Primer contacto con Angola

Hola, soy Pedro Guerra. Llegué el 2 de Noviembre a Luanda como JPO (Junior Programme Officer) a la sección de Protección de la Infancia en la oficina de Unicef en Angola. Nuestro trabajo en esta sección es velar porque se cumplan los derechos de la infancia recogidos en la Convención sobre los derechos del Niño (CDN), y además, en Angola, contamos con los 11 compromisos para la infancia de Angola, que firmó el Gobierno en Junio de 2007. 

Angola es un país que sufrió una guerra civil de 27 años, y que finalizó en 2002. Cuenta con una gran reserva de petróleo y también gracias a la venta de diamantes, lo que le está permitiendo vivir un gran crecimiento económico. En mi segunda semana en la oficina de Unicef en Luanda he tenido la oportunidad de ir al terreno acompañando a un consultor que ha enviado la oficina regional de Unicef en Kenia. El objetivo de la visita es hacer un estudio sobre la situación de los cuidados alternativos en el país, que son una de mis responsabilidades. Para ello vamos a analizar la situación en varias provincias, Luanda, Huambo y Cunene. Lo primero que debería hacer es explicar qué son los cuidados alternativos. De forma muy resumida, los cuidados alternativos son aquellas situaciones formales o informales en las que un menor de edad recibe el cuidado o atención, durante al menos una noche fuera de su hogar paterno, por decisión judicial, administrativa, etc. O por decisión del propio menor o de sus padres, o de las personas encargadas de cuidarle.Esto incluye cuidados informales por familiares o familias de acogida, y otras formas de acogida en ambientes familiares o centros para menores. Durante este viaje estuvimos visitando orfanatos, familias tutelares, familias en los que el abuelo o la abuela se hacen cargo de sus nietos huérfanos, en muchos casos debido al VIH/SIDA.

También hemos visitado familias en las que el cabeza de familia es un menor; en este caso pudimos comprobar cómo es la vida de una familia de siete hermanos en la que los dos mayores, un chico de 17 y una chica de 16, tienen que cuidar de sus cinco hermano pequeños, ya que no tienen ningún familiar que se pueda hacer cargo de ellos. Puede parecer duro, pero aquí hacerse cargo de estos niños es un gran acto de generosidad, ya que en caso de que recibas alguna ayuda del gobierno esta no cubre ni la mitad de los gastos que estos niños puedan generar, y la mayor parte de las familias que se acogen a este programa para recibir niños en situación de acogida temporal suelen pertenecer a las clases mas bajas. En próximas entradas os contaré el viaje con más detalle y hablaré de los 11 compromisos del Gobierno con la Infancia de Angola.