Primeros días en Mauritania

Mi nombre es Inés Lezama, y durante los próximos meses en los que voy a estar trabajando en la oficina de terreno de UNICEF en Mauritania, intentaré acercaros la realidad de este país a través de este blog.

Llevo aquí sólo tres días, pero dan para mucho. Los 50 grados que marca el termómetro del BNP, la arena que flota en el aire y la vestimenta de sus gentes, me recuerda que no estoy lejos del desierto.

Y es que aquí en Nouakchott la vida gira en torno a lo que exigen las condiciones sobre todo climáticas.

Es imposible seguir el ritmo desenfrenado que llevamos en España, intentado llegar a todo, trabajo, casa, familia, amigos, ocio. Se disfruta del tiempo de otra forma, es más pausado, aunque hay mucho que hacer. Aún estoy instalándome en lo que será mi destino por un tiempo. No he visto demasiado del trabajo de UNICEF en el terreno, pero estamos en un momento importante de trabajo en la oficina.

Pero la semana que viene ya estaré inmersa en mi nueva tarea; apoyo al seguimiento y control de calidad de los cuidados de la malnutrición aguda.

La malnutrición es una prevalencia alarmante en el país, y en concreto la aguda, al igual que en otros de la región del Sahel, cuyas tasas aumentan mucho en los años de escasa lluvia.