Mi niño ya no come arena

Por Inés Lezama, Especialista en nutrición UNICEF Mauritania

Estamos en Tidjkja(ubicada en el centro de Mauritania) durante la estación de la Guetna o recogida de dátiles. El calor es intenso y el viento de arena, deja un halo de misterio, y de silencio. Todas las familias de la ciudad se recogen en sus casas y khaymas. Acompañamos a Aminetou, matrona de la cuidad, que está haciendo visitas a hogares.  A lo largo de 3 días debe visitar los hogares de los niños que han recibido un suplemento alimenticio.

Desde el 13 de junio, en pleno periodo de escasez de alimentos (soudure), UNICEF apoya al Ministerio de Salud  en una acción preventiva contra la desnutrición en la región de Tagant. Esta acción consiste en suplementar a todos los niños de entre 6 y 36 meses con un alimento listo para consumo llamado Plumpy Doz.  3 cucharadas grandes al día durante los 3 meses más duros del año son suficientes para paliar el impacto de la falta de alimentos y reducir la incidencia de la desnutrición. La operativa está siendo compleja, porque estamos a las puertas del desierto, donde un porcentaje alto de población es nómada. Sin embargo, el éxito está asegurado y el impacto será evidente a finales del mes de agosto.Más de 8.000 niños han recibido su dotación mensual y seguirán en el programa hasta el final. Uno de los efectos más conocidos es el aumento del apetito de los niños,  y esto ya lo está notando Aminetou, que recoge la información de las visitas que hace en cada hogar. "¿Ha notado usted algún cambio en el niño desde que recibe el suplementó? –pregunta Aminetou a Zeinabou. Antes de que ésta responda, la abuela expresa su alegría, celebrando que ya no ve a su nieto Isselmou comer arena todo el tiempo. Lo mismo comenta la madre de Cheikhna y de otros tantos niños y niñas que aseguran ver a sus hijos más enérgicos y sanos. Pero esto es sólo el comienzo, todas deben ir al centro de salud  para recibir otros “botes del apetito” para sus hijos. Aminetou , está cansada, el día ha sido duro aunque ha podido observar que la acción es muy pertinente y que va a ayudar a proteger a los niños de la desnutrición y de la enfermedad, ya que las dosis de micronutrientes actúan como protectores naturales ante infecciones y otras carencias. Por eso, el seguimiento es fundamental para conocer el punto de vista de las familias y también para evitar que el producto se comparta entre todos y que esto disminuya el impacto en los niños. Tagant es una de las regiones más vulnerables, que tiene un contexto geográfico muy difícil, con lo cual este tipo de intervenciones son las más eficaces. Desde luego que es difícil pensar que, mientras muchos viven en unas circunstancias límites, otros han pasado por estas tierras de caravanas para hacer rallyes y demostraciones de control. En la habitación del albergue de desierto en la que me encuentro duermo pensando en Isselmou, en Aicha, en Fatimetou, en Cheikh y en tantos  otros niños que han recibido un apoyo elemental para su óptimo desarrollo, no sólo físico, sino intelectual. Hoy siento que podemos hacer avanzar la humanidad.