Irán: 2,2 millones de niños en riesgo sanitario
La creciente amenaza contra infraestructuras civiles esenciales agravan una situación ya crítica para la infancia.
Conmueven las palabras de Sajjad, un niño de 11 años que vive en Irán: "No merecemos escuchar los terribles sonidos de la guerra, ni irnos a dormir cada noche con el ruido de los aviones y el miedo".
08/04/2026
Los niños y niñas en Irán, y en toda la región, están expuestos a daños físicos y angustia psicológica, además de ataques y crecientes amenazas contra las infraestructuras esenciales de las que depende su supervivencia.
En todo Irán, la infancia ya está soportando el peso del conflicto. El impacto de los continuos ataques, la inestabilidad y la interrupción de los servicios básicos están afectando su seguridad inmediata y su salud, desarrollo y bienestar a largo plazo.
Niños y niñas han muerto, han resultado heridos y han sido desplazados, viviendo en un constante estado de miedo e incertidumbre.
Interrupciones en la atención de la salud
Los hospitales y los servicios médicos están sometidos a una presión creciente, con interrupciones que afectan a la prestación de la atención crítica.
Los daños en 442 centros de salud en todo el país están dificultando el acceso a atención sanitaria esencial a unos 10 millones de personas, incluidos 2,2 millones de niños y niñas, según el Ministerio de Salud de Irán y la Media Luna Roja iraní.
Vacunación infantil en peligro
El Instituto Pasteur ha sufrido muchísimos daños. Durante décadas ha sido el principal centro de producción de vacunas del país, y los daños han detenido la producción, poniendo a la infancia en riesgo de perder el acceso a vacunas que salvan vidas.
Al mismo tiempo, la destrucción total de Tofigh Darou, un productor clave de medicamentos para enfermedades complejas y crónicas, incluido el cáncer, ha provocado una escasez aguda de tratamientos vitales, poniendo a los pacientes, incluidos los niños y niñas, en un riesgo inminente.
Escuelas que no pueden dar clases
Más de 760 escuelas han sido destruidas o dañadas, esto incluye el devastador ataque con misiles contra la escuela Shajareh Tayyebeh en Irán durante el primer día de la guerra, en el que murieron 168 niñas y niños.
Escuelas, hogares y comunidades que deberían ofrecer seguridad y estabilidad se han visto afectados.
Proteger las instalaciones civiles
El derecho internacional humanitario prohíbe estrictamente los ataques contra infraestructuras civiles indispensables para la supervivencia de la infancia.
Niños y niñas en toda la región están sufriendo las consecuencias de este conflicto. Los ataques en múltiples países están destruyendo vidas y dañando las instalaciones y la infraestructura de las que depende la infancia, incluidos hospitales, escuelas y sistemas de agua y saneamiento.
- Los daños a los sistemas de agua y saneamiento exponen a los niños y niñas a un mayor riesgo de enfermedades.
- Los cortes de electricidad afectan aún más a servicios críticos, incluidos los que atienden a recién nacidos y a niños vulnerables.
Los posibles errores relacionados con instalaciones nucleares pueden causar consecuencias irreversibles durante generaciones.
Pedimos el cese inmediato de las hostilidades y la desescalada
Llevamos semanas reiterando esta petición: es necesario y urgente el cese inmediato de las hostilidades en toda la región y una desescalada real.
Todas las partes deben ejercer la máxima contención y cumplir con sus obligaciones en virtud del derecho internacional humanitario. Las infraestructuras civiles deben ser protegidas y la infancia debe ser salvaguardada en todo momento.
El coste de una escalada mayor se medirá, en última instancia, en las vidas y el futuro de los niños y niñas que merecen protección, dignidad y esperanza, y no las consecuencias cada vez más profundas de un conflicto que no eligieron.
