Luchando contra la polio en República Democrática del Congo

La polio es completamente evitable. Un niño puede estar protegido con un simple conjunto de vacunas. 

Pero esto todavía no ocurre en algunas partes de la República Democrática del Congo, donde la falta de información y la desconfianza ha llevado a muchos padres a evitar este tratamiento, dejando a sus hijos en riesgo.

Muchos niños no son vacunados debido a que sus padres no se dan cuenta de lo peligrosas que son estas enfermedades y lo importante que es proteger a sus hijos antes de que sea demasiado tarde.

Los niños y los padres de Kalemy, una ciudad a orillas del lago Tanganyika conocen a Josephine como " Mama Josephine" . Cuando era niña, Josephine se sintió tan conmovida por el sufrimiento causado por la enfermedad en su país que decidió que tenía que estudiar medicina y hacer algo al respecto.

Lleva trabajando con los equipos de vacunación en la República Democrática del Congo desde hace cinco años y describe su trabajo como "mi verdadera pasión ".

Josephine comienza cada día caminando 6 kilómetros hasta el hospital local para recoger su suministro de vacunas . A veces tiene que llevar con ella a su hijo de tres meses, cuando no hay nadie que cuide de él, porque el pago de una niñera le resulta imposible.

"El bebé de un amigo acaba de morir de malaria y no pudimos hacer nada. Pero por suerte, con la polio no estamos desamparados, podemos prevenirla mediante la vacunación de los niños", explica Josephine. "Cuando  era niña había muchos niños que sufrían de poliomielitis, pero la mayoría de los casos que se ven ahora son adolescentes o adultos que enfermaron antes de 2006, cuando no había campañas de vacunación masiva. Afortunadamente, la nueva generación de niños está libre de la poliomielitis ".

Resistencia contra la vacunación

Ella es feliz de caminar largas distancias, a veces subiendo colinas y atravesando ríos, para llevar la vacuna a lugares remotos a los que, en algunos casos, solo se puede acceder a pie. Pero lo que se lleva la mayor parte de su energía no es el terreno, la distancia o incluso el calor y las fuertes lluvias.Es la resistencia contra la vacunación, que a menudo se encuentra cuando llega a los lugares.

Puede ser una verdadera lucha el llegar a convencer a la gente de que la vacuna contra la polio no hará que sus hijos enfermen. Muchos están asustados porque piensan que la vacuna hará a sus niños anémicos, infértiles o les dará fiebre. Josephine intenta tranquilizar a los padres diciéndoles que la vacuna no tiene este tipo de efectos secundarios. 

Otros se niegan a ser vacunados por objeciones religiosas. Algunos grupos religiosos localesprohíben a sus miembros la vacunación de sus hijos y los padres deciden huir con sus hijos cuando ven que el equipo de vacunación viene. 

Sin embargo, Josephine ha visto mucho progreso desde que empezó este trabajo. Las campañas masivas han hecho que más gente sea consciente de la vacuna, y estén más dispuestos a aceptarlo.

Josephine se siente un poco más confiada cada vez que marca el dedo meñique de un bebé -para mostrar que ya han sido vacunado - y ahora puede mirar hacia un futuro libre de poliomielitis.

100% niños vacunados

Las vacunas salvan cada año entre 2 y 3 millones de vidas. 

Gracias a la vacunación muchas enfermedades mortales para los niños (sarampión, tosferina o difteria, entre otras) han sido erradicadas en muchos países de todo el mundo. 

UNICEF comenzó a tomar parte en las campañas masivas de vacunación contra la poliomielitis en la República Democrática del Congo en 2006. Se  ha ayudado a crear conciencia de la necesidad de la vacunación , así como la prevención de la enfermedad y ayudar a salvar miles de vidas.

Pero todavía queda mucho por hacer para llegar a un 100% de niños vacunados en todo el mundo. Por eso hemos puesto en marcha una campaña con este objetivo. ¿Te unes?