Una mirada a Ucrania desde el corazón de la emergencia
Descubre cuál está siendo la respuesta humanitaria de UNICEF de la mano de Pablo de Pascual, el jefe de nuestra oficina en Dnipro. Más de cinco millones de personas dependen de su equipo y de la ayuda de personas como tú.
Ya han pasado más de cuatro años desde el inicio de la guerra en Ucrania y cientos de miles de niños en todo el país no recuerdan su vida antes del conflicto.
Aunque la guerra de Ucrania ya no abre los telediarios ni ocupa las portadas de los principales periódicos, la realidad sobre el terreno sigue siendo extremadamente difícil. Por eso, este mes queremos darle voz a Pablo de Pascual, jefe de la oficina de UNICEF en la ciudad de Dnipro, quien está viviendo de primera mano las consecuencias de esta sinrazón.
Pablo de Pascual juega con uno de los niños afectados por el conflicto en la ciudad de Dnipro.
Para dar respuesta a las necesidades de 600.000 niños y niñas, Pablo cuenta con un equipo de 35 personas que trabajan sin cesar en las áreas de agua y saneamiento, protección infantil, educación, salud y transferencias monetarias. Algo que sería impensable sin el compromiso de los trabajadores sociales, profesores, personal sanitario y, por supuesto, de personas que nos apoyan con programas como Unidos por Ucrania.
Entre todos estamos haciendo posible que la infancia, a pesar de las dificultades, encuentre un refugio en los espacios seguros creados por UNICEF, donde los niños siguen siendo niños que simplemente quieren jugar y aprender.
Los centros Spilno, apoyados por UNICEF, devuelven cada día la sonrisa a los más pequeños.
Pablo nos contó que, hace solo unos meses, el aumento de los bombardeos en el este del país dejó a miles de niños sin acceso a la educación ni a servicios básicos. Con temperaturas bajo cero, fue muy complicado volver a una mínima sensación de normalidad. Por suerte, UNICEF pudo trabajar para que se restableciera el agua, la electricidad y la calefacción, además de habilitar refugios para ofrecer apoyo psicológico y educativo.
Las mochilas azules de UNICEF llegan a todos los rincones de Ucrania.
Cuando le preguntamos a Pablo sobre algunas medidas concretas que él y su equipo están llevando a cabo gracias a proyectos y programas como el de Unidos por Ucrania, lo tuvo claro:
- Podemos dar una respuesta rápida cuando hay un ataque, ya sea a través de donaciones, reparación de infraestructuras o refuerzo de servicios esenciales.
- Impulsamos la educación de los más pequeños ofreciéndoles tanto un aprendizaje de calidad como apoyo psicoemocional.
- Garantizamos el agua y la calefacción durante los duros meses de invierno.
Solo durante el año pasado, UNICEF facilitó el acceso a agua potable a cerca de tres millones de personas, apoyo psicosocial para más de 100.000 niños y cuidadores, acceso a la educación para más de 100.000 niños, ayudas económicas para 90.000 personas o calefacción para más de un millón.
Niños en un centro de preescolar recién reformado con suministros de UNICEF
En nombre de todo el equipo de UNICEF en Ucrania, queremos darte las gracias por ayudarnos a salvar vidas y animarte a mantener tu compromiso con la infancia en Ucrania, para que cuando las cámaras y los flashes miren para otro lado, los niños sepan que no están solos.




