¿Puedo adoptar a un niño atrapado en un conflicto?  

La adopción no es lo más recomendable para las niñas y niños que viven en un país en situación de emergencia. Te explicamos por qué y qué puedes hacer tú.

Adopción de niños en emergencias

22/06/2018

En UNICEF Comité Español recibimos prácticamente a diario mensajes y llamadas de personas interesándose por adoptar a un niño, generalmente porque han conocido su historia en nuestra web o redes sociales, o a través de los medios de comunicación. Y en la mayoría de los casos son niños que viven en países afectados por emergencias, como guerras y desastres naturales, que amenazan sus vidas y su futuro.

Son niños de Siria, Yemen, Nigeria, Irak, Sudán del Sur o Bangladesh. Niños como Fares, cuya historia sobrecogió a nuestra comunidad hace unos meses. Es impresionante el nivel de respuesta solidaria de la gente, teniendo en cuenta el compromiso que supone tomar una decisión así y estar dispuesto a ceder espacio, vida y afecto a un niño o niña en una situación tan vulnerable.

Pero la realidad es que la adopción no es lo más recomendable para los niños y niñas que sufren cualquier crisis humanitaria. ¿Por qué? Te lo explicamos:

  1. Motivos de reagrupación familiar. No podemos dar por supuesto que ninguno de estos niños tiene padres o familiares cercanos vivos. Días, semanas, meses, incluso años después, muchos adultos todavía están buscando a sus hijos y lo que hacemos es poner en marcha registros paralelos de padres y familiares para intentar propiciar estos encuentros. Porque, de hecho, la preferencia generalmente es que los niños permanezcan con sus allegados, en un entorno conocido para ellos que les permita recuperarse del trauma en medio de la mayor normalidad que se pueda alcanzar dadas las circunstancias.
  2. Motivos psicológicos. Las medidas de protección que suponen un desarraigo del entorno de origen del niño están especialmente desaconsejadas en los momentos inmediatamente posteriores a una emergencia. Está demostrado que la evacuación de los niños o su colocación temporal en familias en el extranjero es más traumática que útil para los niños víctimas de una catástrofe. El cambio de entorno es un trastorno que se añadiría a los diversos traumas que el menor acaba de vivir. El retorno a su país de origen de forma posterior constituiría de nuevo un factor estresante para su desarrollo, al que tendría que readaptarse.
  3. Motivos legales. La Ley de Adopción Internacional es la que regula en España las circunstancias que permiten, impiden o condicionan una adopción. En su artículo 4 establece que no se podrá llevar a cabo la adopción cuando el país en el que tiene su residencia el niño que va a ser adoptado “se encuentre en conflicto bélico o inmerso en un desastre natural”. Además, para adopciones internacionales, los países tanto de origen del niño como de adopción deben haber firmado el Convenio de la Haya, para garantizar que la adopción se desarrolla legalmente y con garantías. En muchas emergencias esto no ocurre, como sucedió tras el terremoto de Haití en 2010.
  4. Motivos de protección. Finalmente, hay un último motivo decisivo que impide poner en marcha programas de adopción internacional en un país afectado por una emergencia. Lamentablemente, en este tipo de situaciones siempre hay quienes se aprovechan del caos que se genera para sacar provecho a costa de los más vulnerables. Cuando los sistemas estatales están debilitados, resulta imposible controlar que las adopciones se hacen con todas las garantías para la seguridad y el bienestar de los niños. Aun con la mejor intención, abrir los programas de adopción internacional seria como hacer una invitación a las redes de tráfico y explotación. Así de triste.

Adopción de niños en emergencias: la reagrupación familiar primero

Precisamente por todos estos motivos, la prioridad de UNICEF en una emergencia se centra en:

  1. Encontrar a los niños, proporcionarles comida y medicamentos de emergencia, un refugio seguro, protección y cuidados.
  2. Identificarlos y registrarlos, para poner en marcha cuanto antes todas las medidas posibles para buscar a sus familiares y reagruparlos con ellos.
  3. Mientras no se puede dar la reagrupación familiar, en la medida de lo posible ubicarlos con familias de acogida en el mismo país.

Después de las primeras fases de la emergencia, y una vez comprobado que la reunificación en el país no es posible, y después de que se haya realizado un análisis apropiado, las autoridades competentes tomarán en consideración otras alternativas, como la adopción.

Reagrupación familiar, adopción

22/06/2018

Adopción de niños en emergencias: ¿y entonces cuándo?

Para que se puedan poner en marcha mecanismos como la adopción, se deben dar las siguientes condiciones:

  1. Que el país donde se haya producido la crisis haya ratificado el Convenio de La Haya.
  2. Que el país donde resida el niño no se encuentre en una situación de emergencia.
  3. Que no sea posible proceder a la reagrupación familiar, o procesos de acogida o adopción en el propio país.
  4. Que se cuente con análisis apropiados de la situación del niño y qué es lo mejor para él.
  5. Que haya controles en marcha para asegurar que no va a caer en manos de las mafias.

Somos conscientes de que, en ocasiones, esto se percibe como trámites puramente burocráticos que perjudican al menor de edad, pero la experiencia nos demuestra que es todo lo contrario: son procedimientos imprescindibles para garantizar su protección y el respeto de sus derechos.

Adopción de niños en emergencias: qué puedes hacer tú

En UNICEF nos encargamos de que los niños que viven, que sufren, una emergencia, puedan disfrutar de una cierta normalidad pese a la trágica realidad que les rodea. Solo en 2017 respondimos a 337 crisis humanitarias en 102 países. Estamos en todos estos lugares para responder a las necesidades inmediatas de millones de niños y sus familias con vacunas, educación, agua o apoyo psicológico. Pero también para prevenir y reducir el impacto de futuras crisis, y ofrecer esperanza y oportunidades.

Por eso, aunque no puedas adoptar, colaborando con nuestro trabajo puedes contribuir a que los niños en emergencias crezcan sanos y salvos, sigan recibiendo educación y estén protegidos frente a la violencia y la explotación. ¡Ayúdanos a ayudarlos!

Ayúdanos a salvar la vida de miles de niños en emergencias

 

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