Cisjordania: los hogares en la primera línea de los ataques contra la infancia
Desde UNICEF estamos con los niños y sus familias dándoles acceso a los servicios más básicos: agua, atención médica, educación y ayuda psicosocial.
14/05/2026
Izz-al-din nos muestra los escombros en los que se convirtió su casa. Justo ahí estaba su habitación cuando los colonos atacaron y destruyeron su comunidad de pastores, al sur de Cisjordania. Se quedaron a la intemperie. Como consecuencia, familias enteras tuvieron que huir viéndose privadas de los servicios más básicos y medios de vida.
Este niño de 8 años señala su cabeza mientras nos cuenta que lo golpearon con un trozo de madera y una ambulancia lo tuvo que llevar al hospital. Su madre también resultó herida, con fracturas en ambos brazos por intentar proteger a su bebé de cuatro meses, colocando sus brazos entre el bebé y el garrote del atacante.
“Los niños y niñas están pagando un precio intolerable por la escalada de las operaciones militarizadas y los ataques de colonos en toda Cisjordania ocupada, incluida Jerusalén Este".
James Elder, portavoz de UNICEF.
Desde enero de 2025, al menos un niño o niña palestino ha muerto, de media, cada semana. Esto nos deja un total de 70 niños y niñas palestinos muertos en este periodo. Y el 93% falleció a manos de las fuerzas israelíes.
Otros 850 niños y niñas resultaron heridos. La mayoría alcanzados por munición real.
Los ataques son cada vez más coordinados. Entre los incidentes documentados hay niños y niñas tiroteados, apuñalados, golpeados y rociados con gas pimienta.
Todo esto ocurre en un momento en el que los ataques de colonos llegan a niveles históricos. OCHA ya señaló que marzo de 2026 registró el mayor número de palestinos heridos por ataques de colonos en los últimos 20 años.
No son incidentes aislados
Estos incidentes señalan un patrón sostenido de violaciones graves de los derechos de la infancia, así como ataques contra los hogares de los niños y niñas, contra sus escuelas y contra el agua de la que dependen. No se trata de hechos aislados.
"Lo que está ocurriendo no es solo una escalada de la violencia contra la infancia palestina, es el desmantelamiento progresivo de las condiciones que los niños y niñas necesitan para sobrevivir y crecer".
Se demuelen hogares. Se ataca la educación. Se destruyen sistemas de agua. Se obstaculiza el acceso a la atención sanitaria. Se restringe la libertad de movimiento. En los últimos 30 meses, se han impuesto más de 900 barreras y restricciones adicionales.
Como resultado, los niños y niñas de Cisjordania, incluida Jerusalén Este, quedan aislados de las escuelas, los hospitales y otros servicios esenciales, a medida que el movimiento se restringe cada vez más o se impide por completo.
La infancia en la primera línea de los ataques
Los hogares se han convertido en la primera línea de los ataques contra la infancia. En los primeros cuatro meses de este año, más de 2.500 palestinos, incluidos 1.100 niños y niñas, han sido desplazados, superando el desplazamiento total registrado durante todo 2025.
La educación también está sometida a ataques sostenidos. Para miles de niños y niñas en toda Cisjordania, el camino diario a la escuela se ha convertido en un trayecto marcado por el miedo. Solo en 2026 se han documentado 99 incidentes relacionados con la educación, incluidos asesinatos, lesiones y detenciones de estudiantes, demolición de escuelas, uso militar de edificios escolares y denegación de acceso.
En poco más de dos años, hasta finales de 2025, se documentaron más de 550 incidentes de este tipo. Las escuelas, que deberían ser lugares de seguridad y estabilidad, se están convirtiendo cada vez más en espacios de miedo. Los ataques contra escuelas y la denegación del acceso de la infancia a la educación son violaciones graves contra los niños y niñas, con consecuencias a largo plazo para su seguridad, bienestar y futuro.
Además, según OCHA, en 2026 más de 60 infraestructuras de agua y saneamiento fueron vandalizadas, incluidas tuberías, sistemas de riego y depósitos de agua, lo que ha limitado aún más un acceso ya frágil al agua segura. Esto tiene graves consecuencias tanto para la economía palestina como para la salud, la higiene y la dignidad de los niños y niñas. Los medios de vida también se ven debilitados por el robo de ganado.
Damos acceso a servicios esenciales
Desde UNICEF trabajamos para apoyar a los niños, niñas y sus familias en Cisjordania, facilitando el acceso a agua segura, saneamiento y atención sanitaria, y proporcionando ayuda económica, materiales educativos y atención psicosocial.
Pedimos a las autoridades israelíes -que tienen la obligación legal de respetar los derechos de la infancia en todas las zonas bajo su jurisdicción o control efectivo, incluidos los territorios ocupados- que adopten medidas inmediatas y decisivas para evitar nuevas muertes y lesiones graves de niños y niñas palestinos, y para proteger sus hogares, escuelas y acceso al agua de acuerdo con el derecho internacional.
También pedimos a los Estados miembros con influencia que utilicen su capacidad de presión para garantizar que se respete el derecho internacional.
