Ciberacoso infantil en España: datos clave y cómo proteger a los niños y las niñas

© UNICEFEspaña/TeresaLoboArregui
04/03/2026
El ciberacoso es una de las formas de violencia que más preocupa hoy a familias, centros educativos y organizaciones que trabajan por la protección de la infancia. Es más frecuente entre preadolescentes y adolescentes, que son quienes hacen un uso más intenso de internet, redes sociales y mensajería instantánea.
En España, cada vez contamos con más evidencias sobre cómo afecta el entorno digital a niños, niñas y adolescentes, así como sobre los riesgos concretos a los que se enfrentan.
Datos y estadísticas del ciberacoso en España
El informe Infancia, adolescencia y bienestar digital. Una aproximación desde la salud, la convivencia y la responsabilidad social, elaborado con datos directos de 75.329 escolares, de entre 10 y 20 años, ofrece una fotografía clara del problema:
- 19,2% de las chicas y 12,7% de los chicos afirman haber sufrido ciberacoso en el último año.
- El ciberacoso se asocia con consecuencias emocionales significativas: las víctimas presentan mayor riesgo / tasa de depresión y ansiedad que quienes no lo sufren.
- La violencia digital no suele aparecer sola: quienes la viven también suelen ser víctimas de otras formas de acoso.
- Respecto al acoso en general, 16% de las chicas y 14,5% de los chicos dicen haberlo sufrido en persona durante el último año, lo que confirma que el maltrato en redes suele coexistir con el acoso escolar.
Estos datos muestran una realidad que no se puede ignorar: una parte importante de adolescentes vive situaciones de acoso también en el entorno digital.
Leyes y protección legal del menor ante el ciberacoso en España
España cuenta con distintos marcos legales para proteger a la infancia frente al ciberacoso:
- Ley Orgánica de Protección Integral a la Infancia y la Adolescencia frente a la Violencia (LOPIVI), que reconoce explícitamente la violencia digital y obliga a los centros educativos a contar con protocolos y planes de prevención.
- Código Penal, que tipifica conductas como amenazas, coacciones, hostigamiento, revelación de secretos o difusión de imágenes sin consentimiento, también cuando ocurren online.
- Ley de Protección de Datos, que protege la imagen, identidad y privacidad de los menores en entornos digitales.
En conjunto, estas normas establecen que niños, niñas y adolescentes tienen derecho a un entorno digital seguro y a recibir protección cuando su integridad se ve amenazada.
¿Qué es el ciberacoso infantil y adolescente?
El ciberacoso es cualquier forma de acoso, intimidación o agresión que se realiza a través de medios digitales: redes sociales, mensajería, videojuegos online, correos electrónicos o plataformas digitales.
Incluye conductas como:
- Difundir insultos o humillaciones.
- Compartir imágenes o vídeos sin permiso.
- Suplantar la identidad digital.
- Enviar mensajes amenazantes o repetitivos.
- Excluir a la víctima de grupos digitales.
La diferencia con el acoso escolar es que no tiene límites de horario, puede amplificarse rápidamente y la víctima siente que no tiene espacio seguro donde refugiarse.
Consecuencias del ciberacoso en niños, niñas y adolescentes
El ciberacoso puede tener un impacto profundo en la salud emocional, social y académica de quienes lo sufren. Los adolescentes que viven situaciones de ciberbullying o violencia online presentan niveles más altos de depresión y ansiedad, además de una mayor sensación de inseguridad y vulnerabilidad. Muchas víctimas describen miedo a usar el móvil o las redes, preocupación constante por lo que otros puedan publicar sobre ellas y una pérdida progresiva de confianza en su entorno.
El daño no siempre se queda en el plano digital. Quienes sufren ciberacoso suelen estar expuestos también a otras formas de violencia, lo que agrava las secuelas y contribuye al aislamiento social. Esto puede influir en su rendimiento escolar, en su capacidad para concentrarse y en su participación en actividades que antes disfrutaban. Además, el hecho de que la agresión pueda ocurrir a cualquier hora y circular rápidamente hace que muchos adolescentes sientan que no hay espacios seguros, intensificando la angustia.
Las consecuencias no son iguales para todos, pero sí está claro que el ciberacoso afecta directamente al bienestar emocional y al desarrollo saludable de niños, niñas y adolescentes. Por eso es tan importante detectarlo a tiempo y ofrecer apoyo constante, escucha y acompañamiento profesional cuando sea necesario.
Cómo actuar ante un caso de ciberacoso infantil
Si sospechas que tu hijo o hija puede estar viviendo ciberacoso, estos pasos pueden ayudarte:
1. Escucha sin juzgar
Crea un espacio de confianza donde pueda contar lo ocurrido a su ritmo, sin interrupciones ni culpabilidad.
2. Guarda pruebas
Capturas de pantalla, enlaces o mensajes pueden ser necesarios para denunciar o informar al centro educativo.
3. Contacta con el centro educativo
Aunque ocurra online, el colegio debe activar sus protocolos de protección y convivencia.
4. Bloquea y reporta
En las plataformas donde haya ocurrido el ciberacoso infantil. La mayoría cuenta con sistemas de denuncia interna.
5. Busca apoyo profesional si es necesario
Sobre todo si hay señales de ansiedad, tristeza persistente, aislamiento o cambios bruscos de comportamiento.
6. Acompaña emocionalmente
Hazle saber que no es culpable de lo que está ocurriendo y que no está solo o sola.
¿Qué está haciendo UNICEF contra el ciberacoso?
UNICEF trabaja para que el entorno digital sea un espacio seguro para todos los niños, niñas y adolescentes. Nuestra labor se centra en generar conocimiento, sensibilizar a la sociedad y acompañar a centros educativos y administraciones para prevenir la violencia digital.
- Investigación y generación de datos: que permiten comprender el alcance del ciberacoso en España.
- Sensibilización: campañas y recursos para familias, docentes y alumnado que ayudan a identificar, prevenir y actuar ante la violencia digital.
- Apoyo a centros educativos y políticas públicas para implementar estrategias de prevención y convivencia.
Fuentes:
Preguntas frecuentes sobre ciberacoso infantil
Observa si tiene cambios de humor, miedo a usar el móvil, aislamiento, pérdida de interés por actividades escolares o extraescolares. La eliminación repentina de perfiles pueden ser también señales de alerta.
No es recomendable. Puede interpretarlo como un castigo. Es mejor acompañar, supervisar y ayudarle a gestionar lo ocurrido.
Se puede y se debe. Dependiendo del caso, se puede denunciar ante la Policía, Guardia Civil (Grupo de Delitos Telemáticos) o la fiscalía de menores.
Sí. Con la LOPIVI, los centros están obligados a activar protocolos de protección ante cualquier situación de violencia, incluida la digital.
Sí. La normativa española y la Convención sobre los Derechos del Niño garantizan su derecho a un entorno digital seguro y libre de violencia.
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