Pensando en todas las niñas
Gracias a tu colaboración con Unidos por los derechos de las niñas, estamos implementando la app Oky por todo el mundo para ayudar a las chicas a derribar barreras y a vivir en igualdad.
Para millones de niñas en todo el mundo, hablar de algo tan natural como la menstruación se considera un tema tabú, ya que sigue siendo un estigma en muchas comunidades y culturas. Si además, se trata de chicas con discapacidad, el silencio es aún mayor. A la falta de información se le suman barreras tanto físicas como digitales y sociales que les impiden conocer su cuerpo y la manera en la que va evolucionando con dignidad. Sin embargo, con tu apoyo, esto está empezando a cambiar.
Por eso, desde UNICEF creamos Oky, una aplicación digital centrada en las niñas que ofrece formación sobre la menstruación y seguimiento del ciclo menstrual. Fue pensada por y para jóvenes adolescentes en situación de vulnerabilidad y tenía un objetivo claro: ofrecerles información rigurosa sobre su salud. Ahora, que ya está disponible en más de 20 idiomas y en 12 países, y ya lo usan más de un millón de usuarias online, estamos dando un paso más allá, fomentando también la inclusión y la diversidad.
Niñas y jóvenes participan en una sesión formativa sobre salud menstrual e inclusión, en el marco del programa Oky de UNICEF.
Para muchas niñas con discapacidad, la regla llega acompañada de miedo y de confusión, ya que no siempre reciben información adecuada en la escuela o en casa. Son personas que, a menudo, dependen de otras para desenvolverse en su día a día, por lo que no saber cómo gestionar la menstruación también afecta a su autonomía. Por eso, la app nació con un objetivo claro: que ninguna niña se quede atrás.
¿Y cómo lo estamos consiguiendo? En primer lugar, gracias a la tecnología: funciona sin conexión, ocupa poco espacio y puede usarse en teléfonos sencillos, lo que nos permite llegar a las niñas que tienen un contexto más difícil. Pero además, el éxito de Oky no radica solo en la parte técnica, sino en el trabajo en equipo: estamos trabajando con organizaciones de personas con discapacidad, centros educativos y comunidades locales para incluir a las niñas a todos los niveles.
En países como Kenia, Papúa Nueva Guinea, Tanzania o Filipinas, las jóvenes están participando en talleres, charlas y pruebas de usabilidad, lo que nos permite adaptar los contenidos y las dinámicas para que todas las niñas puedan usar la app sin problema.
Oky funciona sin conexión, ocupa poco espacio y puede usarse en teléfonos sencillos.
Con su ayuda podemos identificar barreras dentro de la aplicación que pueden llegar a ser invisibles para aquellos que no las experimentan, como textos demasiado largos, colores difíciles de distinguir, botones poco definidos o contenidos que no tenían en cuenta la diversidad.
De esta manera, Oky puede llegar a un mayor número de chicas: niñas con discapacidad visual, auditiva, motora o intelectual, tanto de zonas rurales como urbanas. Lo importante es que, con cada ajuste de la app, una niña más se sienta reflejada.
Con los diferentes perfiles en Oky, todas las niñas pueden sentirse identificadas.
Oky es una oportunidad perfecta para que, por primera vez, miles y miles de niñas puedan entender lo que les está pasando sin sentir miedo ni vergüenza. Sin embargo, la experiencia de una niña con discapacidad durante la menstruación no solo depende de ella: las madres, los padres, los cuidadores y los profesores juegan un papel clave en su vida. Por eso, esta app también fue diseñada pensando en todos ellos: es como una enciclopedia repleta de información práctica que ayuda a las personas del entorno de las niñas a tratar este tema con naturalidad.
De hecho, conocemos el caso de familias en las que hablar sobre la menstruación era casi imposible pero que, gracias a Oky, ahora tienen un vínculo mucho más cercano y participan en conversaciones que antes parecían impensables.
Familias, docentes y personas cuidadoras participan en una sesión formativa sobre la app Oky de UNICEF.
A pesar de todos estos avances, aún nos queda mucho camino por recorrer en cuanto a la accesibilidad y la inclusión de estas niñas en la sociedad, pero gracias a tu colaboración con iniciativas como Unidos por los derechos de las niñas, Oky sigue evolucionando para responder mejor a sus necesidades y adaptarse al contexto de cada una. Cada mejora, cada actualización, cada nuevo idioma y cada nueva usuaria es una muestra de que tu ayuda siempre llega. Con tu apoyo, miles de niñas en todo el mundo están creciendo con la certeza de que sus voces importan y de que, pase lo que pase, ninguna de ellas se quedará atrás.




