos o heridos cada día desde el comienzo de la guerra, casi 4 cada hora.
No podemos olvidar que detrás de estas cifras hay personas reales: madres y padres, abuelos, maestros, hermanos y hermanas. Comunidades, ciudades y naciones enteras están conmocionadas.
Desplazamientos masivos entre países
Los incesantes bombardeos y las órdenes de evacuación están dando lugar a rápidos desplazamientos en varios países, vaciando comunidades y áreas urbanas enteras.
Las últimas estimaciones (ACNUR) indican que:
- En Irán, unos 3,2 millones de personas han sido desplazadas, incluyendo unos 864.000 niños y niñas.
- En Líbano, más de un millón de personas se encuentran desplazadas, entre ellas unos 370.000 niños, casi un tercio del total, y muchas familias se han refugiado en edificios públicos, como escuelas.
Unos 90.000 sirios han regresado a Siria desde el inicio del conflicto, junto a varios miles de libaneses.
Interrumpidos los servicios básicos
Demasiados hogares, escuelas y hospitales, los sistemas y servicios de los que depende la infancia, han quedado dañados o destruidos. Los sistemas sanitarios, que ya estaban bajo presión, ahora están colapsando. Además, las cadenas de suministro están interrumpidas.
En todo Oriente Medio, alrededor de 44,8 millones de niños y niñas ya vivían en zonas afectadas por el conflicto antes de esta escalada. Las consecuencias de lo que está ocurriendo ahora serán duraderas para ellos.
"Una mayor sensación de urgencia"
Ted Chaiban, director adjunto de UNICEF, juega con una niña de 5 años en uno de los refugios que visitó durante su viaje a Líbano, para comprobar de primera mano las enormes necesidades que están sufriendo niños y familias debido al conflicto de Oriente Medio. © UNICEF/UNI965195/Choufany
Ted Chaiban acaba de regresar de Líbano y nos cuenta que lo que presenció allí y lo que está ocurriendo en toda la región exige toda nuestra atención y una respuesta clara y colectiva.
No es la primera vez que viaja al país, también estuvo allí cuando comenzó la anterior escalada, en octubre de 2024, y fue testigo directo del conflicto y del desplazamiento.
Ahora advierte "una mayor sensación de urgencia".
La crisis de Líbano se ha intensificado durante muchos años. Los niños y niñas han vivido el colapso económico, la fragilidad institucional y repetidos ciclos de violencia, incluyendo la guerra de hace 18 meses y la actual. Lo que estamos viendo añade un profundo impacto en la infancia.
Para muchas familias, esta no es la primera vez que se ven obligadas a huir. Es otro episodio en un ciclo de desestabilización que aún no se ha roto. Ahora han vuelto a refugios superpoblados, viven con familiares o en edificios sin terminar donde las condiciones son precarias. Existe el temor de que la situación en Líbano empeore antes de mejorar.
Más de 350 escuelas públicas se utilizan como refugios, interrumpiendo la educación de unos 100.000 estudiantes. Si bien se están realizando esfuerzos para dar acceso a la educación online y otras formas de aprendizaje, como sabemos, las escuelas ofrecen mucho más que educación. Ofrecen estructura, protección y continuidad. Cuando las escuelas cierran o se les da un nuevo uso, se pierden esos elementos estabilizadores.
Los servicios públicos en Líbano se encuentran bajo una presión extrema. Los sistemas de agua han sufrido daños. También ha muerto personal mientras intentaba rescatar a la población.
Nos deja algunas historias muy conmovedoras que vivió en Líbano:
"En un hospital conocí a Nour, una niña de 14 años que estaba siendo tratada por heridas graves después de que su casa fuera bombardeada. Nos contó que estaba durmiendo en su habitación y se despertó con piedras y escombros encima. Gritaba, y la gente a su alrededor también. Todos los miembros de su familia resultaron heridos. La sacaron de entre los escombros y ahora se recupera en el hospital. Cientos de niños y niñas no tuvieron la misma suerte".
"En un refugio conocí a Fátima, de 15 años, que había escapado con su familia a la misma escuela donde se refugiaron hace 18 meses. Me contó que la noche anterior a nuestro encuentro la pasó en vela escuchando los bombardeos que azotaron el sur de Beirut, preocupada por su familia, sus amigos y su futuro. Lo único que desea es poder regresar a casa y volver a la escuela".
Estos no son casos aislados. Reflejan la situación general a la que se enfrentan los niños, niñas y familias en todo Líbano y, de hecho, también en otras partes de la región.
UNICEF reparte ayuda sin parar
45 toneladas de suministros vitales que UNICEF reparte entre los niños, niñas y familias más afectados por la escalada del conflicto en Líbano. © UNICEF/UNI959952/Choufanyy
- Hemos dado asistencia a 151.000 desplazados internos en más de 250 albergues y zonas de difícil acceso con artículos esenciales no alimentarios.
- Hemos proporcionado agua y saneamiento en 188 albergues, beneficiando a unas 46.000 personas.
- Hemos preparado 221.000 paquetes de galletas energéticas y más de 144.000 tarros de alimentos listos para consumir que previenen la desnutrición infantil.
- Hemos distribuido material educativo a más de 13.000 niños y niñas en albergues.
- Hemos facilitado que 14 niños heridos sean operados para salvar sus vidas.
Utilizamos un sistema de notificaciones humanitarias para organizar convoyes hacia el sur del país y llegar a las familias que se han quedado atrás. Aún quedan miles de familias en el sur, y hemos trabajado para llevarles agua, alimentos y suministros médicos esenciales.
Sin embargo, la magnitud de las necesidades está aumentando más rápido que los recursos disponibles y más rápido que hace 18 meses. La cifra de más de un millón de personas desplazadas ha aumentado mucho más rápido y existe el riesgo de que siga creciendo.
"Las escuelas, hospitales y los niños no son objetivos"
"Todas las partes deben ejercer la máxima moderación. Según el derecho internacional humanitario, la población civil debe estar protegida en todo momento. Las escuelas no son objetivos. Los hospitales no son objetivos. Los niños y niñas no son objetivos", recuerda Chaiban.
Desde UNICEF hacemos un llamamiento a tres acciones inmediatas:
- Cese de las hostilidades y protección de la población y la infraestructura civil. Recordamos a todas las partes sus obligaciones en virtud del Derecho Internacional Humanitario. Y, como ha indicado el Secretario General, necesitamos una desescalada y una vía política para resolver esta guerra.
- Acceso humanitario seguro, rápido y sin obstáculos para apoyar las misiones que se están llevando a cabo hacia el sur. Esto se ha vuelto cada vez más difícil de lograr, ya que varios puentes han sido cortados.
- Apoyo financiero urgente para que la respuesta que estamos proporcionando se pueda sostener en el tiempo.

