Tout timoun gen dwa

Diana Valcárcel, Coordinadora de Proyectos de Comunicación de UNICEF España, escribe para Cuaderno de Terreno desde Puerto Príncipe  “Todos los niños tienen derechos” en criollo. Hoy hemos ido a Carrefour con Nadege, un sociólogo haitiano del programa de protección de UNICEF. El objetivo del día era visitar varios orfanatos para evaluar su situación tras el terremoto. UNICEF junto al Instituto Haitiano de Bienestar Social, son responsables del plan de evaluación.

Los orfanatos en Haití suelen estar gestionados por congregaciones religiosas, particulares o comunidades.  

El gobierno ha confeccionado una lista con 500 orfanatos y cada día 5 equipos del programa de protección y un trabajador social del Instituto Haitiano de Bienestar Social evalúan 4 orfanatos. Hasta la fecha llevan evaluados 300. Llegamos al primer orfanato, llamado Odascat, en la zona de Carrefour. Ahora están ubicados en un colegio porque el orfanato quedo destrozado por el terremoto. Como casi todos los haitianos, no duermen en el edifico, sino en tiendas de campaña en la calle. Me llama la atención un niño pequeño con un brazo amputado. Se llama Frandy y tiene 8 años. Perdió el brazo en el terremoto cuando estaba en el orfanato. Ahora está muy concentrado chupando su piruleta. Además el equipo comprueba si hay menores no acompañados. Ese es el caso de Frandy, el niño de 8 años y su hermana Ketlyn de 6 años. Los dos parecen conmocionados y asustados.  El objetivo es tener toda la información de los menores no acompañados para intentar reunirlos con sus familias. Algunas de las preguntas que Nadege hace son: - Nombre de la madre - Nombre del padre - ¿El niño fue separado de sus padres debido al terremoto? - Dirección antes de la separación - Nombre de la persona responsable del niño - Riesgos a los que se enfrenta el niño. Me siento contenta de que UNICEF esté haciendo este trabajo y espero que algún día, Frandy y Ketlyn encuentren a  sus padres. El equipo también pregunta al centro sobre sus necesidades de suministros (agua, comida, tiendas…). El equipo de logística entregara el material. Si encuentran a algún niño enfermo, se informa al Programa de Salud de UNICEF. En el recorrido entre los orfanatos, vemos que algunas zonas no han sufrido tantos daños por el terremoto. Aunque se puede ver que Haití antes del terremoto ya tenia una situación muy precaria. Hay un río cubierto de de basura,  cerdos comiendo por las calles. De vuelta al campamento, me paro en la calle enfrente de una buganvilla. Necesito ver algo bonito tras tanta destrucción. Mientras quito el polvo de las flores, pasa un coche de UNICEF con la siguiente frase: “Tout timoun gen dwa”. Si, debemos salvaguardar todos los derechos de todos los niños haitianos. Son el futuro del país.